Asómate al mundo exterior...Y VERÁS TODO LO BUENO QUE TIENE!

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Asómate a la ventana y mira, escucha, habla...y comparte conmigo tus impresiones.

"Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho..."

Un gran Santo, el más pobre en lo material, pero el más rico en lo espiritual dijo en su lecho de muerte: "Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho...". Ese gran Santo era Francisco, y si él dijo no haber hecho nada, ¿que hemos hecho nosotros? Empecemos a hacer algo para cambiar el mundo, ¿no os parece?

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domingo, 12 de febrero de 2012

GOCTA... SÍMPLEMENTE ESPECTACULAR...


Quien diga que Dios ha muerto
que venga a Gocta y vea
si el mundo es o no tarea
de un Dios que sigue despierto...



          Yo no sé si será la tercera o la quinta catarata más alta del mundo. Solo sé que es simplemente espectacular. Jamás había visto una obra de la naturaleza similar. Había visto cataratas en otros lugares, pero después de ver esta, puedo decir que las anteriores que vi no son más que simples chorritos de agua.

          Desde luego que esta experiencia se la recomiendo a todo el mundo, porque un rato debajo de semejante monstruo de agua cayendo desde casi 800 metros de altura es una cosa digna de verse. No quiero ni pensar cómo será el Salto del Ángel.

Preparándome para el viaje...
     El viaje lo comenzamos después del desayuno. Hacemos los macutos y nos embarcamos en el Toyota del Obispado. Le echamos “petróleo”, que no es el valioso oro negro , sino que es como llaman a nuestro gasóleo, y salimos de viaje, no sin antes comprar un traje de agua o “poncho” para Amado. Y tras estos menesteres, salimos a la carretera.

         Lo primero que me alegra el día es que el viaje hacia las cataratas se hacen en su mayoría por una carretera asfaltada, con vistas espectaculares y que corre paralela al río Utcubamba, primero lo tenemos a la derecha y luego, no sé cómo, se pasa al lado izquierdo de la carretera. Aquí la mayoría de los pueblos acaban en “bamba”, así que preguntado por el significado os cuento que esa terminación quiere decir “llanura” o “paraje”. Proviene del Quechua, un idioma peruano antiguo que está cayendo en desuso. Como “Utcu” significa algodón, tenemos que el río Utcubamba quiere decir “llanura de algodón”.

         Bueno, pues más adelante vemos “in situ” lo que el otro día os comenté en la visita a Huancas. El río Utcubamba se une en un momento dado al río Sonche, y fruto de esa unión, el Sonche desaparece para proseguir el Utcubamba más caudaloso. Hoy hemos estado en esa unión y la hemos fotografiado y filmado... Un afluente perdido para formar un río que todavía debe desembocar en el Marañón, que a su vez irá a morir al río Amazonas para terminar vertiendo sus aguas en el océano Atlántico...




       Antes de esto he tenido la ocasión de conocer algo espectacular: Los petroglifos de Pitaya. Habrían pasado desapercibidos de no ser por la construcción de la carretera, que dejó al descubierto unos extraños símbolos grabados en las paredes de la montaña, a una altura considerable que hace pensar que en aquella época, la pared grabada era la pared interior de una cueva que moraron nuestros ancestros. El paso del río ha ido abriendo el valle y pasó por la cueva, habiéndola dejado abierta y con una pared interior al exterior actual. Lo curioso es que los petroglifos se conservan bastante bien y se aprecia cada dibujo, o al menos la mayoría.

Ante un milenario dibujo... Petroglifos de Pitaya, en Chachapoyas.
         Lo que me llama la atención es que no están convenientemente protegidos, sino que están al aire libre y al antojo de lo que con ellas quiera hacer la climatología, los derrumbes o los analfabetos gamberros. Lo único que hace notar la presencia de dichos petroglifos es un cartel del Instituto Nacional de Cultura que dice: Restos arqueológicos, petroglifos. Fin de la historia.

         Le comento al padre Amado que si queremos hacernos mundialmente famosos, sólo tenemos que grabar en vídeo cómo borramos todos y cada uno de los grabados de dinosaurios, flechas, monos o personas que hay en la pared de la montaña... Lo borramos con un cepillo de alambres, lo grabamos y lo subimos a internet bajo el título: Dos mozos borran en tres minutos los petroglifos conservados por milenios en las montañas andinas de Perú... Tardaríamos un par de días en dar la vuelta al mundo. Lo único que tendríamos que decir es que ya estamos hartos de los graffitis y de los grafiteros que pintan hasta en las paredes de las montañas... Los dibujos de Nazca no se pueden proteger por sus dimensiones, pero estos sólo necesitan un cristalito más pequeño que cualquier escaparate de Canovas.

Mardelis y Christopher
         Proseguimos el viaje rumbo al Gocta, y por fin llegamos a Cocachimba... otra terminación que tendré que averiguar qué significa. Antes de llegar nos topamos con una chica y su hijo de ocho años en la carretera haciendo auto-stop, ya han cogido un “combi” que va de paso a otro lugar, los deja allí y desde ahí van en autocarro hasta Cocachimba. Pero al parecer, los autocarros van llenos y luego dejan de pasar, con lo que se tiran mucho esperando y tienen pensado regresar. Como el niño está en el colegio que dirige Amado, para y los montamos, porque da la casualidad que van también a Gocta. Nuestros nuevos compañeros de viaje se llaman Mardelis y Christopher, y viviran con nosotros la aventura.

         Al final ha sido una bonita compañía, porque hemos ido juntos y porque el niño es muy gracioso e inquieto. Sólo hace preguntas, va de un lado a otro, y es muy simpático.. También la madre. Ella ha ido provista de botas “catiuscas”, yo con las Chiruca que me regalaron mi hermana y Jorge. Mientras tanto, Amado y Christopher van en zapatillas normales... Nos reímos Márdelis y yo porque van a acabar perdidos, mientras que nosotros vamos protegidos...

         Todos en el Toyota llegamos hasta el último punto donde el coche puede entrar. Desde ahí el camino será a pie. Pagamos los 10 soles de rigor que cuesta ver la obra de Dios y dirigimos nuestros pasos hacia esa catarata que tiene el honor de ocupar el tercer puesto (o el que sea) en el ranking mundial de las cataratas más altas del mundo.

