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Asómate a la ventana y mira, escucha, habla...y comparte conmigo tus impresiones.

"Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho..."

Un gran Santo, el más pobre en lo material, pero el más rico en lo espiritual dijo en su lecho de muerte: "Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho...". Ese gran Santo era Francisco, y si él dijo no haber hecho nada, ¿que hemos hecho nosotros? Empecemos a hacer algo para cambiar el mundo, ¿no os parece?

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martes, 7 de agosto de 2012

INSOLIDARIDAD OLÍMPICA


Llegado el momento, han salido a la luz los despilfarros de dinero público del Reino Unido. Han llegado las Olimpiadas, tan esperadas, y con ellas el derroche. Son 9.000 millones de euros (cifra reconocida públicamente) que seguro que es un número maquillado para evitar la crítica a la más gigantesca insolidaridad del ser humano, ese del cual se dice que es el único inteligente del planeta Tierra.


El estadio Olímpico
Tras el gigante económico Apple, el segundo puesto en el ranking de entidades con más presupuesto del mundo lo ocupan los orgullosos londinenses y sus juegos olímpicos, seguidos en tercer lugar por otro grande, Google.


       Uno se pregunta hasta qué punto el hombre puede superarse en su afán egoísta y figurante, y cuando cree haber visto la cima de las vergonzosas cifras de los presupuestos armamentísticos y nucleares o las inútiles carreras espaciales, que funden el dinero público como si de carbón se tratara, llega un evento que se supone sano, solidario, ejemplar y globalizante como es el deporte y bate todos los récords de la avaricia y de la insolidaridad humana.

Salvar una vida = 45,00 €
Teniendo en cuenta que salvar la vida de un niño en África de una enfermedad de malnutrición severa o de malaria cuesta unos 45,00 €, (http://yakaarafrica.com/cuanto-vale-una-vida-en-africa) tenemos que con 9.000 millones se podrían salvar las vidas de 200 millones de niños.

¿No es vergonzoso?... Sin embargo, se siguen invirtiendo ingentes cantidades de dinero en actos bochornosos de insolidaridad olímpica...

También se podría hacer un cálculo más simple, y es que si con 1,00 € se puede alimentar a un niño malnutrido en África, con ese montante se podría alimentar a 9.000 millones de niños... ¡¡Aberrante!!... esto quiere decir que, se podrían alimentar a 24.657.534 niños diarios durante un año entero. Pero es más importante batir récords de saltos da altura o bajar un segundo el tiempo que se tarda en correr 1.500 metros.

Los preciados metales... 
Mirando la hemeroteca, se puede comprobar cómo durante épocas de guerra mundial, los juegos olímpicos se han suspendido, ya que “no estaba el horno para bollos”. Sin embargo, la masacre que sufren cientos de miles de personas indefensas a causa de la más terrible hambruna, no es motivo para suspender por una vez unos juegos olímpicos que baten, una vez más, el triste récord de la insolidaridad humana.

Por supuesto, un evento de tal categoría es lícito y bueno para la humanidad, pero si echamos una vista atrás y vemos los juegos olímpicos de las primeras ediciones, veremos que lo importante era el deporte. Hoy lo importante no es el deporte, sino el afán del país organizador por mostrar al mundo su potencial organizativo y económico. Se suele mostrar al mundo lo mejor que se tiene en casa, pero se ocultan las miserias y se camuflan con fuegos artificiales y euros, muchos euros.

Por supuesto, con la mitad del dinero invertido en estos juegos, se podría organizar un espectáculo deportivo del mayor nivel, ya que el deporte es eso: deporte.

      No creo que sea necesario quemar tales cantidades de dinero para organizar un evento, ni construir una nueva ciudad adosada a la ciudad organizadora, para construir edificios y complejos que, una vez acabados los juegos, se quedan prácticamente en el abandono. La prueba de ello es la construcción provisional de edificios que serán desmontados una vez concluidos los juegos. ¿No es una vergüenza?. ¿Quién se va a acordar después de este dinero gastado?... ¿los europeos?, ¿los americanos?... Los que sí que se van a acordar son los que intentan hacer algo con sus vidas para que la de los niños malnutridos africanos puedan vivir un día más.

El mundo pasará, el hambre seguirá siendo un terrible mal, pero el hombre pasará a la historia no por haber llegado a Marte, ni por haber concentrado al mundo en Londres, sino por haber dejado morir a sus hermanos por un mal más fácil de erradicar que el cáncer o que el sida. Estas enfermedades son de difícil curación, y cuesta dinero su investigación, pero el hambre no necesita ser investigado, sino erradicado. Para ello sólo hace falta dinero, y mientras unos lo gastan a espuertas o visten los modelos más caros, otros marcan sus huesos en la piel... La desgracia es que la moda africana de pieles pegadas a los huesos es siempre la misma... Primavera-Verano, Verano-Invierno y año tras año, los huesos siguen marcándose en las espaldas africanas.

Mientras tanto, sigamos permitiendo esto... ¡qué más da!... ¡¡si tenemos Ollimpiadas!!
Y cómo no, un comentario para los indignados, especialmente los españoles, que es a los que más conozco.... sí, esos que ponían el grito en el cielo cuando se acercó el Papa a Madrid y decían con su dinero no, que era un derroche... A esos me dirijo, especialmente (o mejor dicho, únicamente) a los del mal llamado “Movimiento 15 M” (porque mejor les quedaría “movidos 15 M”)... A los insolidarios que claman contra la injusticia de un sector político determinado, diciendo que protestan por unas personas por las que antes pasaban de largo, a estos les pregunto: ¿es que los muertos de hambre no entran en vuestras reivindicaciones?... Solidarios!!...

¡¡INDÍGNATE!!.... ¡¡Pero ojo!!... ¡¡sólo contra el gobierno!!... (lo demás nos importa un bledo) 
¿Cuántos indignados han protestado por el malgasto de dinero público en los Juegos Olímpicos?... ¿Cuántos han salido a la palestra para denunciar esta injusticia?... ¿Cuántos han viajado a Londres a sacar sus pancartas reivindicativas por un mundo más justo?... Ninguno!!... Pero claro, es que ni la izquierda española, ni UGT, ni CC. OO os han animado a ello porque no interesa políticamente...

Pues yo denuncio al hombre de este siglo XXI, “homo sapiens”, especie única en lo que a egoismo se refiere.... este hombre que prefiere ver morir a sus hermanos de piel negra, que prefiere cambiar de canal cuando salen las duras imágenes africanas, que pasan de ellos o camuflan sus sentimientos dando un par de céntimos a un pobre para decir que colaboran con “la causa”, mientras sus pieles blancuzcas visten de Dior...

