Asómate al mundo exterior...Y VERÁS TODO LO BUENO QUE TIENE!

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Asómate a la ventana y mira, escucha, habla...y comparte conmigo tus impresiones.

"Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho..."

Un gran Santo, el más pobre en lo material, pero el más rico en lo espiritual dijo en su lecho de muerte: "Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho...". Ese gran Santo era Francisco, y si él dijo no haber hecho nada, ¿que hemos hecho nosotros? Empecemos a hacer algo para cambiar el mundo, ¿no os parece?

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domingo, 19 de febrero de 2012

SEGUNDO DÍA DE TRABAJO EN LA IGLESIA...


        Hoy no sé porqué no he dormido bien. Llevo despierto desde las 2:00 y hasta las 7:00 voy durmiendo a ratos. Yo creo que es porque ayer me quemé un poco con el sol. Este sol no es como el español, en cuanto estás un rato bajo él, te abrasa. Por eso todos los de aquí llevan gorro y mangas largas. De todos modos ya he aprendido para el resto de los día. Me miro los brazos y los tengo rojos, y la zona del cuello también.

         Como ya he comprendido la política de horarios de Granada, no tengo prisa por levantarme. Voy a desayunar tarde, de modo que a las 8:00 todavía estoy desayunando. La señora ha cogido presurosa la sartén y otra vez tengo que salir al quite y decirle: “Café con magdalenas, por favor...”, y así y todo me planta delante de mis morros un plato con plátano frito. El plátano está bueno, así que frito también lo está, pero es que no tengo esa costumbre por las mañanas... me costará convencer a la señora de que solo quiero café y magdalenas.

         Cinco minutos después de las 8:00 voy tranquilamente a mi cuarto a coger las cosas: guantes, paleta, metro, papel y lápiz. Llego a la obra quince minutos tarde pensando que hoy me van a esperar ellos... y resulta que una vez más tengo que esperar yo... y eso que es otro grupo de trabajadores distintos de los de ayer, aunque algunos son los mismos.

Comenzamos por el lado opuesto al de ayer
         Quiero empezar por el esquinazo que tiene tanta vegetación, pero avisado de que allí hay un avispero de abejas africanas asesinas, decido cambiar la táctica y empezar por otro sitio. Ya me lo podían haber dicho antes... El caso es que solo el nombre de los insectos da miedo, así que no quiero arriesgar... ni ellos. Decido que esta tarde alguien se tiene que ocupar de taponar el avispero que está metido en un hueco... y entonces todo son silbidos y miradas perdidas... Como nadie quiere ser mártir, decido que lo haga Horacio, a lo que me responde que lo hará con gusto, pero denoto que su mirada no se corresponde con sus palabras. Le digo que le ayudaré... eso sí, desde lejos. Va a meter un trapo con veneno en el hueco y mañana lo taparemos con cemento.

Retirada del material suelto y limpieza
         Hacemos la limpieza y demolición de las piedras en mal estado del lado contrario que ayer, y luego nos pasamos a recoger la piedra que tiramos de fachada y seguimos tirando fachada abajo. Les he hecho un diseño bastante simple de la fachada de la Iglesia, pero para mi sorpresa todos están alucinados viendo el dibujo de cómo quedará la Iglesia. Hasta les he diseñado una torre para el campanario aprovechando una de las paredes del baptisterio que hay que derrumbar... y les ha gustado tanto que me dicen: “¡Queremos otra... queremos otra.... Don Martín... no se pueden hacer dos torres?”

         Yo creo que no son muy conscientes ni del tiempo ni del dinero que tenemos para la obra... así que hago lo mismo que ellos cuando buscaba voluntarios para matar las abejas asesinas, y disimuladamente doy media vuelta... Noto sus miradas en mi nuca, así que decido salir alrededor de la Iglesia como aquel que va a ver los defectos de las paredes... cuando vuelvo parece que han olvidado el tema de la torre... o eso creo yo. Ya veremos...

         Terminada la tarea matutina, hoy dejamos a las 12:30 y se toman el descanso hasta las 14:00, con lo que calculo que empezaremos a eso de las 14:30 horas.

La de piedras que quitamos....
              En efecto... empezamos tarde, pero no a las 14:30, sino a las 15:00... batiendo records... Nos ponemos con la demolición de la fachada y cuando se tienen unas cuantas piedras en el suelo, se hace una cadena humana para sacar todas las piedras y ponerlas en un lugar aparte. Y así pasamos la tarde.


         Cuando dan las 17:00, nos ponemos a la faena de ahuyentar a las abejas asesinas de su morada. Creo que no van a aceptar de buen agrado, así que tengo precaución, aunque me pongo justo debajo del nido... tengo que grabar éste vídeo. Se hace una fogata debajo del panal, se echa hierba verde para que suelte mucho humo, y además, con una lata especial con un agujero abajo (señal de que no es la primera vez que espantan abejas) hacen un fuego dentro de la lata y por debajo lo avivan... con un palo lo arriman al panal y dicen que con el humo las abejas se atontan y no pican. Y parece que es verdad, porque uno de ellos se sube a la escalera y mete la mano en el panal para arrancarlo y dejar a las abejas sin casa... tiene un guante puesto en la mano derecha, pero para mi asombro, es la mano izquierda la que mete en el hueco lleno de abejas... yo no entiendo a esta gente.