         Poco después de iniciar la subida, se aprecia desde lejos la caída del agua del Gocta. Ya desde lejos se intuye que deben ser espectaculares... Cerca están las Tres Hermanas, las cuales también se ven bastante bien... y alrededor hay otras dos o tres más de menor tamaño pero muy bonitas también... Vamos, que en la misma zona hay como cinco o seis cataratas concentradas. Si a esto le unes el paisaje andino, con sus montañas y sus nubes entre ellas, tienes el marco perfecto para quedarte con la boca abierta un buen rato.

Para salir de dudas, me dirijo a Wikipedia, que seguro que ahí cuentan algo más de lo que sé. Dice lo siguiente:

“Fue dada a conocer a nivel mundial en marzo de 2006 por investigadores alemanes. Es en la actualidad, con sus 771 m, la cuarta más alta del mundo, siendo las más altas el Salto del Ántel (Venezuela) de 979 metros, Tugela Falls (Sudáfrica) de 948 metros y Yumbilla (Perú) de 895 metros. La catarata de Gocta es la más impresionante dentro de todas éstas.

Varias leyendas se relacionan con esta catarata. Una se relaciona con la maldición de una bella sirena rubia que ayudada de serpiente gigante custodian una vasija de oro. Otra habla del lugareño Juan Mendoza que desapareció encantado por las rocas que hay detrás de la catarata.

Existen planes para explotar el enclave como atracción turística. La catarata se englobaría dentro de una reserva natural en la selva que en la zona es todavía virgen y es hogar de muchas especies de animales en peligro de extinción. Además incluiría la fortaleza prehispánica de Kuélap, ruinas de una fortaleza construida por la cultura Chachapoyas entre los siglos X y XIV, antes de su conquista por el imperio Inca.

Un grupo de exploradores liderados por el alemán Stefan Ziemendorff, en marzo de 2006, decidieron tomar las medidas topográficas de ésta y descubrieron que era la tercera caída de agua más alta del mundo, aunque de acuerdo con el World Waterfall Database, se ubica en el puesto quince. Los vecinos del lugar siempre la han conocido como Gocta. "Chorrera" es la palabra que emplean los pobladores de Coca y Cocachimba para decir "catarata". En el mismo valle, hay aproximadamente 22 cataratas (chorreras)”.

Ya vemos que dependiendo de quien mida, ocupa uno u otro puesto, dado que hay quien mide sólo una caída mientras otros miden la suma de las distintas caídas que puede tener una catarata. En cualquier caso, como os decía, da igual... porque es espectacular.
        
         Empezamos a subir a pata, y dudamos si alquilar unas bestias, o caballos, como los conocemos nosotros. Al final, decidimos caminar, que para eso hemos venido. En un momento dado podremos bajar a caballo si queremos.

         La subida es dura al principio, y cuando llevamos un rato subiendo empiezan a combinarse subidas y bajadas que hacen menos cansado el trayecto. Nos dicen que son dos horas de camino, aunque a juzgar por la distancia que calculamos a las cataras no parece que haya tanto. El problema es que en los andes, para recorrer una distancia que en línea recta son un par de kilómetros, tienes que andar veinte a través de las laderas de las montañas, cruzando ríos y zonas de barrancos... Es bonito el viaje a pie, y me recuerda al camino de santiago que hice en 2009, aunque con vistas mucho más espectaculares.

         Según vamos avanzando, vamos notando un ruidillo, que al principio es tenue, pero que va creciendo poco a poco... lo mismo pasa con la humedad del ambiente. Cuando estamos a tiro de piedra, es tanta la humedad, que hasta los troncos de los árboles están repletos de musgo.

         Y finalmente llegamos a Gocta... nos ponemos delante y nos quedamos asombrados al ver los casi 800 metros de caída libre del agua. Es curioso, porque yo pensaba que caería un chorro bestial que haría que nadie se pudiera meter debajo por que lo aplastaría. Sin embargo, cuando el agua recorre cerca de un Kilómetro en caída, se va disgregando de tal manera que, cuando llega al suelo, sólo es vapor de agua. Eso sí, millones de litros de agua hechos vapor. El ambiente es del 100% de humedad.

El peregrino mangurrino y el peregrino andino
          Nos acercamos más y casi no se puede por que ya es como si estuviéramos dentro de una laguna... pero seguimos hasta donde podemos. Y finalmente llegamos a un punto donde ya no es posible avanzar más, porque la fuerza del viento que genera el aire desplazado por el agua, hace que se me vuele el gorro y que no se pueda ni siquiera hablar... igual que si estuviéramos al lado de los motores encendidos de un avión.

         Es curioso. Nunca pensé que una catarata produciría tal cantidad de viento, que combinado con las partículas de agua en suspensión, hace que se desplacen lejísimos volando, y así han generado un valle verde y lleno de musgo, líquenes y plantas exóticas de todo tipo... eso sí, sin animal alguno a la vista.


         Apuramos al máximo el tiempo que podemos estar ahí y decidimos regresar, porque aunque ya estamos calados hasta los huesos, si seguimos ahí podremos coger una pulmonía.

Reponiendo fuerzas
         Desandamos lo andado y volvemos a casa, pero antes paramos en una cabañita a comer las viandas con patatas fritas que Juanita nos ha preparado. Una cerveza de casi un liltro marca Cristal y una manzana después, dirigimos nuestros pasos hacia el Toyota, aparcado abajo.

         Antes de llegar al coche, paramos en un arroyo de agua limpia a lavar el calzado, y mi sorpresa y la de Márdelis es que nosotros venos de barro hasta las cejas, mientras que Amado no sólo no se ha manchado los pantalones, sino que incluso las zapatillas las trae intactas. Si no fuera porque lo he visto con mis propios ojos no lo creería. Es como si anduviera sobre los charcos en lugar de pisarlos. Y eso que nos reíamos al principio porque llevaba zapatillas. Eso sí, el niño viene de barro hasta las orejas... zapatillas, pantalón y camiseta... Él, más que andar sobre los charcos, parece que se hubiera revolcado en todos. Y yo traigo las Chirucas llenas de barro, pero eso sí, ni una sola gota de agua ha entrado a los pinreles, ni siquiera cuando los metí enteros en el arroyo para lavarlos.