Allí...
Aquí...




Al equipo organizador de estos juegos olímpicos les dedico este pequeño vídeo, como homenaje... 



He dicho.

sábado, 23 de junio de 2012

EPÍLOGO


Llegado este momento, concluye el viaje, la peregrinación y la aventura.... así que hasta la próxima. Espero que hayas disfrutado conmigo de este viaje misionero.

EPÍLOGO

         A finales del mes de enero me embarqué en una aventura nueva para mí. En OFRA-ONG San Francisco, una nueva ong con la que colaboro, me propusieron ser voluntario para actuar como cooperante en una misión que se presentaba como algo muy interesante.

         La misión consistía en ayudar a los habitantes de una pequeña localidad llamada Granada, en la región Amazonas del país peruano. Es un poblado que no llega a los doscientos habitantes, y la misión  consistiría en formar equipos de trabajo con los lugareños, enseñarles el oficio de la albañilería y, con esa mano de obra y material comprado con los fondos de OFRA, comenzar los trabajos de reconstrucción y restauración de la Iglesia católica del pueblo.

         El motivo de elegir este trabajo, y no otro, es múltiple. Por un lado tenemos una localidad presentada ante nosotros por el Obispo de Chachapoyas, la diócesis a la que pertenece, como olvidada y poco (o casi nada) atendida por su sacerdote. Aparte de esto, la zona del Alto Imaza, a la que pertenece Granada, está catalogada como la zona más pobre de todo el país peruano. El sacerdote titular de Granada lleva 45 localidades en total, con lo que no le da tiempo a asistir bien a Granada, ya que celebra la Eucaristía una vez al trimestre. Este abandono humano y diocesano, involuntario pero real, aparte de la necesidad física de la reconstrucción de un templo que está en ruina técnica, ha sido determinante en la elección de Granada como el primer punto de Perú donde OFRA actuaría.

         En un principio, parecía una misión sólo material, en la que yo aportaba mis conocimientos como técnico de la construcción para dirigir la mano de obra local y así, reconstruir su templo. Pero, intuyendo que mi misión no sería sólo esa, me preparé con más de un mes de antelación para hacer que la misión no sólo fuera una construcción material de muros de piedra, sino también una construcción del Reino de Dios entre estas gentes tan olvidadas por la lejanía de su territorio y por lo complicado de su orografía, ya que difícilmente llegan los vehículos por un camino recién construido a mano y transitable sólo a pie o a caballo.

         Antes del viaje me preparé un buen repertorio de películas infantiles, juveniles y de adultos, todas ellas relacionadas con nuestra fe católica. Para los niños llevaría películas infantiles actuales y películas educativas católicas, tales como la Pasión y muerte de nuestro Señor, la vida de grandes santos peruanos, como San Martín de Porres o Santa Rosa de Lima, y otras muchas. Para los mayores llevaría la vida de los santos en versión para adultos.

         Llevaba una partida económica destinada a los niños, de modo que después de la película les hacía un regalito, a veces un juguete y a veces material escolar y cuentos... y caramelos, muchos caramelos...

         Previendo la reacción de unos niños que jamás han visto un cine, sabía que tendría ante mí a todo el público infantil de Granada, y así fue... Y una vez comprobado que la gran mayoría de los niños no habían oído hablar nunca de Jesús, empecé a elaborar un plan de acción para dar a conocer por primera vez la figura de Nuestro Señor Jesucristo, de la mejor forma que se me ocurría... Les explicaba quien era, a qué vino, qué hizo... y qué mejor forma para hacerlo que con una película de dibujos animados y un comentario de la película posterior... Era muy triste ver que a la pregunta de ¿quién es Jesús?, todos los niños respondían: no sé...

         El trabajo ha sido mucho, y poco a poco se les ha ido enseñando que Jesús es Dios hecho hombre, que se encarnó por amor a nosotros y que padeció y murió en la cruz para redimirnos de nuestro pecado... Lo cierto es que en Europa es más fácil hacer comprender a un niño estos términos, pero allí cuesta bastante hacer comprender a un niño el evangelio.

         Los mayores han sido más duros, incluso por tres veces me dejaron colgado con la película por empezar... y eso que quería engancharles con la vida de San Martín de Porres, santo al que le tienen mucho aprecio pero del cual no conocen nada en absoluto... sólo saben que juntó al perro, al gato y al pericote (como llaman ellos al ratón) para comer de un mismo plato...

         En una zona tan abandonada, era de esperar que las sectas adventista y pentecostal hicieran acto de presencia para minar a la fe católica y hacer ver a estas gentes lo mala y dañina que es, y cómo quiere aprovecharse de ellos, y así, poco a poco, y aprovechando que el párroco sólo puede asistir trimestralmente a Granada, han ido ganando terreno y han conseguido que varias familias formen dos nuevas comunidades alejadas de la fe católica. Eso ha hecho más difícil el trabajo, porque muchos ven la Iglesia católica como lejana y poco preocupada por ellos. Por supuesto, ver que los católicos son los únicos que no sólo no piden dinero, sino que lo llevan para invertirlo en ellos, ha sido un punto determinante para que comprendan que nosotros no venimos a adoctrinar, sino a ayudar.

         Ahí es donde encontré un buen punto de apoyo con los hermanos de la Renovación Carismática Católica de Chachapoyas, a los que recurrí para que me ayudaran en la tarea evangelizadora y que enseguida se prestaron voluntarios para llevar la Palabra de Dios a tierras granadinas. Bien es sabido que los carismáticos tienen un estilo distinto, y con su fuerza evangelizadora, casa por casa, consiguieron no sólo visitar y proclamar la Palabra por los granadinos, sino que incluso consiguieron que más de una familia regresara a la fe católica, ya que se habían dado cuenta de que las sectas sólo les hablaban en contra de los católicos, sin más argumentos, hasta el punto de haberse dado cuenta ellos mismos de que "no son trigo limpio". Además, encontraron en nosotros el calor que las sectas no podrán jamás desprender, ya que este calor es fruto del amor incondicional de Dios, sin dinero por medio.

         Era curioso escuchar a los granadinos católicos decir que en Granada había tres sectas, a saber, la adventista, la pentecostal y la católica... (¿¿la católica??)... Esto fue nada más llegar al pueblo, y esta afirmación me hizo ser consciente de que el trabajo iba a ser duro...

