Asómate al mundo exterior...Y VERÁS TODO LO BUENO QUE TIENE!

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Asómate a la ventana y mira, escucha, habla...y comparte conmigo tus impresiones.

"Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho..."

Un gran Santo, el más pobre en lo material, pero el más rico en lo espiritual dijo en su lecho de muerte: "Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho...". Ese gran Santo era Francisco, y si él dijo no haber hecho nada, ¿que hemos hecho nosotros? Empecemos a hacer algo para cambiar el mundo, ¿no os parece?

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martes, 21 de febrero de 2012

SUSPENDIDO EL VIAJE A GRANADA HASTA EL FIN DE LOS CARNAVALES...


          Hoy es lunes, y se supone que viajaríamos Toni, Horacio y el comisario de policía de Granada todos juntos al pueblo. Pero me comentan que hoy no se trabaja porque el catequista se ha ido de viaje y tiene la llave de la Iglesia... ellos no se dan cuenta de que no hace falta entrar en la Iglesia para nada, con la cantidad de trabajo que hay que hacer fuera, aparte de que otra puerta tiene un pedazo de boquete por el que cabe un rinoceronte y que la escalera por la que se accede al coro, que es donde trabajaríamos en caso de entrar dentro, es exterior y no tiene puerta..., pero dándome por enterado, aunque las excusas no son su fuerte, comprendo que no pretenden trabajar en carnavales. Eso, unido a que me cuentan de manera más explícita que mañana nadie va a trabajar porque es martes de carnaval, hacen que me piense el viaje y aproveche para quedarme el lunes y martes en Chachapoyas. Aquí, al menos hay algo más para hacer y para ver. Además aprovecharé para hacer los planos del “estado reformado” del preseminario que me ha pedido el padre Antonio aprovechando que no está Monseñor, para ver si le damos una sorpresa cuando vuelva y se encuentra con que tenemos ya hasta el permiso concedido para hacer las obras.

         Vamos a perder dos días de trabajo en la Iglesia de Granada que valen oro, y me imagino que al final de mi estancia aquí, entre los días perdidos por lluvia, los perdidos por falta de personal y los perdidos por fiestas, nos vamos a acordar.

         Hoy de todos modos ha empezado mal el día. Juanita, la cocinera, no ha venido. Normalmente toca la campana cuando está preparado el desayuno, comida o cena, con lo que todos acudimos a la cita gastronómica como los gatos del Convento Nuestra Señora de los Ángeles en Navas del Madroño cuando Inesita toca la campanilla para que acudan a comer.

         Cuando son las 8:10 y no escucho la campana, decido bajar al comedor a ver qué pasa. No está Juanita, algo raro, pero tampoco está el padre Antonio, así que estoy yo solo en todo el Obispado. Como veo que no aparece nadie, me hago el desayuno yo solo. Tengo suerte y queda un buen trozo de tarta de la bienvenida a las monjas del otro día, así que sólo me hago un café y arreglado.

         Aquí el café, como os dije, brilla por su ausencia... y aunque el café del Obispado es café de verdad, no deja de serlo en polvo.

El proceso de un café con leche del Obispado es el siguiente:

         Se coge la taza, se vierte en ella agua hasta la mitad de un termo que, aunque pasen semanas, siempre está caliente. Se echan dos cucharadas de polvo de café, otras dos de azúcar de caña que no endulza nada. Se vuelven a echar otras dos cucharadas de azúcar a ver si esta vez el café está menos amargo. Se coge una lata de leche evaporada marca “Gloria”, se perfora uno de los lados con un pequeño agujerito hecho con un cuchillo y luego se perfora otra vez en la misma cara pero en el lado opuesto para que salga la leche, porque todos sabemos que si a una lata le haces un solo agujero el líquido no sale. Se echa la leche evaporada que ni es leche ni es nada, y que, como está recién sacada del frigorífico, enfría el agua que había en la taza. Se mete de nuevo todo el preparado en el microondas un minuto y listo. ¡¡Coser y cantar...!!. El caso es que no entiendo todavía porqué hay que echar el agua del termo para luego enfriarla y volverla a calentar de nuevo... pero como aquí las cosas son así, no se rechista.