         Cuando llegamos al coche, salimos por lo que parece un prado verde perfecto para el coche, pero resulta ser una ciénaga cubierta por una falsa capa verde que creíamos que era césped, así que atascamos el coche de tal modo que ni con la tracción a las cuatro ruedas sale de ahí.

         Tras unas averiguaciones de nuestra amiga Márdelis con los lugareños que no tenían muchas intenciones de ayudar, se prestan todos a empujar y sacamos el coche del apuro.

         De camino a casa paramos en otra cabañita para que Amado pida un caldo de no sé qué cosa, que son peces que se quedan pegados a la piel cuando los coges y que es muy típico de aquí. Como no tienen, se conforma con un café solo. Márdelis toma otro, y yo un anís en infusión compartido con Christopher.

Haciendo una especie de tortas para freir...
         Llegados a Chachapoyas, cada uno a su casa. Misa de 19:00 sin duchar ni nada porque llegamos a menos cuarto, cena y a la celda. El día de hoy ha sido duro por la caminata y por estar todo el día fuera de casa, así que habrá que reponer fuerzas para mañana.








         Hasta mañana!



VIERNES Y TODAVÍA SIN PODER VIAJAR A GRANADA... VISITA AL HOSPITAL.


El día de hoy tampoco tiene mucho que contar... por fin ha dejado de llover y hoy, por primera vez desde que estoy aquí, ha salido el sol... Para mi sorpresa, con sol y todo se ha puesto a llover de nuevo... ¿pero aquí que pasa?... Al final ha sido un amago, y no ha durado mucho... El resto del día no ha llovido nada... Ya dijeron que a partir del viernes dejaba de llover... y han dado en el clavo.

Me llama Toni, el alcalde de Granada, por la mañana a eso de las 10:00 para decirme que está en Chacha, así que quedamos para tomar un café y discutir el viaje.

Como tiene que venir el lunes a una reunión con el alcalde Diógenes para negociar la máquina excavadora para la obra de la Iglesia, decido irme de vuelta con él cuando termine la reunión. Así no tendré que levantarme a las 4:30 para tomar el “combi” de las 5:00 y además puedo llevar equipaje, herramientas y el cargamento de los Reyes Magos...

Pero lo mejor de todo es que, al menos, voy a tener el sábado libre para ir con Amado a ver las cataratas Gocta... No quiero poneros los dientes largos, pero dicen que son las terceras más altas del mundo, después del Salto del Ángel en Venezuela y el Salto de Tugela Falls en Sudáfrica... aunque yo creo que hay otras más altas, como Las Tres Hermanas, aquí en Perú también en el departamento de Ayacucho y la de Oloupena, en la famosa isla hawaiana de Molokai, santa isla, por cierto.

En el departamento de Amazonas, donde esta Chachapoyas, también hay otra catarata llamada Yumbilla que parece ser más alta que la de Gocta... Sin embargo, si preguntas aquí, es la tercera y punto final. Yo creo que, ya puestos, podrían haber subido un peldaño más y haberse condecorado con la medalla de plata.

Indudablemente, me da igual si son las terceras o las quintas del mundo, el caso es que tienen que ser espectaculares, y más después de tantos días de lluvia. Dicen los entendidos del lugar que están cargaditas de agua... de qué va a ser si no, penso yo...

A las cataratas Gocta se las conoce como “La Chorrera” y están cerca de Cocachimba y San Pablo. Se conocieron mundialmente en el año 2006 de la mano de unos investigadores alemanes que las hicieron públicas al mundo. Tiene unos 800 metros de altura y existen planes de explotación turística, como todas las cosas bellas... Vamos, que para ver las maravillas de Dios habrá que pagar entrada. La zona en la que se encuentran es selva virgen e incluso existen animales en peligro de extinción en ella. Esto genera que te vigilen bien, no sea que a cualquier desalmado le de por ir navaja en mano a cazar una especie única para poner la cabeza en el salón de su casa. Todavía no entiendo cómo semejante monstruo de la naturaleza ha sido descubierto al mundo hace sólo seis años...

Bueno, mañana os contaré qué tal... Como decía, he estado hablando con Toni para hacer los planes de actuación. Hemos conversado una hora y en una cafetería hemos redactado un plan de acción sobre la marcha... ahora sólo hace falta que el tiempo nos respete.

Después de esto he ido a ver a Iván para darle los teléfonos de los contactos de Lima para que esté con gente de confianza y me me ha presentado a Fernando, un voluntario de Cáritas que tenía ganas de conocer porque nos apoya en los proyectos de la Ofra y algún día puede que necesite de su ayuda... también le he ofrecido la mía, aunque más por quedar bien, porque ¿en qué le voy a poder ayudar yo?...

Después de esto hemos comido y me he preparado para hacer la visita a los pequeños chachapoyanos enfermos... Javier, el famoso, y Jhorby, el fatalmente magullado.

He cogido un balón, y cuando lo metía en la bolsa me doy cuenta de que pone “España”... y pienso: “encima me voy a tirar el pegote y le voy a decir que el balón es de mi país...” , y por supuesto, lo hago.

Es curioso que las dos veces que he ido al hospital con Amado hemos ido en taxi, y sin embargo, subiendo una calle de la plaza de armas hacia arriba, en cuestión de cinco minutos estás en el hospital en total línea recta...

Cuando llego, entro directo al grano... visito a Javier, el cual está con una cara inmejorable... ¡qué tonta Filo por no haberlo hecho antes!... pero bueno, al final lo ha hecho... Se pone contento porque, de nuevo, le llevo algún detalle.. esta vez ha sido uno de los cochecitos pequeños, esos que si los empujas hacia atrás, ellos solos salen hacia delante que se las pelan... algún caramelo más y cambio de tercio... es el turno de Jhorby.

Como loco con el nuevo coche... lo empujas hacia atrás y sale pitando para adelante que se las pela...
 Me acerco, pero como un balón es algo difícil de ocultar, sobre todo si vas grabando en video a la vez, lo ve... y no puede contener las risas... Cuando llego se lo doy, y por supuesto, me tiro el pegote con el tema de que el balón es de España. Le encanta, pero aún más cuando ve que todavía hay cosas... Pensé que cuando le viera me iba a entrar la risa por la anécdota de ayer con el padre Amado..., pero no. Ha cogido el cuaderno, el lápiz, el bolo, la goma, el sacapuntas y las ceras de colores... y al final, el espejo y el coche. Pensaréis que un espejo es un regalo tonto... cómo se nota que no os acordáis cuando érais niños. Yo no lo quería para mirarme, sino para fastidiar desde lejos a todo el mundo con los rayos de sol...