         Y pasados los tres meses, entre las visitas que Juan de Dios nos hizo con motivo de encontrarnos evangelizando por estos lares, la eucaristía con los carismáticos y con el pueblo, las películas con los niños y la ayuda de Dios, al final hemos logrado que el pueblo asista en masa a misa, que tengan la Palabra de Dios como referente, que los niños contesten correctamente a la pregunta ¿Quién nos salva? con un fuerte... ¡¡Jesús!!... y cuando se les dice ¿quién nos quiere?, repiten... ¡¡Jesús!!... y ¿quién más nos quiere?... ¡¡Maríaaa!!... Es un orgullo haber hecho partícipes a estos pobres niños y no tan niños de las maravillas desconocidas para ellos de Dios.

         Igualmente, la primera Eucaristía fue una decepción para mí, ya que sólo asistieron cuatro o cinco personas, pero al final del periplo peruano, casi no se cabía en la Iglesia...

         Por supuesto, la Iglesia se reconstruyo en parte, ya que los fondos no eran suficientes para reconstruirla entera, pero ya estoy esperando volver con nuevos fondos y nuevas ganas de reparar la Iglesia de piedra, pero también con ganas de reparar la Iglesia de los hombres, que hace más falta.

         Como nota final, diré que lo que sí se terminó por completo, fue el baptisterio, el cual ni siquiera existía ya. Se hicieron todos los muros y se puso un tejado nuevo... Como más de la mitad de los niños no están bautizados porque es una cosa que se va dejando, y cuando se quieren dar cuenta tienen diez o veinte años y siguen sin bautizar, les propuse un trato... Como tanto ellos como yo estábamos muy tristes por mi partida, les propuse que yo volvería si ellos se bautizaban, y la respuesta fue unánime, dijeron todos que sí.

         Sólo por esto, merece la pena el viaje. Los carismáticos han dicho que volverán periódicamente para evitar que las sectas sigan avanzando, los niños y mayores conocen a Jesús, a la Virgen María y la Palabra de Dios, el compromiso de bautismo de los niños no bautizados y el acompañamiento de estas personas tan olvidadas, hacen que la misión peruana se pueda calificar como exitosa.

         No en vano Dios actúa a través de los hombres, sin embargo, yo pensaba que llevaría más de lo que traería, y de nuevo el Señor me sorprendió, porque no sé cómo se las arregla para que, al final, el más evangelizado de todos sea yo... Las cosas de Dios...

         Y aquí concluye el testimonio de una misión en la que el primer misionado he sido yo y mis amigos, familiares y conocidos... y si quieres saber algo más, sigue visitando mi blog.

                                                                                                  Un abrazo del peregrino mangurrino

jueves, 21 de junio de 2012

¡¡RUMBO A ESPAÑA!!


        Esta mañana es la última en Lima, por tanto, también es la última en Perú... y el último día en Sudamérica... habrá que aprovecharlo.

         Por la mañana hago el equipaje para tener todo a punto y no perder luego mucho tiempo. Como el hotel lo tengo que dejar a las 12:00 de la mañana, me da tiempo a visitar algo de Lima que no sea el centro. Para eso llamo al siempre dispuesto Manolo, el cual me aconseja ir a visitar el puerto marítimo y la zona de Miraflores.

         Le tomo la palabra, y nos vamos los dos rumbo al puerto. Hoy hay mucha niebla, así que es una pena, porque dice que los días soleados se ven unos paisajes increíbles. Cuando llegas al puerto, los pelícanos se encargan de hacerte la comitiva de bienvenida: Los hay a millares. Nunca antes había visto pelícanos tan de cerca.

Pelícanos por todas partes
       Me dice Manolo que me tiene que subir al mirador, aunque haya niebla, porque hay un cristo enorme al estilo del Corcovado de Brasil que merece la pena ver. Es sencillamente espectacular, y parece mentira que se puedan hacer estos monumentos gigantescos.

         Después me lleva al monumento al soldado desconocido, en homenaje a los miles de soldados que murieron por defender la patria peruana en las batallas de San Juan y de Miraflores.

         Le digo que pare un rato, porque me apetece echar una mirada al Pacífico, océano que hace honor a su nombre.

         De ahí pasamos a ver el Santuario de la Virgen del Morro Solar de Chorrillos, donde hay una imagen de la Virgen María preciosa, y un altar al aire libre donde se celebran las Eucaristías con vistas al Pacífico.

Virgen del Morro Solar
Vistas desde la Virgen del Morro Solar
         Pronto acaba la visita, en parte porque me lleva un taxista y no quiero gastar mucho, en parte porque quiero visitar las calles limeñas dando un paseo hasta que se me agote el tiempo. Me gusta el turismo popular, ese que he inventado yo y que pongo en práctica allá donde voy. Consiste en caminar por las calles más normales de la ciudad, observando sus coches, sus escaparates, y sobre todo, la gente que camina y sus costumbres. Os aseguro que la menor forma de conocer a un país y a sus gentes es esta. Yendo al centro de las ciudades uno sólo ve lo que las autoridades quieren que veas... sin embargo, el turismo popular muestra la realidad del estado y costumbres de un pueblo.

Manolo y su sopa
         Bajamos de Miraflores en dirección al hotel. Es la hora de comer y quiero invitar a Manolo para despedirme de él, ya que no le volveré a ver hasta el próximo año, si Dios quiere. Su amistad ha sido muy bonita y práctica, y forma parte también de ese turismo popular que os comentaba.

         Se pone muy contento de que un cliente le invite a comer... a él le ha pasado de todo: le han robado de todas las formas posibles, le han quitado las ruedas, le han parido mujeres en el coche y cuenta que a algunas las ha tenido que llevar hasta el paritorio después, y sin embargo, todavía espera que le den las gracias. Ha visto peleas, atracos, atentados... ha sufrido huelgas y motines, ha llevado a pasajeros de todas las nacionalidades del mundo, hasta el punto de que dice que sólo le falta transportar a un extraterrestre....

... pero jamás nadie le invitó a comer...

         Yo le he dicho que pida lo que quiera, aunque le he recomendado el pollo asado. Sé que lo comí ayer, pero es que prefiero comer algo que sé que está bueno antes que probar nada nuevo, por si acaso. En el menú está incluido un entrante de palta con ensalada. La ensalada parece como nuestra ensaladilla rusa, y la palta es ese fruto verde que al principio parece que amarga, pero al segundo bocado, le coges el gusto y no puedes parar de comerla... El es más tradicional y pide sopa...

         El hotel me hace el favor de guardarme el equipaje en recepción, así que me voy tranquilo a hacer mi turismo popular. En otras circunstancias, jamás habría dejado mi equipaje abandonado, pero Manolo me ha dicho que puedo estar tranquilo y le hago caso.