         El último paso del café y que no he contado es taponarse la nariz mientras lo bebes para evitar captar el sabor..., eso sí, la tarta está buena.

         En todo este proceso, llega el padre Antonio, que se sorprende de que Juanita no esté. Le toca hacerse dos huevos fritos con un trozo de chorizo que mete un minuto en el microondas para quitarle la mitad de la grasa.

         Y así, entre los preparativos del desayuno y el desayuno en sí, se pasa buena parte de la mañana. Comentamos que es raro que Juanita no esté, y esperamos que esté para la comida, porque los domingos deja la comida preparada para sólo calentarla, pero como hoy es lunes, corremos el peligro ayunar de manera forzosa...

Los caldos de pollo a las 10:00
         La mañana se va entre dar una vuelta a ver a los oriundos y sus costumbres, y entre salir de compras para la obra de Granada. Horacio y el Comisario han ido a tomar un caldo de pollo a las 10:00, cosa que a mí me produce un poco de rechazo. A esas horas lo normal es que me tome un café, pero aquí, el mejor café que puedo tomar es el que preparo en el Obispado, y no estoy por la labor de pasar otra vez por el mismo ritual de preparación.

 Después de esto, nos reunimos con Toni y vamos a comprar los sacos de cemento, unas barras de acero corrugado, y algunas cosas más para la obra.

Regateamos el precio hasta dejarlo en lo mismo que nos dijo la dependienta antes del regateo y nos vamos; ellos a Granada y yo al Obispado a comer... El miércoles, que será miércoles de ceniza, vendrá el volquete (camión) de la municipalidad de Granada a recoger la mercancía.

         Ya en el Obispado, cuando entro, me huelo (porque no huele a la habitual comida recién hecha) que Juanita sigue desaparecida. Según saco mi móvil para llamar a Antonio y darle la fatal noticia y entonces veo que tengo 12 llamadas perdidas de Juanita. Me llamaba para avisarme de que no vendría porque estaba mala...

         Como la nevera del Obispado siempre está vacía, cosa que no comprendo, porque aquí los alimentos se compran a diario, es todo un panorama rastrear su interior y no saber qué hacer de comer... Pero cuando llega Antonio lo arregla rápido, al más puro estilo Rodríguez: yendo a un restaurante.

         Nos han aconsejado el “Siete Sabores”, así que nos dirigimos a él con el padre Castelly, que venía ya salivando pensando en la comida de Juanita.

         En el restaurante comemos bien, pero no me acostumbro a que esta gente sirva la bebida después del postre... ¿para qué quiero yo beber después de haber terminado de comer?... y mira que le pedimos veces a la chica que trajera la bebida, pero nada...

         De primero sopa de pollo, algo más que habitual ya, y de segundo otro plato típico, arroz con yuca y trucha o pollo a elegir. Como la sopa es de pollo, elijo trucha, Castelly igual, pero Antonio parece que quiere atracarse de pollo y lo pide también de segundo. El postre es gelatina, quieras o no... y la bebida es violeta y no sé de qué estará hecha, pero no me gusta. Al menos, el kui hoy no forma parte del menú.

         Lo bueno de la velada es que aquí los curas están tan bien vistos que cuando llega el momento de pagar, nos han invitado. “... para los padrecitos es gratis...”, dicen... Lo que no saben es que yo no lo soy, pero por supuesto, omito decir tal cosa por si acaso. Siendo crítico, porque hoy no lo he sido todavía, diré que en España no solo nos habrían pegado una buena clavada por el menú, sino que habríamos tenido suerte de que no nos escupieran en el postre por ser curas...