El nuevo fichaje del peregrino... con sus jueguetes ya no se acuerda del dolor de sus.....
Una vez terminada la visita, después de dejarlos muy contentos, me vuelvo al obispado. Le tengo que hacer los planos de los locales a Monseñor y todavía no he acabado entre unas cosas y otras. Me pongo con ellos y casi los termino, pero como no puede ser de otro modo, lo dejo pendiente para mañana... como ayer, y antes de ayer... pero no pasa nada. Al igual que los días anteriores, me prometo que mañana acabo.


Aquí os dejo unos vídeos:







Es la hora de misa de 19:00... no sé qué ha pasado pero hoy los altavoces se escuchan peor, así que directamente le corto los cables a los dos de atrás.. a ver si con esta extremeña medida se oye mejor mañana con los delanteros solo. Si no funciona el tema, tendré que comprar cinta aislante en el mercado... pero bueno, así aprovecho y busco al modelo involuntario.

Hasta mañana!!

VISITA A JAVIER Y MÁS DOSIS DE REALIDAD...


Esta mañana después de desayunar he intentado llamar a Iván, el chico ruso. Se va en dos semanas y necesita algún contacto en Lima para estar más tranquilo, especialmente porque los autobuses a Lima llegan de madrugada y la zona donde está la parada no es precisamente una parroquia de barrio.

Como tengo un amigo en Lima, el taxista Manolo, le quiero dar su teléfono, porque en Lima hay que tener cuidado hasta con los taxistas... mejor no os cuento las leyendas urbanas que corren por ahí.

La mañana la paso haciendo un listado interminable de defectos en la obra nueva del seminario, hasta la hora de comer.

Por la tarde, Amado y yo vamos al hospital a ver al ya operado Javier, para saber qué tal está. Cuando llegamos todo son pases abiertos, no sé si por la hora o porque no están vigilando... debe ser que ahora se permiten visitas. Entramos y aparecemos en la habitación... seis camas para seis enfermos dentro de la misma habitación. Sólo queda una libre, pero estando nosotros se termina de llenar con el enfermo que faltaba para la colección de seis.

El niño está animado y bien. No parece que le hayan operado, aunque le han dicho que no hable mucho. No sé si es para meterle miedo para que se calle por lo hablador que es o si es que se ha resfriado en el quirófano. El caso es que no puede hablar alto.

Cuando entramos ya está esperando las cosas que le llevamos. El padre Amado, caramelos y yo, un espejito... parece una tontería, pero cuando yo tenía su edad, un espejo con el que deslumbrar a la gente y hacer juegos con el sol en las paredes me chiflaba. ¡Y vaya si le gusta!, aunque lo primero que me dice el tío es que el espejo lo necesito yo para afeitarme... ¡el jodío!.

Unos caramelos por aquí y un espejito por allá y la cara es otra...
 Después de charlar un rato con él y con su madre, Amado se retira a hablar con un niño que hay en la habitación en otra cama. Me acerco a conocerle. Se llama Jhorby, aunque he tenido que preguntárselo como cuatro veces hasta que me he enterado, y cuando me he enterado le he pedido que me lo deletreara: jota..., hache..., o..., r..., b alta, ye...

Bien, bien... ¿y qué te pasa, Jhorby?

Que me he caído de un caballo...

         Nos cuenta que se golpeó en la frente con una rama mientras cabalgaba, algo que resulta cómico cuando lo ves en los “videos de primera”, pero que cuando te trae al hospital no lo es tanto.

Hablamos un rato. Tiene nueve años, uno más que Javier. Está solo en el hospital, aunque dice que su padre anda por ahí. Luego se presenta el padre.

Seguimos viendo enfermos. El próximo es un hombre mayor, de 83 años, aunque no los aparenta. Está enfermo y acompañado de una mujer que yo creía que era su esposa, pero resulta ser su hija. Todo lo que él aparenta de joven, ella lo aparenta de mayor. También está la nieta, supongo... El hombre se llama César Augusto y tiene mucha energía a pesar de sus años, ya que le doy la mano y se incorpora de un golpe de abdominal como un resorte con muelles... ni yo soy capaz de levantarme así.

Pasamos a otra cama. Su morador es un chico de unos 30 años. Tiene un pulmón perforado y daños en el riñón. Su nombre no lo recuerdo, y resulta ser el copiloto de un autobús que hace un par de días se ha despeñado por un barranco e incluso hasta ayer estaban buscando a unos cuantos desaparecidos. Ha habido muertos y nos cuenta cómo sucedió. Bajaba el bus una cuesta pronunciada cuando de repente se quedó sin frenos, y el conductor tuvo que meterse en un puente el final de la cuesta como pudo para no caer por un precipicio mayor... el golpe fue tremendo y cayeron a un río. Él iba descansando en ese momento, ya que era el chófer de reserva para cuando el otro acabara su turno por lo largo de los viajes aquí. Dice recordar que se despertó con los gritos, sintió la caída y el golpe, y lo próximo que recuerda es hoy en el hospital, ya que ha estado dos días en coma. Tremendo suceso del cual parece estar bastante recuperado. Amado hace una oración y él la reza con fervor. Le dejamos y vamos a por otro desgraciado...

Por último, las dos camas que quedan están ocupadas por dos hermanos... uno estaba cuando llegamos, el otro es el que llegó estando nosotros ya ahí. Está su padre y otro hermano y nos cuentan que iban en una moto cuando les salieron unos asaltantes a tiros, alcanzándoles los balazos a ambos. Uno ha sido alcanzado en una pierna, ha tenido suerte. El otro ha recibido el balazo en el vientre y su estado parece que es peor, aunque no parece grave. Huyeron como pudieron en la moto mientras les seguían disparando y tuvieron suerte de que no les acertaran a dar más tiros.

Y esta es la realidad de las calles peruanas. De nuevo, uno se queda sorprendido al ver aquí lo que está acostumbrado a ver en los telediarios.