         A las 18:00 horas tenemos pase de película. Hoy toca “Kung Fu Panda” y parece que les ha gustado. Como ya saben que después de la película hay regalos, porque así fue ayer y porque lo advirtió la megafonía en todo el pueblo, se han presentado todos los niños. He contado 51 cabezas infantes mientras repartía caramelos a cada uno de ellos. Hoy los regalos han sido: para los pequeños, un bloc de dibujo y un paquete de ceras y para los más mayores, un cuaderno, un boli, un lápiz, una goma y un sacapuntas.

Pase de película

Recogida de regalos
          Después de la película, recogemos todo el auditorio y me voy para “casa”, y aquí viene lo mejor del día. He comprado seis bollitos de pan, porque ya sabéis cómo son aquí. Y como tengo todavía sin abrir el jamón “pata negra” y el salchichón que me compró mi hermana para el viaje, abro la bolsa envasada al vacío de jamón... sólo el olor ha atraído al perro del vecino que se ha puesto a ladrar en mi puerta... aunque no entiendo porqué, porque este olor no creo que le resulte familiar. Pero la verdad es que huele que alimenta... Son ocho lonchas, así que dos panecillos van con dos lonchas, y los cuatro restantes con una cada uno... Como tengo agua a discreción, entre los bocatas, el agua y el documental que me he puesto en el ordenador mientras estoy sentado en mi cama, puedo sentirme como en España, aunque sea por media hora.

         Terminado el jamón, me despido de él entre lagrimones y miro de reojo al salchichón, todavía sin abrir a la espera de su turno... Creo que lo dejaré para mediados de la próxima semana, para no quitármelo de en medio muy pronto...

        Como hay tiempo para todo, también lo hay para dar gracias a Dios por los beneficios recibidos, y por poder compartir algo de mi vida con esta gente que a veces me mira como si fuera un extraterrestre, aunque la verdad es que aquí lo parezco... y dentro de mi mosquitera, Biblia en mano, leo algunos pasajes de los hechos de los apóstoles que me dan fuerzas para seguir la tarea... Lo cierto es que sólo con tomar la Biblia, y sin llegar siquiera a abrirla, ya soy consciente de que es Jesús quien está en Granada esperando que le ayude. 

         Así que hoy el día ha acabado bien, con sabor español al más puro estilo Ibérico y lo mejor, con la satisfacción del deber cumplido... mañana será otro día.

         Y mientras os dejo con unas imágenes que son un resumen del día, aprovecho para enviaros mi saludo y deciros: Hasta mañana!

Aquí trabajan hombres, mujeres y niños por igual

Cada uno en la tarea que puede... pero importante también

¿Donde están las caras tristes?

El rito de la gaseosa Amazonas

Manos trabajadoras

Aquí eso de los guantes no es muy común... sólo yo los uso.
 
Y el turno del aguardiente... bastante bueno.

Compartiendo la gaseosa, porque todos trabajamos....

¡¡Pica la gaseosa!!

COMIENZAN LOS TRABAJOS...


       Esta noche pasé un poco de frío con el saco, así que me tuve que arropar con las “mantas” que me dejaron... y no sé si será por los nervios o por el frío, me despierto a las 6:00, con lo que tengo que hacer tiempo hasta las 7:00 para levantarme.... menos mal que tengo los podcast de “la rosa de los vientos”.

         Lo primero es ir al servicio, por supuesto... Me llevo la toalla y mi propia pastilla de jabón, por si acaso... y cuando llego, ¡sorpresa!.... no hay lavabo..., así que hoy toca lavado de gato.

         Voy a desayunar y me anticipo a la cocinera, antes de que se le ocurra hacer algo raro le digo: “¡¡Café con magdalenas...!!”, así que desayuno a gusto.

         Cuando me quiero dar cuenta, son las 8:00, así que salgo pitando para no llegar el último a lo que es el primer día de trabajo... no quiero que digan que los españoles somos unos tardones... pero para mi sorpresa, cuando llego cinco minutos tarde, no me encuentro a nadie. Pasan diez minutos más... y así hasta las 9:00... ¡¡vaya con los granadinos, tu...!! Y eso que yo pensaba que sólo en mi país se era así...

Lo primero, la demolición de lo que está caído.
     El trabajo es duro, porque empezamos a demoler todos los contrafuertes que están semiderruidos ya... y todas las piedras gordas y pequeñas las llevamos hasta que salgan de la zona donde actuará la máquina. Toda la mañana trabajando, aunque esta gente para cada hora a tomar su “gaseosa Amazonia”... cuyas botellas son de 3,150 litros... algo a lo que no le encuentro explicación.