Los comensales en un restaurante que se sale de los cánones chachapoyanos
         Terminada la comida, volvemos al seminario para descansar, aunque yo aprovecho para conectarme a internet y volver a salir a conocer una cafetería que me recomendó Diego Isidoro en la que puedo apuntarme a algún tour por Kuélap o Leymebamba. Me informo de que a Kuélap viajan a diario, y a Leymebamba cuando se llena un “combi”. Después de informado decido no ir ni a un sitio ni a otro... lo dejaré para cuando tenga más ganas.

         Por la tarde, después de misa, pruebo suerte a ver si, según abra la puerta del Obispado, huelo a comida recién hecha, pero no... Parece que Juanita ha hecho pleno, ni desayuno, ni comida, ni cena. Verás cuando se lo cuente a Antonio que está en una reunión que empezó después de misa y acaba a las 21:00. Acostumbrado a cenar a las 20:00 tiene que tener el estómago como una hormigonera a pleno rendimiento... y se va a llevar un chasco...

         Me voy a esperarle a la casa de la Iglesia, en la que está impartiendo unas charlas a las monjitas de Virgen Asunta, las cuales parece que están cortadas todas por el mismo patrón: todas bajitas, todas con la carita redonda, todas de entre 20 y 25 años, todas morenas, todas riendo... y encima, todas vestidas igual... Vamos, que parece una colección de “Barriguitas”.

Las brochetas de pollo con pan de ajo
         Antonio me ve y ya sabe qué voy a decirle, así que sin más preámbulos nos dirigimos a la pizzería donde acaba de cenar Nico, el diácono que está estos días por aquí y que pasará la noche en el Obispado. Allí pedimos dos brochetas de pollo, cómo no, y una pizza cada uno. La suya es vegetariana, aunque me sorprende que no la pida de pollo, y la mía hawaiana, igual que las de Telepizza cuando yo trabajaba de repartidor allá por los años 90, solo que la piña es de verdad.

         Una coca-cola para cada uno mientras comemos y no después hacen que la cena, por lo menos, sea agradable. El sitio está bastante bien; según entras parece un antro, pero una vez dentro es tranquilo y acogedor, aunque un poco oscuro. Por lo menos tienen puesto fútbol en la tele.

    Nos vamos de vuelta al Obispado y después de ver las noticias que, para variar, son protestas, cada uno se va a su cama.

El tipo de la tele ha estado hablando de España, y parece que la era zapaterana la conocen hasta en Perú... los comentarios sobre la crisis europea los hacen de forma casi burlesca, sobre todo cuando hablan de Grecia, Portugal y España, refiriéndose a que son los tres países europeos en peligro grave gracias a la pésima gestión de sus gobiernos, que, curiosamente, han sido los tres únicos gobiernos socialistas de toda Europa. Todo esto lo cuenta un tipo con un parche en el ojo al estilo “Capitán Garfio” pero con un traje de chaqueta y corbata...

Aquí también ha llegado la división política, solo era cuestión de tiempo, y yo creía que Europa les daba igual, pero parece ser que no.

         Y después de escribir un rato para contaros todo esto, me empiezo a preparar para acostarme, que mañana es otro día y tengo que hacer los planos..., pero no podía acostarme sin publicar la noticia que estaba esperando y que he leído en un artículo. 


        La noticia es la siguiente:

      Al final se ha hecho una auditoría de la JMJ, tan esperada por todos. La ha hecho la prestigiosa firma PwC (Pricewaterhouse-Coopers Asesores de Negocios, S.L.), que entre otras auditorías hen realizado las de los Juegos Olímpicos Londres 2.012, la del AVE Madrid-Valencia, la de la privatización de la gestión de los aeropuertos o la de la implantación de los sistemas de derechos de emisión de CO2 en la atmósfera de los países... vamos, que no son nadie los tíos. 
   
         Y los resultados son los que se detallan a continuación:

         El titular dice que la JMJ ha traido a España 354,3 millones de euros.