Hablamos un rato más con Javier y nos despedimos hasta mañana, y cuando salimos fuera, una señora llama a Amado para que visite a su hijo. Entramos a verlo. Se llama Roberto Carlos y tiene un tremendo crucifijo colgado del cuello. No parece muy afectado en su cuerpo por nada, sin embargo un tobillo lo tiene hinchadísimo... nos cuenta que ha sufrido un accidente de autobús, el que cayó por la ladera al río... qué curioso. No creo que sepa que uno de los pilotos del bus está justo en la habitación contigua. El chico intenta hablarnos cuando le conocemos y le preguntamos qué le pasó... pero no era capaz de decirlo... se emocionaba y no podía, hasta que tuvo que hacerlo la madre, que también se emocionaba. Ha visto la muerte tan de cerca y morir a sus acompañantes de viaje, y eso le ha impactado tanto que no es capaz de recordar el momento... sólo quiere rezar y cuando Amado comienza el “yo pecador...” empieza a darse golpes en el pecho desde el principio hasta el final... como si toda la oración fuera un “por mi culpa...”

Le dejamos y salimos fuera. Parece que necesito un poco de aire y sobre todo no ver más casos de “impacto TV” en directo.

Cuando salimos, como nota graciosa, hablamos de Jhorby y de su accidente, de cómo nos volvemos a encontrar con otro traumatismo infantil... y le digo que para haberse dado un golpe en la frente con una rama no tenía señal alguna... Entonces me dice Amado que Jhorby tiene los testículos hinchados... me quedo mirándole como diciendo: “¿porqué me cuentas eso...?” y me responde que el golpe se lo ha llevado ahí....

Me quedo pensando en la forma de darse un golpe en los innombrables con una rama mientras vas a caballo, y por más vueltas que le doy no logro entenderlo... entonces Amado me explica: “Cuando se dio el golpe, se cayó del caballo con tan mala suerte que cayó de culo sobre una piedra y se golpeó los testículos....”

            Después de treinta segundos de silencio...

- ¡Dios mio! ¿Cómo?....

- En los testículos, me repite....

- Ya, ya... pero no entiendo... ¿en los dos?

             - ¡En los dos!

Y nos miramos... y nos echamos a reir... A ver, esas cosas son sin maldad, pero la verdad es que es gracioso... aunque para Jhorby no debe tener mucha gracia...

- ¿Y cómo lo sabes tú...?

- Porque lo ha dicho...

- Pues yo no me he enterado... y menos mal, porque si me entero en la habitación me da el ataque de risa y la liamos....

Nos volvemos a reir un rato, sobre todo cuando Amado escucha la palabra española por excelencia para nombrar los innombrables y le digo que pobre chico, la mala suerte que tiene al machacarse los güevos con una piedra...

No sé si es que aquí no se usa esa palabra o es que le sorprendió que fuera tan llano... pero regresamos a casa entre risas... Aunque cuando piensas en el momento y te pones en el lugar, lo mejor que puedes hacer es pensar rápido en otra cosa...

Por la tarde la cosa igual que ayer... sólo que hoy, después de misa he esperado a las hermanillas Márllury e Yrmita para hacerles un regalo en respuesta al suyo... unos rosaritos negros pequeños.

Igual que ellas me dijeron cuando me dieron el sobrecito que era un regalito muy franciscano, yo les digo que el mío es un regalito muy dominico... pero ya se lo contaré.

Después las etiqueto en facebook en la foto donde están los rosarios pasados por la tumba del santo Martín de Porres, y creo que les hace ilusión...

Así acaba el día... hasta mañana!!

CUMPLEAÑOS DE MONSEÑOR Y BUENAS NOTICIAS DE JAVIER...


Hoy tampoco se puede salir de viaje, ni hacia Chiclayo ni hacia Molinopampa, así que Chachapoyas está aislada... Lo que pasa es que Chachapoyas es autosuficiente y este aislamiento no le produce tantos estragos como si fuera un poblado.

Después del desayuno, Amado y yo tomamos un taxi y vamos directos al hospital a ver a Javier... Nada más llegar me quedo sorprendido de lo que aquí es un hospital. Os lo describo:

Exagerada era...
Entras y te parece que estuvieras en una especie de barracón oscuro, sin iluminación natural, paredes y suelos viejos, ventanas de hierro oxidadas con cristales translúcidos que dejan pasar un atisbo de claridad. Enfermeros y enfermeras correteando por pasillos, que sabes que lo son porque van corriendo pidiendo paso, pero no porque lleven uniformes blancos lavados con “Ariel” precisamente. Los pasillos llenos de gentes pobres con ropas raídas, sentados haciendo ganchillo y cosas similares... unas cucarachas por aquí y unas arañas por allá... las paredes llenas de papeles informativos de todo tipo... habitaciones compartidas para una media de 5 enfermos, camastros oxidados y colchones que mejor no descibo... Existen goteras, por supuesto, y el olor a humedad y otros productos indeterminados te golpea al entrar, aunque te acostumbras rápido. No se puede decir que sea precisamente un sitio cómodo, aunque también es cierto que es más cómodo que la casa de Javier. Pero vamos, que por lo demás, el sitio está bastante bien...

Cuando pasa una enfermera con una camilla en la que lleva un enfermo, me fijo en que tiene una sonda puesta con un tubo de los que bien podríamos usar para fontanería, y vertiendo en un tarro de cristal con tapa de chapa, típico de los “espárragos carretilla”... por otro lado, la gente está atendida, que al final es lo que importa.

No podemos ver a Javier, porque el bedel no permite el paso ni a su madre.. intentamos colarnos, pero nos pillan y nos hacen volver. Pero Amado, haciendo uso de su autoridad como sacerdote en un sitio donde los sacerdotes son autoridad, y bajo la excusa de querer administrar la unción de los enfermos, se cuela solo y nos deja fuera. Bueno, al menos sabrá de él.

Cuando sale nos dice que está bien y contento... y pare nuestra sorpresa ha grabado un pequeño video como documento. ¡Bien por Amado! En cuando aprendamos a descargarlo lo subo...

Parece ser que mañana le operan a eso de las 11:00 de la mañana. Dice Amado que ha hablado con el médico y lo que tiene es una bolsa de sangre coagulada del golpe que le está oprimiendo el nervio ciático, como para no dolerle.... y lo dejaban a su libre albedrío para que sanara solo.

La operación será sencilla, abrir, sacar el coágulo y cerrar... como si se tratara de un bote de aceitunas rellenas. Supongo que lo que nosotros vemos como fácil no lo será tanto... pero vamos, que no es una operación a corazón abierto.