    Llegado el momento, me topo de frente con el sagrado y típico rito peruano: el masticado de coca.

En Almendralejo se comen migas, aquí se masca coca.
         Por eso de que, allá donde fueres haz lo que vieres, me meto en la boca unas cuantas hojas... pero no noto nada. Ellos dicen que sí, pero nada de nada... así que mañana me meteré un buen manojo. Ellos la mastican mientras en una hoja de acelga tienen un poquito de cal viva, que sacan quemando las piedras calizas... tienen que tener cuidado de meterse en la boca la cal justo en el interior del bolo de coca, porque si les toca la piel de la boca se les quema... es que es cal viva. Con esa cal, se potencia el sabor de la coca... y ahí los tienes a todos, mascando coca y pasándose la acelga con cal. La cal la cogen con un palito y para adentro. Yo no tomo cal, primero porque no es muy apetecible esa macha blanca parduzca de la que todos toman con el mismo palillo, y segundo, porque todavía me queda algo de sentido común...

La cal se obtiene quemando la piedra caliza, y potencia el sabor de la coca.
          Y así llego a la hora de comer. Sopa, arroz con una especie de habas y trucha. El café ya sabe la señora que va después, y enseguida vamos de vuelta al tajo. Comemos a la una del mediodía, y a la una y media ya estamos otra vez en la Iglesia, aunque viene siendo costumbre estar tirados en el césped hasta las dos. Entonces comenzamos.

Fachada antes de actuar en ella.
         Esta tarde nos hemos dedicado a la fachada. Hemos tirado parte del hastial principal, además de todo el cañizo que lo cubría y la especie de falso techo del portal de entrada. Mañana seguiremos limpiando todo lo caído hoy.

         A las cinco de la tarde se acaba la jornada, y entonces he bajado a mi habitación para proceder a darme una ducha. Siento que no va a haber agua caliente, pero no puedo estar así, lleno de polvo. Hasta cuando me sueno los mocos echo la tierra que he respirado toda la tarde.

         Le pregunto a la señora si tiene agua caliente y su respuesta no puede ser más demoledora: “No más, señor...aquí nos duchamos con agua fría”

Fachada después de actuar en ella el primer día.
          Me recuerda que lo primero es lo peor, algo que ya sé de sobra... y dice que cuando ya llevas un rato te acostumbras. Aun así, me aventuro y voy toalla en mano y chanclas en pies. Menos mal que las traje.

         Mejor no os describo los horrores de una ducha fría cuando el tiempo ya está frío de por sí. Lo de que al principio es peor pero que luego te acostumbras es una tontería como un piano; no te acostumbras jamás. Y después de unos tiritones por aquí y unos estertores por allá, salgo de la ducha como quien sale del mismo polo norte. Sólo la sensación de haber terminado es un placer, la ducha no.

          Bueno, antes de contaros el final, os muestro cómo está la Iglesia en la actualidad:

Estado del Coro

Pared interior de fachada al Coro

Trabajos en hastial de fachada

Detalle de grieta en muro de fachada
Grieta en muro de fachada en planta baja
        Y una vez concluido el trabajo del día, prosigo:

        Me voy a la municipalidad, porque hemos anunciado por bando que a las 18:00 toca película para los niños. Como no sé si irán muy convencidos, le digo al locutor que diga que habrá regalos... así me aseguro un lleno total. Y efectivamente, lleno absoluto.

Los espectadores espectantes...
Recogiendo sus regalos.
         Hemos visto Alfa y Omega, una película de dibujos que trata de una familia de lobos. Al final de la peli les he dicho a todos los niños que formen una fila india para recibir los regalos, y han tardado en obedecer 0,2 segundos, así que reparto los regalos y las caras son para verlas. Y cuando está a punto da acabar, se presenta el alcalde de Olleros con el teniente alcalde, el chófer y otro más. Compran una botella de aguardiente que nos clavamos a base de chupitos mientras intentan convencerme de que la siguiente Iglesia es la suya. Casi me convencen, pero les cuesta otra botella más. Al final de esa botella estoy más que convencido, y pienso en cómo gestionar la bajada a mi cuarto con una linterna que casi no tiene pilas... Son las 21:30 pero aquí es como las 2:00 de la madrugada de España. La gente se acuesta a las nueve o nueve y media de la noche. Y mientras escribo esto, tengo otra fiesta más junto a mi habitación... Esta vez no son los de enfrente, sino los de al lado. Música ochentera, voces y supongo que alcohol. Aquí otra cosa no, pero alcohol no falta... y coca.

         Voy a intentar dormir con la música anticuada y las voces de mis vecinos... espero que mañana no haya más fiestas.

         Entretanto, os dejo con algunas imagenes graciosas del día de hoy...

         Hasta mañana!!









viernes, 17 de febrero de 2012

POR FIN EN GRANADA... (DE NUEVO)


      No pensaba que de nuevo diría: ¡Por fin en Granada!..., sin embargo, es tanto el tiempo que llevo esperando a que los huaycos me dejen ir, que cuando al final es posible, parece que hayan pasado meses... No estaba mal en Chachapoyas, pero lo cierto es que la misión que tenía era otra.