      Dice también que solo en Madrid se han dejado 231 millones de euros, y el resto repartido por todo el país en las jornadas anteriores a la JMJ en lo que se denomina DeD, es decir, días en las Diócesis.

       También dice que el Estado español ha recaudado la friolera de 28,3 millones de euros en I.V.A., es decir, más de 4.700 millones de pesetas.

       Dice que el 90% de estos gastos han beneficiado, sobre todo, al sector hostelero, al comercio minorista y al transporte terrestre, y que el 78,2% de los peregrinos nunca habían visitado España, siendo la primera vez con motivo de la celebración de la JMJ. También dice que el 89,6% de los peregrinos ha manifestado su intención de volver en el futuro por el trato recibido en España y por su clima y su gente, aunque muchos recibieron a los peregrinos con insultos y manifestaciones en contra, cosa que los peregrinos han pasado, como no podía ser de otra forma, por alto.

       Por último, dice la firma que la gran beneficiada es la marca España, y con ella todos los españoles y su economía, que ve una inyección económica bastante fuerte en un momento de gran necesidad. Además, afirma que los gastos de la JMJ han sido amortizados por el propio evento, no teniendo costes para el Estado.

        Vamos, que ha sido un éxito total y absoluto... y para los detractores, aunque yo sé que les dolerá escuchar estas palabras, les diré que no lo dice el Vaticano, sino que lo dice PwC, aunque dentro de poco algún periódico cuyo nombre no quiero citar, pero que se llama "Público" dirá que esto es mentira o que PwC es una filial vaticana... porque no podrán aceptar la verdad de la JMJ e intentarán confundir al respetable para seguir con la línea habitual de su redacción: la mentira...
       
         Hasta mañana!

lunes, 20 de febrero de 2012

DOMINGO EN CHACHA...


         Hoy estamos solos Antonio y yo en todo el Obispado. Monseñor Emiliano está de viaje en España, Helder de vacaciones todavía y Amado se ha ido a Chiclayo un par de días. Además, como hoy es domingo, Juanita no trabaja, con lo que estamos los justos mínimos para, por lo menos, poder hablar...

El departamento que nos prestan en la municipalidad
         Después del desayuno me propongo subir al “peregrino” todo lo que tengo de la semana pasada en Granada, ya que es el momento que tengo para ello... Como hay misa por la tarde, y además fui ayer, me pongo manos a la obra... cuanto antes empiece antes acabo. Me voy a la municipalidad con Iván y, cada uno en su ordenador, hacemos nuestro trabajo.

         Hoy sé que es domingo porque lo pone en el calendario, porque basta echar un vistazo a la calle para pensar que es lunes o martes... todas las tiendas abiertas, el banco abierto, el ayuntamiento abierto... la gente trabajando por las calles... Vamos, que aquí los domingos son laborables... lo curioso es que pienso que, al menos, por las tardes descansarán... pero me vuelvo a equivocar. Incluso el ayuntamiento está abierto... y en España veo por internet que hay protestas contra la reforma laboral y que hay manifestación... pues no quiero ni pensar qué pasaría si se estableciera en mi país un horario laboral peruano... Cómo se nota que, cuando la necesidad aprieta, no hay excusas para dar descanso al cuerpo; ese descanso que nosotros ya consideramos un derecho vital de la persona... Cómo se nota que estamos mal acostumbrados a un acomodamiento que no merecemos... Esta gente de Perú sí que merece un descanso, laboral y humanitario... y mientras ellos trabajan 16 horas diarias, 7 días semanales durante 365 días al año, nosotros seguimos saliendo a las calles porque nos pisan nuestro “vital derecho” de poder echar la siesta después de comer una buena tajada de sandía... cómo me alegra estar en estos momentos en Perú y no en mi propio país, donde la política y el desprecio y ataque constante de izquierdistas a derechistas y viceversa forman parte de la portada de los periódicos a diario... Como se nota que allí la gente no muere de hambre, ni tienen problemas de analfabetismo infantil, ni sufren enfermedades infecciosas mientras los hospitales no tienen apenas antibióticos, ni sufren derrumbes constantes del terreno que se llevan vidas a diario, ni tienen que dormir en el suelo bajo un toldo de plástico, ni se les derrumban las casas por la lluvia, ni los niños van descalzos o trabajan como adultos... y podría seguir, pero creo que ya me habéis entendido de sobra.