Regresamos al pueblo porque vamos al colegio a tomar medidas para el diseño de la nueva cubierta. Aquí las obras se hacen de aquella manera. Tu vas al ayuntamiento y dices:

             - Quiero cubrir el patio del colegio...

- Tira palante..., te responden....

- Gracias, buenos días.... y te vas. ¡Licencia concedida!

Al menos eso es lo que yo estoy viendo... eso sí, hay que pagar.

El patio del colegio
 Después de tomar medidas, nos vamos a comer al Obispado. Hoy es el cumpleaños de Monseñor Emiliano Cisneros, que cumple 67 abriles y que no trata de ocultarlo... es más, como nadie se atreve a hacer esa fatal pregunta que puede resultar explosiva si se la haces a una mujer madurita, él mismo salta:

            ¿Nadie tiene curiosidad por saber cuantos cumplo?

Claro, claro..., dicen las monjitas invitadas al ágape...

¡67!, responde Monseñor...

Todos de cumpleaños
 Ya nos hemos enterado... no los aparenta. Parece que la vida de misionero en un país extranjero rejuvenece... quizás haya que ponerlo en conocimiento de esas señoritas que quieren estar siempre como si su cara fuera un eterno melocotón verde.... Podríamos llegar a un acuerdo simbiótico: ellas se viene a Perú, trabajan aquí unos años y se vuelven con la misma edad que vinieron... ¡arreglado!

En la comida me presentan a las monjitas franciscanas que vienen a celebrar el cumpleaños, y otras cuya congregación no recuerdo, pero son franciscanas, lo cual no deja de ser bueno. Viene el padre inglés, otro peruano y los de la casa. Falta Ilder, que está de vacaciones en casa de sus padres.

La comida es un momento alegre, lleno de anécdotas de misión peruana en los años de trasiego del Obispo y demás... Cuarenta años, que se dice pronto, fuera de su país (y el mío) misionando las Américas.

Las hermanitas son muy simpáticas, e incluso una de ellas tiene facebook, así que quedamos en contactar.

Las hermanas haciendo los honores
Terminada la comida, viene el momento de celebración al más puro estilo español... puro, puro, nunca mejor dicho... Llegó el momento de fumarse el puraco que para la ocasión tiene guardado el padre Antonio. Esta vez se suma a la fiesta humeante el padre Amado. No sabía esa afición suya. Y ahí, mano a mano, nos clavamos el puro alemán... no sé cuántos le quedarán al padre Antonio, pero entre el anterior y estos dos ya ha gastado tres... habrá que hacer averiguaciones, ya que en toda la región no se pueden comprar estos artículos de lujo... lo mismo llegamos a un acuerdo y practicamos el contrabando dentro del obispado.

Con los puracos...

Acabado el puro nos vamos a los cuartos... y como ya tengo internet, después de un día entero sin poder conectarme por problemas de “Claro” (la empresa de internet), me conecto y hablo un poco con todos... Así hasta la hora de misa en la catedral.

Una vez acabada la misa, muy bien cantada por las mismas monjitas que vinieron a comer, me vienen a visitar y me dan un sobrecito marrón, sellado con un pequeñito adhesivo de una cara sonriente como las que se ponen en los correos electrónicos... me dicen que es un regalito franciscano.. lo abro, y efectivamente es una Tau. Es preciosa, pequeña de madera y tallada... La guardaré para mi colección como una especial.. No a uno le regalan todos los días una Tau en Perú. Ellas se llaman Márllury e Yrmita... creo que lo he escrito bien... dos nombres que no conocía, pero que a partir de ahora me serán familiares...

¡¡El detallazo....!!
 Tras esto, me dirijo a la inauguración de una biblioteca pública en el centro del pueblo, en la plaza de Armas. El padre Amado es el encargado de bendecirla.

Aquí se conservan ciertas tradiciones muy buenas, como esta. Se llama a los sacerdotes para que bendigan las instalaciones nuevas. Como en todos lados, hay gente que no practica, sin embargo respeta estas tradiciones porque son parte de su cultura y porque hay otras personas que sí que lo desean. Sólo eso es motivo suficiente para respetarlo. Es una pena que en el mundo “avanzado” se considere incluso un insulto este tipo de actos, o que incluso pretendan quitar crucifijos de los lugares públicos, como si fueran crucifijos explosivos a punto de explotar. A medida que avanzamos técnicamente nos separamos de ciertas tradiciones muy sanas y que forman parte de la cultura de nuestro pueblo. Parece como si bendecir un espacio fuera un acto de agravio contra quienes no creen en nada, y que cuando entren dentro de esos espacios bendecidos fueran a sufrir algún trastorno psíquico.

Aquí el respeto todavía se estila, y de eso más nos valdría aprender algo... nos convendría tomar nota.

Llego a la biblioteca y, como no puede ser de otra manera, me sientan junto a las personalidades: Alcalde, concejales, ingenieros municipales, técnicos responsbles de la biblioteca y familiares del señor del cual toma nombre la biblioteca. Aquí, sólo el hecho de ser extranjero, tener estudios y venir a hacer algo solidario,  te da derecho a formar parte de las comitivas sociales de lo que vendría a ser la “prensa rosa peruana”. Yo, como no puede ser de otra forma, acepto gustoso tal privilegio...

Discurso del alcalde, de los responsables y del cura. Y ahí el padre Amado aprovecha para meter una “cuña” entre sus palabras... Claro está que tratándose de una biblioteca, está cantado que hay que hacer mención a un libro concreto... ¿cual?

¡¡Pues cual va a ser, mostrenc@!!... ¡La Biblia!

Hace mención de que es el libro más importante, no sólo sagrado, sino también histórico y reconocido por todos los grandes autores y literatos del planeta... y es verdad.

Da su charlita, y comienza a bendecir... curioso es que lo haga con el agua bendita esparciéndola con un peculiar brochón: una rosa.

Terminada la bedicion, una empanada y un brindis con un brebaje que no logro beber entero... unas palabras del hijo del Ilustre señor que da nombre a la biblioteca y todos para casa...