         Una nota cómica: Mi amigo Julio Arranz, del convento de Arenas de San Pedro, en Ávila, necesitaba unas hierbas que en España no parece ser fácil encontrar. Mi amigo Humberto me comenta que la hierba en cuestión se llama Toronjil. Es la primera vez que escucho ese nombre, pero se lo comento a Manolo y me dice que no solo la conoce, sino que incluso sabe dónde hacerse de ella. Cuando regreso de mi paseo, Manolo ha ido a por un manojo que me deja patidifuso... no me cabe en la maleta, y por supuesto, en la mochila menos... Es tan grande que casi necesito una maleta solo para el Toronjil, pero como Julio las necesita, no dudo en buscar una solución. La solución pasa por comprar una maleta de mano, más grande que la mochila, y meter mochila y Toronjil en la maleta, así seguiré teniendo un solo bulto que pasará en el avión como equipaje de mano.. Nos ponemos manos a la obra y Manolo me lleva a ver maletas... el primer sitio no nos convence, así que me lleva a otro. Al final terminamos en un centro comercial donde encuentro la maleta perfecta por 60 soles, es decir, unos 18 euros... increíble!!. La compro y hago la operación, con lo que el Toronjil viajará a España... ahora habrá que ver que sea legal pasar por la aduana este tipo de hierbas.

         Bueno, pues como decía antes, dejo las maletas en el hotel y me voy a dar mi paseo, y paso por el  Museo de Ciencias Naturales, donde se muestran especies animales y vegetales desde fósiles hasta actuales. Como quiero ver la fauna autóctona peruana y de paso, la maravilla creadora de Dios en su infinita imaginación, entro y no puedo dejar de admirar tanta variedad y tanta belleza... desde animales minúsculos hasta las más grandes ballenas fósiles.

Y pensar que un día este bicho pululaba por los océanos... es una ballena peruana asesina...
Vaya nombre que tiene la ballena...
         Al fin termino la visita por las calles, me pierdo, me encuentro... me vuelvo a perder... y termino llegando muerto de cansancio al hotel. Allí me espera Manolo, con el que había quedado a las 16:00 para que me llevara al aeropuerto. Sin más preámbulos, me despido de la recepcionista y de Carlos, el amigo conserje. Montamos en el coche y nos dirigimos rumbo al avión.

         Llegados al aeropuerto, Manolo se tiene que ir y yo tengo que practicar la paciencia con las esperas de facturación y demás... Llegó el momento de despedirme, y es curioso, pero es una persona de esas que conoces de dos días y resulta que te da pena despedirte. Nos damos los correos electrónicos para seguir en contacto y un gran abrazo... se marcha y quedamos para dentro de un año aproximadamente, por la tarde... (esto lo he aprendido hoy de mi cuñado).

         Hoy es mi día de suerte, y en la facturación me cuelo y entro el primero.. después, el billete lo compruebo y me dice la chica que puedo elegir ventana o pasillo. Por supuesto, elijo ventana... y un rato bueno de espera después hasta que llega la hora. Me subo al avión y me siento en mi sitio... me parece mentira estar aquí en este momento... a punto de irme y a punto de volver a ver a mi gente... y sin embargo, triste.

         Cuando arrancan los motores, empiezo a pensar en lo que está por venir, dejo atrás Perú y empiezo a planificar mentalmente todo lo que tengo que hacer: el proyecto de los libros y las bibliotecas, el hermanamiento de las dos Granadas y programar mi vuelta... eso me tendrá entretenido una buena temporada.

         Es de noche, y cuando el avión despega, se dirige rumbo hacia el Pacífico hasta que ha cogido la altura suficiente para dar la vuelta.... al principio, por la ventana se ve la negrura de la noche, pero al dar la vuelta, se contempla una ciudad iluminada de más de once millones de habitantes... un espectáculo digno de ver. Paso por encima, la sobrevolamos y se acabó... hasta pronto!!. En breve estaremos sobrevolando el Atlántico y me voy a hartar de ver agua.

         La sensación que da el cambio horario es más impactante a la vuelta que a la ida, ya que a las nueve de la noche, en españa son las tres de la madrugada, con lo que más o menos a las tres de la madrugada (hora peruana) empieza a amanecer rápido, ya que vamos en dirección hacia el Sol...

         El vuelo bien, sin contratiempos... a ratos duermo y a ratos miro por la ventana. Como las han cerrado todas para que los viajeros puedan dormir porque para nosotros son las tres de la mañana, pero ya es de día, y el Sol está pletórico.... amaneciendo a las tres...

         Yo prefiero abrir mi ventana y con la manta tapo todo bien para no molestar a los “bellos durmientes”, y puedo observar el paisaje... y cuando me quiero dar cuenta, llego a Madrid. Son las dos de la tarde, aunque yo tengo el cuerpo de las siete de la mañana.... verás a la hora de acostarme, cuando quiera conciliar el sueño serán las cinco o las seis de la madrugada, hora española...

Imagínate ver esto escuchando a Enya...
         En Barajas, como al principio, recojo el equipaje con mucho retraso... todo hacía presagiar que habría pérdidas, porque nos mandaban de una cinta a otra y no aparecían las maletas... pero por fin aparecen y salgo de allí pitando. Me esperan en OFRA, donde ya me tiene Humberto una pensión preparada y los oídos bien atentos para escuchar mi aventura chachapoyana.

         Para mi sorpresa, coincido con Iván, el chico ruso que conocí en Chachapoyas. Se encuentra en Madrid para que gestionemos el asunto de la financiación de OFRA por medios propios... y no he hecho más que llegar y me dicen que pronto saldremos para Filipinas, Indonesia y Malasia... así, a quemarropa. Esto dicho después de 12 horas de vuelo es un poco impactante... ya me iré haciendo a la idea.

         Esto aquí acaba... próximamente os contaré mis aventuras asiáticas, y si Dios quiere, de nuevo las peruanas.

         Gracias por tu tiempo y por tu peregrinar conmigo...

FIN

miércoles, 20 de junio de 2012

EL VIAJE DE REGRESO, TURISMO LIMEÑO (SEGUNDA PARTE)


17 de abril (tarde) de 2012    
         
      (Nota: No dispongo de fotos de hoy, por problemas técnicos... vamos, que las he borrado sin darme cuenta....) 
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       Después de acostarme un rato bueno, me despierta el hambre. Sabiendo que en Lima uno puede pedir pollo asado con patatas, el reloj biológico me avisa de que es hora de probar comida europea, aun en Sudamérica. Cómo es la naturaleza humana... quien le habrá dicho a mi organismo que en Lima se puede comer pollo para que me despierte de un sobresalto.

         Sin hacer cama ni deshacer equipaje, me bajo directo al restaurante del hotel, donde recuerdo haber tomado mi último pollo con patatas fritas cuando el Obispo don Emiliano me recogió del aeropuerto tres meses atrás. Voy dispuesto a repetir... un pollo cada tres meses no se puede decir que sea un lujo, precisamente.