         En el desayuno, hoy que es 14 de febrero, me felicita Juanita, a la que respondo que lo siento, pero que ahora mismo no ando muy enamorado. Ella me responde que hoy es el día de la amistad, y yo no sé si eso es sólo aquí o ya se ha extendido por el globo... no me extrañaría, porque el capitalismo imperante seguro que ha introducido el día de la amistad en el día de los enamorados para que todos tengan que regalar a todos, bien por amor, bien por amistad... Vaya con Perú... no acaban de arrancar en muchas cosas y en otras van a la última.

         Hoy había quedado con Toni a las 8:00 de la mañana, y cuando habían dado las 8:30 me dijo Don Emiliano que si no me quedaría en Chachapoyas otra vez... pero no. Al final, me llamó a eso de las 9:00 y entre negociar el taxi y comprar el plástico por si las lluvias, salimos hacia Granada a eso de las 11:00.

         No me puedo creer que este taxi me vaya a llevar a Granada, un toyota Corolla, es decir, un coche de carretera normal y corriente... Si la vez que fui a Granada le costó trabajo llegar al 4x4 del Obispado, no me imagino cómo lo hará este... además con todo mi equipaje, regalos para los niños, plásticos y herramientas, otro pasajero que también va a Granada y yo... Hasta Molinopampa no será problema, porque el camino es más o menos bueno, pero desde Molinopampa a Granada es un camino de cabras, lleno de baches y barro, desprendimientos y todo cuesta arriba, ya que subimos un desnivel de 1.000 metros.

         Cuando pasamos Molinopampa empezamos a tener los primeros problemas, pero el chófer, lejos de amedrentarse o echarse para atrás a fin de no destrozar el coche, nos dice que nos agarremos que vienen curvas...

         Un taxista europeo te habría dicho que a Granada te lleve tu madre, que su coche no pisa por esos caminos que hasta a los caballos les cuesta trabajo sortear... sin embargo, el tío negocia las curvas, los baches y el barro con tal maestría que ya quisiera Sebastián Loeb...

         Los bajos del coche parecen una clase de percusión flamenca... todas las piedras del camino lo han golpeado.. a veces se notaba como arrastraba por encima del terreno, e incluso otras veces nos teníamos que bajar del coche para que levantara siquiera un par de centímetros y pasara por los surcos del terreno... Otras veces nos tocaba bajar de nuevo para empujarlo por unas cuestas arriba que eran infranqueables... otras veces nos tocaba bajarnos para quitar piedras del camino... y otras veces, para variar, nos tocaba bajarnos del coche para que fuera capaz de salir del barro... Vamos, que yo no entiendo a esta gente... Sinceramente yo no habría metido jamás mi coche por ahí. Imagino que lo ganará bien, pero no sé yo si con un par de viajes como este a la semana le duraría el coche ni medio año. Y me dice el tío que cuando lo necesite que lo llame para volver...

         Ya en Granada, me reciben más moderadamente, aunque todos quieren que coma en su casa, y el gato al agua se lo lleva el alcalde. Tiene una pensión en el pueblo y dormiré en una habitación de una casa en la misma calle de su pensión. La habitación me deprime un poco, o mejor dicho, bastante, cuando la veo... las primeras impresiones son fatales. No es la que me dijo Toni, y quedo bastante descontento. Además queda un poco lejos y cuesta arriba de la Iglesia y del centro del pueblo, mientras que la otra estaba en la misma plaza...  Pero cuando Horacio me enseña la habitación que me habían dicho con anterioridad por si quiero cambiar, le respondo muy educadamente: “No, no... No te preocupes Horacio, si yo en cualquier sitio me apaño... je,je” Y esperando que no insistiera más porque esa habitación estaba al lado de su casa y decía que así estaría cerca para lo que necesitara, me voy contento por tener la habitación que me ha tocado en suertes... Imaginaos que, después de una primera impresión fatal, la segunda impresión es mucho mejor y ya veo mi habitación hasta acogedora... Cómo sería la otra, ¿no?... Mejor no os la describo, pero quiero que quede claro que Horacio me muestra lo mejor que tiene y se desvive en atenciones por si me falta algo... lo que ocurre es que estoy poco acostumbrado a esto, pero yo sé que pronto sentiré la habitación como mi casa. Por lo demás, estoy más que agradecido de las atenciones que recibo.


         Como en la pensión y me ponen sopa con esas hierbas verdes que hoy he descubierto que son Filantro. De segundo arroz, yuca y carne en salsa... no quise preguntar de qué era, ni antes ni después de comer... y todavía ahora prefiero seguir sin saberlo. También ponen, a modo de ensalada, maiz suelto cocido. Los granos de maiz son tan grandes como aceitunas, no me lo explico...