        Estas son las imágenes de un domingo en Perú:

El mercado por fuera

El mercado por dentro

Las tiendas del mercado
         Por Dios...!!, a las conclusiones que llega uno viendo cómo unos trabajan y no paran de trabajar mientras otros protestan y no paran de protestar...

         Terminada la mañana cibernética, salgo a dar un paseo y a comprar algunos juguetes más... ya tengo suficientes para Granada y para Olleros... Caramelos no hacen falta de momento.

El bingo...
         He comprado un bingo, para jugar con los más mayorcitos y sortear los regalos que he comprado... para ello tengo los balones de fútbol para niño y de bolley para niña, aparte de algunos regalos un poco más caros, como un monopoly de Hannah Montana, y un juego para el pelo “casi profesional”. Al que cante línea le daré un regalo tipo el que vengo haciendo, y al que cante bingo... ¡¡Premio..!!... ese va a ir para casa bien contento.

         Las otras cosas que he comprado son silbatos-pistola, baloncitos de baloncesto con su canasta, botellitas de jabón líquido para hacer burbujas, juegos de cocina pequeños, y cunitas con su bebé para que lo metan y lo duerman bien...

Todos los juguetes juntos...

Monopoly, juego para el pelo, otro de cocina, burbujas, pistola-silbato, cuna y balón con canasta....

Las peonzas y el arma con los petardos...
         También he comprado tres peonzas y una pistola de las que yo conocía como “de mistos”... es decir, de las que les metes una ruedita de petardos y explotan de verdad... Son minipetardos totalmente inofensivos, por si acaso alguno piensa que les traigo armas nucleares...  

         Creo que me hace más ilusión a mí pasar las horas viendo qué comprar de lo que a ellos recibir los regalos... incluso me dan ganas de jugar con ellos, pero a mi edad, mejor que no lo haga, o que lo haga en secreto en mi cuarto... je, je...

         Llegada la hora de comer, tocó Kui, con el tiempo que hacía que no me llevaba uno a la boca... de primero arroz con pollo, y de segundo Kui con patatas “a lo pobre”... Siempre me ha hecho gracia cómo llamamos a estas patatas fritas así, pero aquí le doy otro sentido distinto... y entre las patatas, unas cosas marrones mezcladas, por las que pregunto a Antonio, el cual me contesta con total tranquilidad que son las vísceras del Kui... ¿Para qué le habré preguntado...?

         Apartado todo corpúsculo marrón de entre las patatas, me las como del tirón, dejando el Kui para el final... la conversación va por esos derroteros, y Antonio me mira como diciendo “a este no le quedan Kuis por comer todavía aquí...”.

         Después de comer, vemos el partido del Barcelona contra el Valencia. Empieza marcando el Valencia, pero después de poco tiempo, el Barcelona empata, y más tarde, se pone por delante... como vemos que el Barça domina, lo dejamos y nos vamos a dar una vuelta al seminario para ver los detalles de la obra... Cuando llegamos, otra sorpresa: los trabajadores están trabajando, y es domingo por la tarde... Están colocando la carpintería y las barandillas de la primera planta al patio. Después de no dar crédito a lo que veo, proseguimos la visita y regresamos al Obispado porque Antonio celebra a las 18:00. Yo aprovecho para dar un paseo porque iré a misa de 20:00 en la catedral.