         Antes de pedir, me aseguro bien para que me entiendan, porque no me gustaría que las patatas fueran cocidas. Cuando le explico a la camarera que las patatas las quiero “a gallo”, me responde que el gallo es el que va asado, y las patatas serán fritas... Uff!... me pongo a explicarle cómo quiero el corte de las patatas, y me mira como queriendo decir que los europeos vamos de “sobraos”, como si ellos las cortaran de otro modo distinto al nuestro. Yo lo hacía para asegurarme, pero ella me miraba raro...

         -¿Y de beber?, me pregunta.
         - Cerveza bien fría, le respondo.
        
         No me acordaba de que aquí las cervezas son de 650 cl., pero no me importa, porque hace calor y la cerveza fría será toda una fiesta después de tanto tiempo.

         Al cabo de un rato me trae el plato y casi lloro... no sé qué pinta tendría el pollo vivo, pero asado estaba para comérselo... y de hecho, eso hice.

         De postre una tarrina de helado, y un café. Parece mentira que esté comiendo así... Me subo al cuarto y empiezo a preparar mi visita al centro de Lima, como no podía ser de otra manera. El avión despega mañana por la tarde, así que tengo toda la tarde de hoy y mañana por la mañana también para hacer turismo. Llamo a Manolo, el taxista, y le digo que me lleve al centro para visitar a ese hermano tocayo tan querido por mí que, con su escoba en mano de por vida, es un ejemplo para mí y para el mundo entero. Por supuesto, Santa Rosa y San Juan Macías también lo son.

         Un detalle curioso: Un día trabajando en Almendralejo, un empleado de la construcción, gitano, me trajo un llavero de San Juan Macías, el santo patrono de Ribera del Fresno. Me hablaba de él y me comentaba que tenía una ermita muy bonita, y cómo la gente del pueblo la cuidaba y quería al santo. Yo pensaba que era un santo más de tantos, pero nada me hacía sospechar que me lo encontraría en Lima unos pocos años después... son las cosas de la vida. Ahora le tengo un cariño especial.. además, es del gremio de la construcción, porque hizo que una viga de madera que era pequeña creciera un metro para poder colocarla en una Iglesia que estaba construyendo.. es el milagro de la viga, y está ahí en Lima para quien la quiera ver... Por lo visto, rezó al Señor para que creciera esa viga que tanto trabajo había costado llevar a la obra y resulta que le faltaba un metro para poder utilizarse... y al día siguiente, ¡zás!... un metro más de viga... cómo son las cosas...

         Manolo me deja en el centro, y le digo que ya volveré por mis medios, que no sé cuales serán, pero ya lo pensaré. Visito a los santos y me doy una vuelta por la plaza de armas mientras se hace de noche. Cuando llegué, la visité de día, pero de noche gana mucho con la iluminación que tiene. Es como las plazas de las telenovelas, con luces amarillas y el cielo rojo... todo esto mientras se escuchan cantos peruanos y hueles a comida frita callejera. No quiero irme de aquí... pero me conformo con haber vivido esta experiencia, que ya es todo un regalo de Dios después de tanto bregar Andes arriba, Andes abajo.

         Al final llamo a Manolo para ver por donde anda, ya que si está cerca, le diré que pase a recogerme, y cual es mi sorpresa cuando me dice que se viene al centro a buscarme, pero no para recogerme, sino para aparcar el coche y visitar a Martincito, que hace mucho que no lo ve y ahora tiene la ocasión perfecta. Yo acababa de verlo, pero le acompaño de nuevo... sin embargo, cuando queremos entrar, han cerrado al público.

         Es una pena..., pero bueno, el santo sabe de su buena voluntad y, a buen seguro, se la tendrá en cuenta. Entramos en la Iglesia porque le gusta ver las imágenes, y luego compramos unos recuerdos. Yo compro para mis amigos y, de paso, le regalo un San Martín de barro pintado muy bonito. Él hace lo mismo y me regala un par de llaveros, uno con el santo y el otro con un Cristo.

         Nos vamos a por el coche y regresamos al hotel. Nos tomamos una cerveza y compartimos las experiencias... él me cuenta sus peripecias con el coche, y os aseguro que en España los taxistas no tienen las mismas experiencias que en Perú... y yo le cuento mi misión en Chachapoyas. Después de un rato, me subo a la habitación porque estoy cansado y tardo en dormirme un par de segundos mal contados... mañana me ducharé, porque hoy no tengo ganas ni de abrir la cama.

         Hasta mañana!

lunes, 28 de mayo de 2012

EL VIAJE DE REGRESO (PRIMERA PARTE)


Esta mañana ha sido todo muy rápido. El autobús sale a las 10:30 y tengo que estar una hora antes, según la empresa de transportes, para la facturación del equipaje. Creo que también lo hacen para meter un poco de miedo a la gente y que no se retrase ni un minuto la salida.

         Hoy el desayuno es en el convento de la hermana Katy, que me invitó para despedirme. Hemos desayunado un poco rápido, entendiendo que voy con prisas. Luego, los regalos para la madre Inmaculada y, cómo no, para mí también. Me ha regalado una mochila peruana bastante bonita. Para finalizar, me ha dejado un encargo para su hermana en Puebla de la Calzada. Después del desayuno, nos damos el último abrazo y nos despedimos hasta la próxima, que será cuando Dios quiera.

         Voy al Obispado rápido para empezar a sacar todo, ya que casi es la hora límite de tomar el bus, pero antes paso por la municipalidad a despedirme de Diógenes, a la vez que aprovecho para recordarle que hace falta algo de dinerillo para que en Granada sigan trabajando una vez que yo me vaya. Al final no quiero que la despedida sea sólo una petición de dinero, así que le doy las gracias por toda la ayuda prestada y por todo el cariño con el que me la prestaron. El también está agradecido, sale de una reunión en la que está y me conduce a una habitación aparte donde hablamos sólo cinco minutos, pero lo suficiente para despedirnos como Dios manda. Ambos nos comprometemos a seguir en esta tarea, yo volviendo y él volcando algo de la economía de Chachapoyas hacia Granada en cuanto acaben de pagar una máquina retro, lo cual será por el mes de Junio.

         Cuando salgo corriendo por lo tarde que voy, el amigo Jorge me llama para decirme que me van a hacer una entrevista que tenía pensada conceder, pero como no había sido posible, ya no me daba tiempo. Esta entrevista tiene un sentido muy importante, que para nada es promocional o de interés específico alguno, sin embargo, es muy importante que la haga y accedo a ser entrevistado aún llegando tarde al autobús. El porqué de la importancia de esta entrevista sólo lo sabemos Jorge y yo, y así debe seguir siendo..., al menos de momento.