Sopa con Filantro

Arroz con yuca, tomate y carne...
         Preguntada la señora por si tiene café, su respuesta con muecas propias de quien se ha comido la cáscara de un limón, me hace intuir que no... pero dice que me lo hace... le digo que no, pero que lo tenga en cuenta para otra ocasión. Por cierto, me gusta con leche..., le digo... pero no tiene de eso. Menos mal que estuve fino en Chachapoyas y compré un cartón de litro y dos botes de leche evaporada.. todo marca “Gloria”... Luego por la tarde me crucé con ella y le dije que si ya tenía café, me dijo que sí a regañadientes porque iba a hablar por teléfono y la pillé en todo lo alto de la cuesta... y como los peruanos son tan cumplidos, tuvo que bajarla de nuevo para servírmelo. Aprovecho mientras lo hace para husmear entre un montón de cosas que parecen dulces y descubro que no lo son, aunque atisbo por ahí una bolsa que dice “Joselito”... y para mis sorpresa ¡¡son magdalenas!! Lo que no encontraba en Chachapoyas me lo encuentro en Granada... Cojo dos y le digo que vaya haciendo acopio para sucesivas ocasiones... La mujer ya empieza a mirarme como un bicho raro, pero la verdad que aquí es lo que soy. Y el café no es café, es Eko.

         Café con magdalenas... y me quedo tan a gusto. Pero para mi sorpresa, son las 18:00 y me viene a buscar Horacio para cenar, porque aquí se cena a las 18:30... y yo recién merendado. Le digo a su mujer que no me eche mucho y ella, muy diligentemente, me sirve ración doble... sopa con filantro, trucha, arroz y unas patatas que no son patatas, pero lo parecen.

      Por las calles me topo con niños como estos:

Sin comentarios...

¡Al menos tengo bici...!, pensará....
         Cenados vamos a una reunión que hemos convocado a las 19:30 en la municipalidad. Llegamos con media hora de retraso, pero Horacio no parece preocupado porque intuye que todavía vamos a ser los primeros... y en efecto, oye... ¡¡Quedamos a las 19:30 y los primeros llegan a las 21:00!!... Menos mal que aquí hay algunas costumbres que todavía me recuerdan a mi tierra.

La mujer de Horacio preparando la cena...
         Toma la palabra Lenin, luego Horacio... y luego me la ceden a mí... ¡¡qué costumbres tienen aquí de que todo el mundo hable...!!

         Me gusta la costumbre que tienen de saludarse estrechándose la mano a cada momento, por la mañana, por la tarde... vamos, que incluso uno se va a mear y cuando vuelve le da la mano a los demás, como si hiciera meses que no los ve.

Luego dice Lenin:

Sr. Teniente Alcalde... Sr. Catequista.... Sr. Gobernador... Sr. Don Martín... Señores todos... Gracias por venir... y comienza a hablar...

Toma la palabra el Teniente alcalde:

Sr. Lenin... Sr. Catequista... Sr. Gobernador... Sr. Don Martín... Señores todos... Gracias por venir... y comienza a hablar...

Tomo la palabra yo:

¡Hola...!  y comienzo a hablar... No vamos a cambiar de costumbres a estas alturas...

           Hacemos los equipos de trabajo con los voluntarios que se prestan y, tras charlar un rato, les proyecto la primera película. Habíamos estado probando el proyector, así que ya que estaba puesto y que todos estaban expectantes, les pongo algo para abrir boca: “La Sábana Santa”.

Preguntados acerca de La Sábana Santa de Turín, me responden todos que qué es eso... y me quedo absorto. Ni uno solo la conocía, así que cuando les hago un pequeño resumen se quedan todos más flipados que el guardia que ve un seiscientos a 300 km/h. Ven el documental como quienes ven la última película de sus vidas... y preguntan, y miran, y la mayoría de las veces no se enteran de nada...

Lo más gracioso del día es el comentario de Horacio cuando me dice que en la Iglesia deberían colaborar todos los habitantes del pueblo, no sólo los católicos... lo veo correcto, ya que además de ser un templo de Dios, es un patrimonio del pueblo... y entonces me espeta: “... es que aquí habemos tres sectas, los adventistas, los pentecosteses y nosotros los católicos...”

No sé si matarle o morirme... pero me callo porque Lenin afirma tajantemente con un “¡eso, eso...!”, por lo que doy por concluida la catequesis de hoy con la Sábana Santa y ya me plantearé para cuando comienzo la de “Qué es una secta...”

         Menos mal que cuando vine a la habitación a por el ordenador cogí la linterna, porque era de noche y no habían encendido las luces del pueblo, porque si no, no sé cómo la habría encontrado... noche cerrada, sin nubes, pero sin luna... las estrellas se ven como hace años que no las veía, ni siquiera en las Navas del Madroño se ven así... y me acuerdo de mis hermanas de Navas.... Desde luego es extraño ver un cielo sin nubes aquí. Se nota que aquí es una de dos, o lluvias torrenciales o tiempo espléndido. 