Las autoridades de Chachapoyas en la inauguración de la biblioteca
 Antes de esto hay un baile regional. Tres chicas y tres chicos se ponen a pegar brincos como locos sobre el entarimado de madera apoyado en vigas también de madera y repleto de gente... aquello empieza a vibrar y todos notamos a la altura de la garganta un “no sé qué” que nos hace estremecer... quien más quien menos piensa que esos brincos harán que todos viajemos una planta hacia abajo sin necesidad de tomar la escalera.... A mí no me gusta un pelo, y se lo comunico al padre Amado.

Son estas cosas que cuando las ignoras eres tan feliz, pero cuando sabes el peligro que corres, no ves el momento de salir por patas... y como el padre Amado estaba tan contento, se lo dije... y entonces le cambió la cara... como a mí. Los únicos que parecían ajenos al potencial colapso eran los bailarines, que a medida que bailaban se animaban más y aumentaban sus brincos sobre el entarimado. Así que, cuando acabó el baile, fueron varias las manos que sacaron sus pañuelos para secarse la frente, mientras metían el dedo índice entre el cuello y la camisa apretada con la corbata como diciendo: “pa habernos matao...”

           Pero no llegó a más. No obstante, le comento al padre que no está bien hacer un local público, con estanterías plagadas de libros (10.000 decían) sobre unas patitas de hierro apoyadas en un forjado de madera que no sé muy bien cómo andará. Por otro lado, un edificio totalmente de madera, en el que se aloja una biblioteca, bien merece siquiera un extintor que no encuentro por ningún lado... ¡Madre mía! A veces las cosas no pasan porque Dios no lo permite...

          Ya en la calle, nos sentimos algo mejor por haber abandonado aquella “biblioteca bomba”, y vamos a cenar. El Obispo y el padre Antonio están celebrando el cumpleaños en Cáritas, así que cenamos Amado y yo.

              Sopa, arroz blanco y trucha frita... y a dormir.

              Hasta mañana!

sábado, 11 de febrero de 2012

OTRO DÍA PERDIDO POR LA LLUVIA...


El mejor medio de transporte aquí es este.

Aquí parece ser que lo mejor es ser paciente con todo. Eso de hacer planes no se lleva mucho aquí. Hoy es martes, y ya tenía que estar trabajando en la Iglesia de Granada. Sin embargo, sigo en Chachapoyas. Parece que la carretera sigue cortada por el derrumbes. Esta vez ha tenido que ser grande, porque lo normal es que en unas horas se solucione... También puede ser que haya más de uno, pero no estamos informados.

De momento aprovecho para ayudar al padre Amado a pensar un diseño para una cubierta que quiere hacer para el patio del colegio del cual es director... Normal, con tanta lluvia los niños juegan al fútbol con aletas y gafas de agua... Además, quiere que el patio sea también centro de reuniones o celebraciones.. Solo alumnos hay más de 800, así que cuando toca reunión de padres os podéis imaginar la que se puede formar... Me dice Amado que para el año 2014 se prevén más de 1000 niños estudiando en el colegio.

El colegio lo construyó el obispado... y a que no imagináis con qué dinero... ¡Efectivamente! Con ese dinero del que tanto se quejan muchos que recibe la Iglesia... A lo mejor tampoco está bien gastado este dinero y sería mejor que todos estos niños estuvieran rascándose las nalgas por las calles chachapoyanas...

El colegio es bastante grande, y por supuesto, gratuito, aunque así y todo, hay niños sin escolarizar, ya que muchos niños de la periferia son de familias tan humildes que no pueden costear los transportes, así que de libros mejor ni hablemos. Fijaos cómo estarán los niños de contentos en él que ahora, en época de vacaciones veraniegas, está plagado de niños jugando al fútbol o en clases de música. Hasta los profesores están haciendo trabajos extra. Me acuerdo de que mi colegio en verano no tenía más que telarañas... Ni que decir tiene el mérito de los profesores y del director que van a abrir el colegio para que los chicos puedan usar sus instalaciones. Así, en lugar de estar haciendo otras cosas, están jugando al fútbol o al baloncesto.

Como veis no exagero... y estas al menos tienen "calaminas"
Para ver el diseño de la cubierta, subimos al tejado, por llamarlo de algún modo, porque ni tiene tejas ni siquiera evacua el agua. El gran problema de Chachapoyas es la lluvia, y bien pensado, una zona con tanto índice de lluvias, debería estar preparada para ello. Sin embargo, como ya os dije, lo normal aquí es que las casas no tengan tejado. Así, literalmente. Y las que lo tienen, tienen cuatro chapas de lo que aquí llaman “calaminas” tiradas unas sobre otras y con piedras o ladrillos encima para que no se vuelen.. No se preocupan de rematar los bordes, ni de recoger las aguas... Las casas tienen todas humedad. Hasta el Obispado y la Catedral tienen humedades.

Pues bien, el colegio no iba a ser menos... por eso me sorprendo cuando subimos al tejado y veo que es una superficie plana, sin impermeabilización alguna y que incluso tiene un reborde de 10 cm de altura en el perímetro para, por si acaso, retener más aún el agua y calar abajo. Para muestra un botón. Una piscina en la parte superior de las aulas de los chicos...

Subimos para ver el diseño y nos tenemos que poner a limpiar bajantes para evacuar el agua, ya que están todas atascadas.. y aquí el tema de mantenimiento no se estila, aunque existe un hombre que sube después a ver qué hacemos y me dice Amado que es la persona responsable del mantenimiento... ¡¡Bien se rascará los bolos!!, por no decir los güevos. ¿Y qué mantiene este señor?


Por supuesto, en este tejado tengo la posibilidad de comprobar si las nuevas Chiruca que me han regalado mi hermana y Jorge funcionan bien... he aquí la prueba...




Desaguado el tejado (la primera vez que me veo en una igual), no sin ciertas risas por el método y pensado el diseño, regresamos al obispado, pero yo me quedo dando una vuelta por el mercado porque tengo que ir a por cosas que tenía encargadas. Esta vez, gracias a María José Belinchón y su aportación conjunta con el resto de compañeras del Centro Juvenil Francisco y Clara de Almendralejo, ha sido posible comprar varias cosas. Lo primero es importantísimo: ¡¡caramelos de todo tipo!!. También he comprado marionetas, pelotas pequeñas, yo-yos, sonajeros para los más enanos y silbatos para los inquietos. Los comerciantes de la zona pensarán que tengo 500 hijos.