         Salgo pitando para el Obispado y le digo a Juanita que me pida un taxi mientras recojo el equipaje y me despido de Amado, Elder y Antonio. El Obispo no se encuentra en este preciso momento, así que me tengo que ir sin despedirme. Le doy un beso a Luisa y a Juanita, pero ésta última se monta en el taxi conmigo para despedirme mejor.

El autobús esperando con la "toma de huellas"
      Llegamos a la estación y el bus está allí, sin problemas, y la facturación del equipaje se hace rápido. Queda confirmado que meten miedo a la gente para que no lleguen muy tarde, será porque conocen el pequeño inconveniente peruano de puntualidad.

         Estando ya todo arreglado, tengo que poner de nuevo el dedo en el tampón de tinta. No me acordaba de este detalle, que hacen por si el autobús se despeña, para saber quién viajaba en él. No es muy alentador poner el dedo en estas circunstancias, pero es un trámite obligatorio que cumplo sin más.

         En esto, llega Luisa con un par de hermanas carismáticas y me traen dulces para el viaje. Es una grata sorpresa, porque hasta la Estación de autobuses han venido a despedirme a la peruana.

         Por fin llega el momento de irme, me subo al bus y Juanita me hace un regalito que no abro por no tener tiempo. Arranca el autobús y aquí se acaba mi periplo chachapoyano por este año. Me siento como cuando me iba para casa de las vacaciones de verano en el pueblo y todos los amigos regresaban a sus casas. Es triste, pero me hago a la idea de que he ganado muchos amigos y una experiencia inolvidable, además de tener la certeza de que, si Dios lo permite, volveré... como Terminator.

         Salimos por la carretera que tantas veces había rodado con Amado y Elder para ir a Gocta, Yumbilla, o la Virgen de los Dolores. Paso por última vez por el río Sonche y su encuentro con el Utcubamba. Y cuando me quiero dar cuenta, pasamos de Pedro Ruiz y ya todo es nuevo para mí. Me queda disfrutar de los paisajes extraordinarios hasta la llegada a Lima.


         La ventaja que tengo en este viaje es que, como compré el billete con tiempo de antelación, cogí un sitio en primera fila, el llamado “asiento panorámico”. En la planta alta y sin piloto (que sí hay, pero viaja abajo), parece que el bus fuera solo. Como el viaje arranca a las 10:30, tengo todo el día para ver las maravillas peruanas, y justo cuando empiece la noche, entraremos en el desierto desde Chiclayo hasta Lima, algo que es muy aburrido, pero de lo que me libraré por ir dormido. Suerte la mía...

         El viaje no tiene muchos contratiempos, aunque los tiene. De vez en cuando hay momentos en los que pensamos que no podemos continuar, pero siempre se solucionan los problemas. Es increíble ver cómo estas gentes pasan a diario por estos caminos entre montañas y abismos, ríos que atraviesan la carretera y caminos más de cabras que el que sube a Granada desde Molinopampa. Estas aventuras y desventuras es lo que dan el toque mágico a un viaje por Perú.

         En un momento dado, después de varias horas de viaje, hay un contratiempo inesperado... unos hombres con metralletas paran al autobús. La gente se altera, porque no saben qué ocurre... y uno de ellos sube al autobús. Son momentos algo tensos por la incertidumbre y los antecedentes de asaltos, pero esta vez hemos tenido suerte y son policías que están haciendo un control antiterrorista. Pasan uno a uno por todos los asientos y piden los D.N.I. a todos, y cuando me toca a mí, me miran algo raro. No sé si por las barbas, por mi indumentaria europea o por mi carné distinto al del resto. El caso es que no me dicen nada.

Vendedoras en la parada de Jaén
          Todos se quedan en el bus, pero yo aprovecho para bajar y estirar las piernas. De paso, me enciendo un cigarro, un Winston que compré en Chachapoyas. La carretera la tienen cortada, y se me ocurre echar fotos, pero al instante me dice el chófer que ni se me ocurra, porque lo pueden tomar como un intento de espionaje o algo similar y me puede costar perder el bus. Casi me como el cigarro en vez de fumármelo.

         No hago más que acabar el cigarro, y viene un policía vestido de uniforme. Le da los documentos al conductor y le dice que no hay terroristas a bordo, así que puede continuar.

         El susto que te dan unos tipos en medio de la carretera a plena luz del día y portando fusiles de asalto no se puede explicar con palabras... y mejor que no os toque vivirlo. Así y todo, dice el chófer que mejor un susto de estos que de los otros, refiriéndose a los asaltos de verdad. Y tiene razón... Con la cantidad de regalos que llevo para todos mis amigos y familiares, no quiero ni pensar en que me los quitaran todos... jeje.

         Proseguimos el viaje y, llegada la hora de la cena, nos sirven un plato de arroz con pollo... mi último plato de arroz cocido. Vemos una película antigua y me quedo dormido un rato. Prácticamente todo el viaje de noche lo hago durmiendo, con lo que me evito una larga espera nocturna y el consiguiente aburrimiento.

         A las 7:00 más o menos de la mañana, me despierto y veo el tramo final del desierto interminable de 1.000 km y los vestigios de una ciudad de 11 millones de habitantes que está por llegar: Lima.

         Allí, desde que el autobús entra en la ciudad hasta que aparca en la estación, pasan dos horas de reloj... eso para que veáis cómo es una ciudad de ese calibre. Y como todo el camino lo he hecho sin usar el servicio del bus, porque aproveché la parada para echar gasolina y la parada del falso asalto al bus, estoy deseando ir al baño, pero prefiero esperar a la estación, porque el aseo del bus después de 24 horas de uso no os quiero describir cómo es.

Echaba de menos las guaguas
         Ya entrando en Lima, aviso a mi amigo Manolo, el taxista... el cual me va a recoger a la estación. No me reconoce por la barba, así que le tengo que llamar la atención. Lo primero que hace es darme un abrazo como si hiciera un año que no nos vemos... aquí las amistades son así, las haces y no se olvidan. En Europa, este sentido de la amistad se ha ido perdiendo con el paso de los años y se han ido sustituyendo por nuevos amigos eléctricos y a pilas.

         Son las 10::30 de la mañana... justo 24 horas de camino sin parar más que a repostar. Esto es un viaje, y lo demás, pequeños traslados...