Y cuando me pongo a escribir, la casa frente a mi habitación parece estar de fiesta con la música a todo trapo. Termino de escribir y no sólo sigue la música, sino que parece que se ha unido más gente... Si todavía escucharan una música más moderna, vale, pero sus gustos andan por las canciones carnavaleras de los 80.

Me han hecho la cama, pero no tengo ni almohada... y como no quiero arriesgar, decido sacar el saco del Coronel Tapioca y acostarme sobre las mantas... el colchón lo trajimos este medio día y mejor no os digo cómo es.... Pero no quiero que nadie piense que digo estas cosas en sentido negativo... soy consciente de que esta gente me ofrece lo mejor, y que tienen muchos detalles conmigo que son de agradecer. Y ante todo, lo cuento como algo gracioso, pero lo cierto es que para nada me encuentro incómodo, ni con las comidas, ni con la habitación, ni con la gente... eso sí, con el Kui todavía no he conectado muy bien....

Hasta mañana, día en el que por fín, comenzamos los trabajos de la Iglesia..

LUNES... IMPOSIBLE VIAJAR... VISITAS A ENFERMOS.


El día de hoy no tiene mucho de particular. Solo la tremenda lluvia que ha caído con un montón de viento, que ha hecho que partes del tejado del vecino vengan a volar a nuestro patio.



Aprovecho lo que será mi último día de turismo en Chachapoyas y salgo al mercado. Voy a comprar la última remesa de juguetes, entre los que se encuentran cubos de rubik, serpientes locas, juegos de coleteros y pinzas para el pelo, camiones pequeñitos, monederos, muñecas, guerreros que se montan por piezas y llaveros de muñequitas... todo ello por cortesía de mi madre, que también aportó para la causa.

Aquí se compran los juguetes por docenas...
Por la mañana me encuentro con el amigo Christopher y su mamá y viene a mí como una flecha, porque le había dicho que tenía un regalo para él... también le dije que la paciencia es la madre de todas las ciencias, pero se le agotó... Se presentó con su primo Austin, que mañana hace los años, al que me invitó Mardelis, pero no puedo ir porque mañana parto para Granada. Se ponen contentísimos con el cuaderno, el lápiz, el boli y las ceras, pero no tanto como con el coche que si le das cuerda, sale que se las pela.

Christopher (izq) y Austin (dcha)
 Después de comer empiezo a empaquetar todo lo que me voy a llevar, y cuando termino, voy a hacer la última visita, creo, al hospital para ver a los dos ilustres pacientes.

Cuando llego parece como si me estuvieran esperando. La madre de Javier les ha llevado unos cochecitos de juguete, así que yo les raciono los regalos y les doy el cubo de rubik y un guerrero que se monta por piezas. Las serpientes locas se las dejo a Amado para que se las de cuando vaya a visitarlos, y así racionamos un poco los regalos.

La cara ya es otra...

      Y aprovecho la visita para saludar y echarme unas fotos con los otros enfermos que os presenté en un capítulo anterior.

Le dispararon y le dieron en una pierna...

Viajaba en el autobús que se despeñó...

Copiloto del autobús despeñado...
 Y con esto acaba el día, que hoy no ha tenido mayor aliciente... Lo más divertido del día es que he ido a comprar un DVD virgen para grabar toda la documentación y fotos de este viaje, no sea que por lo que sea, el ordenador me desaparezca en Granada o en el camino. Cuando llego a una tienda que por fin los vende, compro uno sólo... “en blanco” dicen ellos que son estos DVD para grabar. Y cuando llego a la habitación y meto el disco en el ordenador me salta la película de “la hija del mariachi”... con su banda sonora de trompetas tocando el “¡ándale, ándale...!”

         Y con esto acaba el día de hoy, sin novedad.

         Hasta mañana!



martes, 14 de febrero de 2012

DOMINGO: GRAN HOMILÍA, DESCANSO Y HOMENAJES... (no lloréis)


         Hoy, como el pasado domingo, asistí a la Eucaristía de la Iglesia de Virgen Asunta, para ver cómo están los ancianos y las hermanas. Así de paso, también saludo al padre Casteli, que es así como se llama el sacerdote inglés del que os hablé y que no me acordaba.

        Las lecturas de hoy, domingo sexto del tiempo ordinario, hablan de cómo en la época del antiguo testamento, el que contraía lepra era un excluido de la sociedad de entonces, hasta el punto de que debía gritar que era impuro si notaba que alguien se le acercaba. Además, tenían que ir con las ropas descosidas y con la boca cubierta.

         Pero en la lectura evangélica, Jesús muestra un cambio radical en la sociedad de la época, dando ejemplo de misericordia y de haber venido a establecer la justicia con los más desfavorecidos, sin importarle las leyes ni los comentarios que pudiera suscitar en una sociedad corrupta e injusta. Obró con un leproso el milagro de su curación en un acto de misericordia, mientras que la propia sociedad le excluía mientras seguían practicando sus cultos religiosos.

         Ese es el gran cambio que vino a traer Jesús, y por eso desde entonces dijo que “lo que hagáis con uno de estos me lo estáis haciendo a mí...” refiriéndose a los pobres, enfermos, ancianos y demás estorbos de la sociedad.