         Hoy cenamos antes, a las 19:00, porque después de misa será tarde... y después de misa, espero a Antonio y nos vamos al Obispado. Como ya venimos cenados, nos ponemos a ver las noticias: las protestas en España, las protestas en Moscú, las protestas en Lima... ¡¡vaya, vaya...!! Nosotros también protestamos: ¡¡Basta ya de protestar!!... pero como nadie nos hace caso, empezamos a pegar cabezazos de sueño, especialmente Antonio, el cual, a pesar de advertirle que está pegando bandazos con el cuello, dice que me vaya a dormir yo... Vamos, que el que se duerme es él y me dice: “Tranquilo, tranquilo... vete a dormir, que yo aguanto más...”. No sé si reir o llorar, así que un par de cabezazos más y le vuelvo a advertir... nos levantamos y nos despedimos hasta mañana...

         Mañana volveré a viajar a Granada, así que ya no podré volver a contactar con vosotros hasta el viernes... Eso sí: si Dios quiere....

       Algunas imágenes del día:

¿Tu comprarías esa ropa con esos maniquíes?

Detalle del maniquí hombre... ¡qué miedo!

Esto no da miedo...

Simpáticas agentes de la autoridad chachapoyana....


         Adios!!

domingo, 19 de febrero de 2012

FIN DE SEMANA DE DESCONEXIÓN...


       En verdad ha sido un acierto venir a Chacha... necesitaba un descanso, un cambio de aires, una ducha caliente...

         Para empezar, he dormido bien y del tirón. Después del desayuno he aprovechado para dar un paseo por el centro, y de paso, buscar el pequeño vendedor de Kuis, a ver si con suerte le puedo elevar siquiera un poco las comisuras de los labios...

         Doy vueltas, por el mercado y nada... aprovecho para ir a cambiar el DVD de “La hija del mariachi”... y mejor no le digo a la chica nada del espanto que me produjo cuando el ordenador auto-arrancó la película con su terrible banda sonora.

         Me lo cambia sin problemas, para colmo... pero veo cómo mete de nuevo el DVD dentro de la tarrina donde se supone que están los discos en blanco... espero no llevarme una sorpresa cuando llegue al Obispado y me tope con otra telenovela en el disco.

         En el mercado veo a otro chavalito de similares características al pequeño vendedor de Kuis: más o menos la misma edad, la misma postura, la misma cara de tristeza y la misma ocupación, aunque este vende hierbas... esta vez no pasaré de largo.

         Me meto dentro del mercado y aprovecho para comprar chupa-chups a un precio algo más caro que en el mini market, pero también pienso que esta gente también tiene que vender, así que aprovecho para distribuir equitativamente la economía en el pueblo, aunque mejor que no se acostumbren mucho, que la pela es la pela... y salgo con las golosinas a ver al mozo y le doy un chupa-chups... Cámara en mano para captar el momento justo en que sonríe, me quedo del otro lado cuando no sólo sonríe, sino que hasta saluda al respetable... otras dos niñas que andan por ahí, lo ven y se les saltan los ojos hacia la golosina, así que me desprendo de otras dos que van a caer a sus fauces como si fueran náufragas que llevan días sin comer... no me fijo si quitan el papel al chupa, supongo que lo habrán hecho...

El antes...

... y el después.
         Paso la mañana entre el turismo y algunas compras para la obra, como espátulas, un eje de carretilla, nivel, etc... Me voy a la municipalidad y allí converso un rato con el amigo Iván, el chico ruso del Ofra que está haciendo la labor científica relacionada con la parte animal de la Ong... mejor dicho, con la parte ecológica...

Iván, el biólogo ruso que también colabora con Ofra-ONG San Francisco
         Aprovecho que estoy en la municipalidad para conectarme a internet sin tener que consumir el módem USB que me prestó el padre Amado, y subo unos cuantos videos para que los podáis ver... aunque son tantos los que tengo que me paso un buen rato seleccionando cual subir y cuales dejo para enseñaros cuando os vea...

         Da la hora de comer y tengo que llamar a Diego Isidoro, que está en Leymebamba y que ayer vino a buscarme porque se enteró de que estoy aquí... pero no había llegado todavía de Granada. Le llamo y hablo un buen rato con él. Quedamos en que iré a verle el próximo fin de semana, porque de todos modos tenía previsto visitar Leymebamba para ver el museo del cual él es responsable... ya le dije en España que pasaría a verle.