Miembro de la R. A. E.  (Lima 1833- Miraflores 1919)
         Me lleva al Gran Mundo Hotel. Esta vez he tenido la precaución de reservar una habitación barata, por 60 soles, pero la mala suerte hace que el cliente que la ocupaba haya decidido quedarse un día más, con lo que me dan una de 140 soles a un precio de 80. No está mal... Vine a Lima poco franciscano por desconocimiento, ocupando una habitación de 140 soles, y me voy ocupando otra... esta vez, por imposibilidad. Lo cierto es que el cambio de dormir en una tabla a dormir en una cama de matrimonio es siempre bien recibido... ducha, televisión, internet y vistas a una avenida larguísima.... No he hecho más que llegar a Lima y ya estoy asqueado de haber entrado, sin querer, en una sociedad capitalista y consumista a la fuerza. Me tendré que hacer a la idea para que cuando vuelva a España no me tire para atrás la sociedad del Col-tan.

         Voy a descansar un rato... Hoy no os digo hasta mañana porque ya es hoy... os digo, hasta dentro de un rato... 

miércoles, 18 de abril de 2012

ULTIMO SÁBADO EN CHACHA...


Juanita me enseña una gallina con sus huevos a punto de caramelo....

     Estos días tengo que empezar a aprovecharlos, porque serán los del último fin de semana que estaré por Chacha. Lo cierto es que cuanto más lo pienso, más pena me da irme. La gente de Chacha, los granadinos, los carismáticos, las hermanas de todas las congregaciones y los compañeros de batalla del Obispado... son muchas despedidas en muy poco tiempo... hasta del gato me tengo que despedir.

   Por la mañana voy a la celebración de un “paseo chachapoyano”, que es una vuelta por Chachapoyas por parte de todos sus habitantes. Había quedado con Diógenes para pasear y charlar, pero está tan solicitado que prefiero dejarlo para más tarde. Habíamos quedado a las cinco de la tarde, así que tendré tiempo de expresarle mis gratitudes y mis últimas peticiones... primero las gratitudes...

         Llegada la hora de comer, se me ocurre que tengo que comprar una tarta para mis amigos-compañeros del Obispado, que tan generosa y calurosamente me han acogido estos meses. El mensaje que haré grabar en la tarta lo tengo claro: “Gracias por vuestra acogida...”.

         La encargo y me voy a comer, y después empiezo lo que sería una dura tarea, que no es otra que empezar a recoger todo. Tengo que dejar en una caja todo lo que me servirá en la próxima visita, como las botas de goma, los guantes, poncho, navaja, material eléctrico que usé en el cuarto, cintas de medir, zapatillas, una camiseta de trabajo, etc... También dejo los altavoces que uso para las películas de los niños.

         Una vez recogido casi todo tengo que pensar en cómo lo meto en las maletas... no cabe. Pero bueno, con el peso de mi cuerpo, al final, logro cerrar la maleta grande. Cuántas cosas llevaré para que se haya rajado por un costado... tengo que abrirla de nuevo y sacar alguna cosa para meterla en la maleta de mano, aunque será tarea difícil.

         Al final lo logro, pero ya no cabe ni un alfiler (iba a decir otra cosa que ya mencioné en otra entrada, pero a mi madre no le gustó oirlo..., es algo que ocupa menos aún que un alfiler).

         La tarde la dejo para intentar despedirme de las personas que he ido conociendo.

La felicitación prematura
         Después de misa, espero a mi amiga Márllury para darle una sorpresa. Como en facebook he visto que es su cumpleaños, y además, cuando fui a encargar la tarta vi una rosita que estaba terminada y en la que ponía “Felicidades, hermana Márllury”, pues supuse que hoy era su cumpleaños... me fui a comprarle un detalle para dárselo al final de misa, y le compré un bolso muy bonito hecho de algún fruto con cáscara dura y grande... Al final de misa la espero y se lo doy, y se queda sorprendida por mi prontitud... resulta que el cumpleaños es mañana. Ahora caigo que en mi ordenador tengo la hora de España, con lo que a las cinco de la tarde de aquí ya saltan las doce de España y un nuevo día... me colé. En fin, le doy el regalo igualmente y la felicito. Al menos soy el primero en hacerlo, eso sí, con la hora española.

Terminada la fallida felicitación, tengo que despedirme de los hermanos carismáticos, para lo cual me voy a la oración nocturna que tienen en la parroquia. Cuando acaba la oración me tienen reservada una despedida especial, de esas que consisten en sacarte ante el respetable para contar tus experiencias... eso que me gusta tanto...

Viendo desde donde está tomada la foto sabréis dónde estaba yo... ante el respetable.
Con las hermanas Luisa y Gabi
         Al final tengo que dar mi pequeño testimonio de lo que ha sido para mí el viaje y la experiencia, y no puedo ocultarles que una de las cosas con las que más feliz me siento es con haberlos conocido a ellos y con el detalle que tuvieron al visitar a los pobres habitantes olvidados de Granada en unas fiestas tan especiales como son las de Pascua.

         Cuando acaba la celebración vienen las despedidas individualizadas, con lo que regreso al Obispado para eso de las 22:30 horas.

         Me quiero acostar rápido porque mañana es el último día y tengo que despedirme de todos... al final hoy sólo lo he hecho de los carismáticos. Pero me pongo a escribir lo de los días que estuve malo y a subirlo al “peregrino” y cuando me doy cuenta son las dos de la madrugada... me acuesto.

         Hasta mañana!!

domingo, 15 de abril de 2012

DESPEDIDAS Y VISITA FINAL A OLLEROS...


         Hoy tengo una sensación rara al levantarme. No sé si es por el hecho de no tener que apartar la mosquitera para salir de la cama o por que es el último día.

         En cuanto me levanto empiezo a pensar en cómo recoger todo el barullo que tengo en la habitación. Ayer no recogí nada, y hoy tengo un par de horas para ver la obra, llevarle la Biblia a la señora de Pablo, el guardián de Diosán, repartir los zapatos que quedan, visitar a la señora que me está haciendo un tapete de recuerdo y recoger todo... También tengo que dejar listo el tema de la chocolatada, para que todo esté listo.

         Empiezo por desayunar. Hoy tampoco he podido comerme los dos kekes, aunque me he levantado mejor. Terminado el desayuno me dirijo a la obra a ver a los trabajadores y al carpintero. Vemos los últimos detalles y dejamos todo listo para que el lunes se comience a montar el retablo. Es una pena no haberlo podido ver puesto, pero tenía más trabajo del que en principio parecía.

Mi pequeño vecino

         Cuando acabo con la visita, me doy cuenta al pasar por mis vecinos de arriba, que son tan pobres o más como los que hemos incluido en el programa de los zapatos solidarios, así que subo de nuevo a la plaza y en casa de Wilmer compro dos zapatos, del 22 y del 25 para los pequeños. Su madre se ponen contentísima... me invita a pasar para ponérselos y cuando veo su casa casi me caigo de espaldas. Son quizás los más pobres de Granada.