           Pues bien, hoy en la homilía dominical, el padre Antonio se ha despachado a gusto. Como de costumbre, empieza con sus gritos de guerra que el pueblo responde al unísono...

¡¡Nos reunimos hoy domingo como....!!

Y el pueblo responde: ¡¡Comunidad...!!

¡¡Y cómo....!!

Y todos: ¡¡...Iglesia...!!

Entonces noto como echa una mirada pícara hacia donde estoy yo, como riéndose, lo cual me hace sospechar que ha leído la publicación del peregrino donde comentaba este aspecto... ¡qué pájaro!... y acto seguido comienza su homilía, no sin antes sacar los colores a una familia que por primera vez viene a esta misa y los saca a todos delante del altar para darles la bienvenida con un aplauso del repetable... cual toreros haciendo el paseillo, se dirigen hacia él a presentarse, mientras yo resoplo tranquilo porque esta vez no me ha tocado a mí...

Tras presentarnos a la familia de la Renovación Carismática Católica procedente de Trujillo (el de Perú, no el de España) comienza su homilía...

  Dijo algo así:

         “Aquí en Chachapoyas hay muchas personas que sienten vergüenza a expresar su fe ante los hermanos. Aquí hay muchos hombres que se sienten avergonzados por expresar su condición católica. Incluso hay mujeres a las que les da reparo también revelar sus creencias religiosas, porque el mundo de hoy, a veces, no ve con buenos ojos a estas personas... No nos tiene que importar el qué dirán o el qué pensarán, porque nuestra condición de católicos no es para nada un motivo de vergüenza, sino más bien de todo lo contrario, de orgullo y de alegría... y dicho esto, voy a comentar las lecturas:

... en la sociedad de Israel había excluidos sociales por causa de la lepra, esa enfermedad que hoy día está prácticamente erradicada, hasta el punto de que tenían que gritar ¡¡impuro..., impuro....!! cuando alguien se acercaba para dar muestras de que estaba contagiado. Esa era su obligación. Y esas personas que eran abandonadas sufrían más quizás por la marginación que por la propia lepra.

         En esta sociedad avanzada actual, nosotros también tenemos leprosos que andan por nuestras calles, aunque no tengan lepra. Son los marginados de la sociedad. Nosotros mismos hemos sido marginados alguna vez y sabemos lo que se sufre por ello. A veces los niños llegan a casa contándole a sus padres que tal o cual profesor no le ha tenido en cuenta, o alguna situación similar, y sufren por ello. Sin embargo, hoy día tenemos muchos marginados sociales, como son los ancianos, los enfermos, los pobres, los alcohólicos, los drogadictos, etc...

         Hoy actuamos de modo similar a como nos muestra el libro del Levítico, rechazando y marginando a quienes consideramos un estorbo para nuestra sociedad. Hoy los que controlan el mundo llegan a controlar hasta que la situación económica tenga una oferta inferior a la demanda, teniendo así asegurado un bienestar para esas personas de los países avanzados con gran capacidad económica y de poder. Es decir, que nuestra sociedad resulta que no ha avanzado tanto con respecto a la del Israel de Jesús.

         El hombre de hoy ve en el otro un competidor, en lugar de un hermano, y así predomina la competitividad sobre la solidaridad. El hombre de hoy es un hombre de lucro, y así, predomina también el lucro sobre el servicio. A nadie hoy, o a casi nadie, se le ocurre servir en lugar de ser servido.

         Pero Jesús cambió las reglas. Rompió los esquemas, y sin importarle la sociedad en la que vivía y sus normas, curó al leproso, así como a muchos otros enfermos, porque Él antepone el servicio al lucro, la misericordia a la competitividad.

         Nosotros tenemos que cambiar esta realidad, y ser conscientes de que los más necesitados son los que Jesús más quería, y por quienes se hizo hombre. Por eso tenemos que acoger, escuchar y no marginar a nuestros hermanos, porque acordaos de que Jesús dijo que lo que hiciéramos con cada uno de esos, sus hermanos, se lo hacíamos también a Él...”

         Y dicho esto, concluye con varios gritos que ya tiene ensayados con los fieles.. entre todos ellos, me quedo con uno grabado que dice:

         ¡¡Iglesia en Chachapoyas...!!

         A lo que todos responden...:¡¡Tu vida es misión...!!

         Terminada la misa, regreso al Obispado porque tengo que comunicarme con todos mis amigos por internet. Aprovecharé para subir al peregrino mangurrino todas las entradas pendientes de subir.

         Por la tarde, lo más divertido es ver un partido del Madrid contra el Levante... le saca 7 puntos al Barcelona, y aunque parezca mentira, aquí en Perú, la cosa está dividida... después del partido, que gana el Madrid y se pone a 10 puntos del Barcelona, salimos a tomar algo Amado y yo. Hemos ido a una cafetería algo discordante con el resto del lugar, pues parece un poco de lujo... y un café con leche (¡¡por fín!!) después, le acompaño a la farmacia... parece que se ha resfriado con el chapuzón del Gocta de ayer. Yo, incomprensiblemente, no noto nada... En condiciones normales, estaría en cama, pero aquí parece que aguanto más...