Marionetas, yo-yos, sonajeros, pelotas y pitos...
Más caramelos.. cómo se van a poner... pero tendré que racionarlos...
Lo siguiente también es importantísimo, al menos para mí... porque gracias a María José he podido cargar 100 soles al módem externo USB que me prestó el amigo Amado y puedo comunicarme con todos vosotros... Ya sabéis, el peregrino se lo debemos a ella. También he comprado una tarjeta prepago de 15 soles (menos de 5 euros) para poder llamar y que me llamen al móvil que me dejó Amado. Asi podré encargar materiales, etc. Además, no está de más estar comunicado en un sitio en el que de repente, te quedas sin poder ir a tu destino entre el tiempo y los derrumbes.

De camino por el mercado y una vez comprados los caramelos, me topo con un chico que se presta involuntariamente para ser modelo de lo que creo es la mejor fotografía que he sacado en mi vida. Dejaré que lo valore mi amigo Julio Fraga, que es experto en el tema, pero creo que una foto es buena cuando “dice” algo sin palabras, y creo que la mirada del chico dice muchísimo. Ha sido una mezcla entre suerte y pillar el momento justo... aunque lo cierto es que cuando estaba a punto de disparar silbé al chiquillo para que mirara, a ver si sonaba la flauta. ¡Y vaya si sonó...! De todos modos, lo que refleja esta foto es la realidad del pobre muchacho, que por cierto vende Kuis ya muertecitos y peladitos... Cuando tomé la foto, se quedó con cara de asombrado, imagino que por el flash, y entonces le pregunté que qué era eso. Me respondió que eran Kuis, y me fui después de darle una moneda de un sol sólo por la molestia y por la pena que me da un pobre chaval de seis o siete años vendiendo Kuis muertos en un mercado él solito. Por supuesto, no me llevé ningún Kui.

¿Cómo definirías tú esta mirada?
En ese momento yo era ajeno a la cara que había quedado impresa en el objetivo de mi cámara, y cuando llegué al obispado y vi la foto en el ordenador, me arrepentí de no haberle dado al menos 5 soles... Me propongo salir en su búsqueda, y no solo darle los soles, sino que también unos chupetines (así llaman aquí a los chupa-chups) y algún juguete...

La sopa verde... a pesar de su aspecto, sabe bien...
 Llegado al Obispado, me dispongo a comer, y hoy descubro una nueva comida... una sopa. Pensaréis que una sopa no es un descubrimiento como para sorprenderse. Es verdad, no lo es. El problema es que la sopa es verde, y eso ya no es tan normal, al menos en mi casa. Está hecha de una hierba llamada Ruda... Por supuesto, el matojo de Ruda se va a ganar una foto para que lo conozcáis....



Un matojo de Ruda
La tarde la echo con el padre Antonio y “Juanito rallies” dando una vuelta por Chacha, como le llaman ellos. Vamos a ver los estragos de la lluvia. Aquí es normal que llueva, pero no tanto. Incluso los mismos chachapoyanos están sorprendidos y asustados porque las casas son de adobe en su mayoría, y teniendo en cuenta lo que ya os conté acerca de los tejados, lo normal es que cada día haya tres o cuatro derrumbres de edificios... así, como suena. Aquí la gente no anda poniendo sus barbas en remojo cuando ven cortar las barbas de sus vecinos...

Salimos con el coche porque el padre Antonio quiere ver los estragos que está causando el agua en el pueblo. Y vaya si los está causando... pero no puedo echar fotos dignas de subir porque Juanito, en su línea, quiere a toda costa que me tome una biodramina y salen todas movidas...

Nos recorremos el pueblo entero... Aquí la gente pasa por los cruces siempre con prioridad sobre los demás, da igual que vengan de izquierda que de derechas que desde abajo... sólo pitan antes de llegar al cruce y tiran sin miedo... el que no pite tiene la culpa en caso de colisión.... y si pitan los dos, mejor que no te pille recién comido, porque Juanito pisa el freno que saca el pie por debajo de la chapa del suelo del coche, con el consiguiente cabezazo a los asientos delanteros... y el padre Antonio: ¡¡Tira, tira...!!

        Vemos unas seis o siete casas totalmente colapsadas... una cosa normal en estas fechas aquí. Les ponen unas cintas de señalizar y danzando.

Regresamos al Obispado, y una vez más voy a misa de siete. La sorpresa me estaba esperando al final. Recuerdo que tuve presente en la eucaristía a Javier, y a su madre. No entendía cómo confían en chamanes y similares siendo tan creyentes, pero lo dejé a las manos del Señor. Cuando salí, el último porque estoy regulando los altavoces de la catedral que retumban mucho con el eco y nadie se entera ni de las lecturas ni de las homilías, me estaba esperando una personita que no se iba porque quería hablar conmigo... Era Filo.

Me da un beso y en seguida me dice que ha venido para decirme que Javier está en el hospital. Al final han decidido llevarle. No sé si el padre Amado habrá tenido algo que ver o no, o si han recapacitado por lo pesados que fuimos en la visita a su casa. El caso es que el niño está en manos de médicos, que no escupen aguardiente, aunque escupen de todos modos cuando hablan...

No puedo creer lo que oigo ni que me tenga que sorprender porque lleven al chico al médico, ya que debería ser lo más normal. Pero al menos me doy por satisfecho, primero porque el niño dejará de sufrir, y segundo porque la obra no la hemos hecho ni Amado ni yo, sino Dios mismo a través nuestro primero y sin nuestra ayuda después. Se ha quedado con nosotros, como de costumbre... pero como es Él, no pasa nada...

Me dice Filo que siente mucho no haber ido al médico el domingo como quedamos, y que ella confía en los médicos.... me dice que se ha dado cuenta de que un cristiano no puede confiar en tipos con calaveras y plumas, que ha recapacitado y se ha dado cuenta de que su hijo está en manos de Dios, y que su confianza pasa por llevarlo al médico y hacerse caso de nosotros. Y lo dice sin arrepentirse de tomar esta decisión, además de ser decisión propia, ya que después del sábado nadie la presionó.

Me voy al Obispado pensando en la cara de Amado cuando se lo diga..., cenamos, vemos en la tele las noticias de Perú y Chachapoyas, derrumbes incluidos, y nos vamos a las celdas... unos a dormir, otros a escribir....

Hasta mañana!!