         Al menos me alegro de haberme acordado de ellos, aunque haya sido en el último momento. Me voy al cuarto y empiezo la tarea de recoger.

... y mi pequeña vecina...
         En una caja guardo todos los juguetes y útiles escolares que han sobrado, los cuales se los daré a la hermana Katy para los niños de la invasión. En otra caja guardo las cosas que he comprado aquí y que me servirán para el próximo año, como son las botas de agua, el poncho, las cintas métricas, los útiles de replantear, las zapatillas de deporte, la navaja (para no tener que pasarla de nuevo por la aduana con la misma suerte que la primera vez), cuerdas, etc. Y en mi maleta echo mi ropa, la mochila y el ordenador.

         De la comida que tengo hago un paquete con latas de todo tipo, salchichón, kekes, panes, queso, zumos y algunas barras de chocolate, y se lo llevo a la señora pobre de antes, la cual se pone muy contenta. Dudo mucho qe haya probado alguna vez el atún en lata.
La mamá con los zapatos.
         Una vez arreglado todo, subo a la obra y por fin llega el Obispo. Viene con el padre Antonio y el padre Castelly. También viene Juanito conduciendo.

Castelly y Antonio con el alcalde Toni y el gobernador Milton. Inspeccionando la obra...
         Hacen las visitas de rigor, se les explica qué, cómo y porqué se ha hecho cada una de las cosas y, acto seguido, pasamos al acto de bienvenida y despedida a la vez. Toni da su discurso de agradecimiento, luego el Obispo y luego yo... Como el Obispo menciona el tema del bautismo, yo aprovecho para exponer que la obra del Baptisterio se ha dejado terminada para que, precisamente, se use. De este modo, les digo a los niños sin bautizar, que son más o menos el 50% que se comprometan a pedirle a sus padres el bautismo, y para ello hacemos una doble promesa. Yo les prometo volver si ellos me prometen bautizarse... se vuelven locos de contento por tener que hacer tan poca cosa para que vuelva, así que hacemos un trato, y por unanimidad, todos aceptan.

         Llegado el final de las palabras, hacen el baile y las canciones que me han dedicado. El amigo Lenin les ha dirigido en los ensayos y han hecho un trabajo muy bonito. La coreografía incluye bailes para mí, y hasta me cantan una canción especialmente compuesta para mí también.

En plena actuación
         Un rato de emociones después, damos paso al chocolate y el bizcocho... menos mal... y así estamos un rato hasta que nos empezamos a movilizar para salir de viaje, ya que queremos ir a Olleros a visitar la obra también. Pero Taño, el catequista, no está dispuesto a que nos vayamos sin almorzar, así que nos mete en su casa y nos pone la comida. Arroz, trucha y kinua, con una sopa antes. Según terminamos le damos gracias a todos, pasamos por mi cuarto a recoger mis cosas y nos vamos de viaje. He preferido decirles a todos adios con la mano y no uno a uno para evitar más demoras y más emociones.

         Mi saco de dormir se lo he regalado a Horacio, porque necesita uno y me lo ha encargado para el próximo año, ya que a menudo duerme al raso y se tiene que llevar una manta, con la incomodidad que tiene cargar con ella. El no sabía que yo tenía uno, así que se ha llevado una sorpresa cuando se lo he dado. Además, como era buen saco, ocupaba poco y se lleva casi en un bolsillo.

         Salimos de viaje y nos vamos a Olleros, donde nos están esperando para enseñarnos la obra. Allí ya tienen hormigonada toda la zanja, y cuando llegamos están descansando, con lo que da la impresión de que el pueblo entero está tirado en el césped porque no tienen nada mejor que hacer...

         Estamos poco en Olleros, ya que queremos evitar la obligación a la que nos someten para comer... pero como ya sabíamos que lo iban a disponer así, Don Emiliano le dice a Melanio que nosotros, gracias a Dios, comemos todos los días, pero una sola vez... no sea que pase como el primer día que vinimos. Ellos lo entienden y nos dejan ir, con la promesa de volver y de que haremos lo posible por recaudar más fondos.

Preparando el piscolabis
         Regresamos rápido y nos ponemos en camino. El camino es malísimo, como han podido comprobar mis compañeros de viaje, pero sin embargo hoy no ha llovido nada y prácticamente la totalidad del camino está seco. Incluso la zona del cerro que siempre está metida en la nube está hoy despejada.

         Pasamos Molinopampa y yo pensaba que pararíamos a ver a Juan de Dios, sin embargo, un par de kilómetros más adelante paramos en mitad del camino a comer un piscolabis que trae Antonio. Para mi sorpresa traen cerveza, que aunque esté caliente, siempre es bienvenida.

         Una de las cajas que yo traía era de basura, para tirarla en el basurero de Chacha al paso por ahí, sin embargo, cuando quiero echar la lata de cerveza dentro, me doy cuenta de que la caja ha desaparecido... a la pregunta de dónde está, me dicen que Juanito ha hecho la labor por mí, aunque no en el basurero precisamente. Prefiero no preguntar más...

         Hemos parado ante una maravilla de pared vertical imponente. Ahí nos comemos un bocadillo de tortilla con la cerveza, y resulta que he pasado mil veces por lo que llaman “la cara del inca” sin verla. Es una formación en la roca que, vista de perfil, parece la cara de un inca de verdad. Qué cosas... nunca me fijé en eso... claro que uno cuando va en moto se fija sobre todo en la carretera.

¿Ves la cara del Inca?
Castelly y Antonio
         Cuando acabamos, nos montamos de nuevo y llegamos a Chacha justo a las 19:00, con lo que sin ducharme ni nada me voy para la catedral a misa. Cuando salgo, me esperan mis amigas las carismáticas para invitarme a cenar, y yo ni me acordaba... así que ahí me tienes, vestido de barro para la cena de gala. Y por supuesto, sin haberme duchado...

         Explicadas de mi atuendo, me dirijo con ellas a un pequeño restaurante en la plaza del Señor de Burgos, donde todas piden cecina, menos yo, que pido pollo a la parrilla. No quiero cecina de noche.

         En la cena se nos unen Jorge y su mujer, y tenemos una buena velada, en la que una de las hermanitas me preguntó si yo era hermano del señor Obispo....¿¿...??. No podía dar crédito a tal pregunta..., pero me dieron ganas de contestar que no es mi hermano, sino mi hijo...

         Cuando acaba la cena me voy al Obispado a descansar, que ha sido un día duro y sobre todo sin ducha...

         Y con esto acaba el día de despedidas y emociones... Hasta mañana!!