         Hoy domingo, la misa es de 20:30 horas, y aunque ya he ido esta mañana, voy de nuevo por mis intenciones y las de mi gente de Almendralejo, mi hermana y Jorge, mi madre, las hermanas de Navas del Madroño y las de Almendralejo, mi grupo del Centro Juvenil y varias más... y tú que estás leyendo, también... que sepas que en Perú alguien pide por ti mientras duermes....

         Y como hoy es un día como de transición, aprovecho para hacer lo que ya debería haber hecho días atras: Dar las gracias...

    Primero al Centro Juvenil Francisco y Clara de Almendralejo y a todos sus miembros... mayores y niños... desde las hermanas Clarisas, a cuyo frente está la Madre Inmaculada, pasando por Sor Catalina, recién llegada y a la que todavía no he podido ver porque vino un día después de haber viajado yo... y así Carmen, Nina, María José, Pepi, Leo, Sonia, Luis, Juanito, Juan Latín, Santi y María. Especial mención merece la madre Inmaculada, la cual es la chispa que, junto con mi hermana Loli y mi madre, prendieron la llama que a día de hoy, y gracias a Dios, todavía no se ha apagado.
        No quisiera olvidarme de nadie, pero como ya me he metido en "fregaos", también quiero agradecer a Don Miguel Caballero, por su apoyo material y moral, a Luis Díaz, a Antonio Izquierdo y Hortensia, a la Madre Inés, María Fe, Inesita y Silvia, por supuesto a Don Rafael Corraliza, que también ha colaborado en la causa, y a Don Juan Francisco, al cual he dejado un poco "de aquella manera", pero que seguro sabe perdonarme... 

        Y, por supuesto, cómo no, a mi querida Loli Prieto y su marido Diego Lamoneda, que tanto disfrutan al saber que estoy bien y lo que estoy haciendo.... (me lo ha dicho un pajarito).

        Gracias a ellos estoy yo aquí, ya no solo por lo material, sino también por haberme apoyado en todos los sentidos, hasta haber tomado, incluso, las riendas de mi grupo de confirmación... 

         Antes de viajar, mis compañeros del Centro Juvenil me dieron una despedida muy bonita, en la que me regalaron una foto que ellos no lo saben, pero que siempre está conmigo, y la oración de la Madre Teresa de Calcuta que eligieron para poner detrás no podía ser más acertada. Dice así:

Señor, cuando tenga hambre,
dame alguien que necesite comida;
cuando tenga sed,
dame alguien que precise agua;
cuando sienta frío,
dame alguien que necesite calor.

Cuando sufra,
dame alguien que necesite consuelo;
cuando mi cruz parezca pesada,
déjame compartir la cruz del otro;
cuando me vea pobre,
pon a mi lado algún necesitado.

Cuando no tenga tiempo,
dame alguien que precise de mis minutos;
cuando sufra humillación,
dame ocasión para elogiar a alguien;
cuando esté desanimado,
dame alguien para darle nuevos ánimos.

Cuando quiera que los otros me comprendan,
dame alguien que necesite de mi comprensión;
cuando sienta necesidad de que cuiden de mí,
dame alguien a quien pueda atender;
cuando piense en mí mismo,
vuelve mi atención hacia otra persona.

       Pues bien, nada más acertado para el viaje que iba a emprender, y ahora aquí, resulta que cada una de las frases adquiere un sentido especial... ni una sola de ellas queda vacía en esta tierra andina.

        Por eso, yo también os quiero dedicar una oración especial, también de la madre Teresa, que sin querer me he encontrado y quiero compartirla con vosotros:


      Y así, ahora sabéis que las renuncias no lo son tanto.... y que no puedo estar más contento que haciendo lo que estoy haciendo... Vuestra oración me enseña cada día mi trabajo aquí, la mía me recuerda que cada hermano peruano es el mismo Jesús.... y por supuesto, os la dedico.

    Y después de esto, tengo que hacer mención también de Elena Sánchez, del MCC de Badajoz, la cual también me ha dado todos los ánimos del mundo, allí y aquí a través de los medios, al igual que su marido Raúl... También quiero agradecer a Pilar Elías, Pili Agudo, Rosa Murillo, Teresa Jaraquemada y Feliciano Leal, el apoyo que a través de Facebook me están dando. 

     He de decir que tengo hasta el apoyo de algunas personas con gran fondo, como son Mario Cano y Rafael Díaz..., a las cuales su apoyo se lo agradezco por partida doble... ellos saben porqué... 

     Y aquí os dejo la foto que me traje... y aunque no salís todos en ella, no importa... estáis aquí conmigo igual... 

El hermano Andrés Esperilla también forma parte de este grupo...  

         Hasta mañana!!