El famoso cebiche, con cebolla, lechuga y no sé qué es lo naranja...
         La hora de comer y hoy tenemos invitadas de lujo... unas monjitas de una congregación nueva que está instaurándose en Chachapoyas y que consta de tres monjas argentinas y dos filipinas... Como está el padre Castelly también en el ágape, tenemos una comida multicultural. Está representadas Argentina, Filipinas, Inglaterra, Perú y, por supuesto, ¡¡España!!.... Por cierto, hoy he probado el plato estrella peruano, del cual me han hablado bastante, pero hasta hoy no había probado... Se llama cebiche, aunque también se escribe ceviche... da igual. Es pescado crudo cortado en daditos y sólo con zumo de limón exprimido por encima... la verdad es que la preparación no es muy laboriosa.. se macera un día en el jugo de limón y ya está...

Argentina, Filipinas, Inglaterra, Perú y España compartiendo mesa... y todos movidos por un mismo ideal: CRISTO.
          Después de comer nos despedimos y vamos a ver el partido Real Madrid – Racing de Santander, que es a las 14:00 horas... Todavía me tengo que acostumbrar a ver el fútbol a la hora de comer.., pero antes tenemos que celebrar la bienvenida al pueblo a las hermanas, para lo cual, el Obispado ha tenido este detalle:


         Gana el Madrid 4- 0 aunque el partido no es muy tenso, más bien algo aburrido... le saca 13 puntos al Barça y mañana éste juega con el Valencia... veremos...

         Terminada la nostálgica velada futbolística, Iván, que ha venido a ver el partido, y yo, nos vamos a la municipalidad para seguir chupando del internet gratis.

         A eso de las 18:00 me voy a preparar al Obispado porque llevo una semana sin ir a Misa, y ya os dije lo importante que es... Llego a misa y celebra el padre Antonio, porque Monseñor Emiliano está en Alemania, Amado se ha ido a Chiclayo y Helder sigue de vacaciones... le va a caer la gorda a Antonio.

         En misa, hoy toca el evangelio del paralítico al que bajan colgado del tejado para escuchar la predicación de Jesús... las lecturas anteriores son de Isaías y de San Pablo. La primera lectura me hace ser consciente de que no debo mirar atrás y no pensar en lo antiguo, porque el presente es aquí y ahora... Del salmo, cómo no, me quedo con la frase que dice “Dichoso del que cuida del pobre y desvalido...”, no sabéis las fuerzas que recibe uno...

La segunda lectura es algo más especial, porque de ella se desprende que, a veces, pensamos de una manera y obramos de otra... es como si tuviéramos dos caras, una interior y otra la que mostramos al mundo... Y me alegro porque por fin, mis verdaderos pensamientos interiores se ven correspondidos con la actuación que estoy teniendo... ¡¡Cuántas veces he querido hacer esto y no he sido capaz!!  Y ahora, por fin, estoy haciéndolo.

Esta lectura es la que más me llama la atención, y por suerte, el padre Antonio, en su homilía, me lo recalca bien.. dice algo así:

     “... cuántas veces no somos conscientes de las cosas que hacemos y que, por cotidianas, damos por bien hechas, cuando la realidad es que no estamos obrando como Dios quiere... Quien no obra como piensa, termina por pensar como obra..., es decir, que si cotidianamente hacemos cosas mal, terminaremos por auto-convencernos de que hacemos el bien, sin embargo, nuestra conciencia nos termina por decir muchas veces que lo que hacemos está mal... aunque la rutina y la dejadez terminará por convencernos de que lo que hacemos está bien...

     Dios no llena nuestros bolsillos, pero, ciertamente, llena nuestros corazones... y no podemos tener dos caras, una en el Sí y otra en el No, como dice la segunda lectura de San Pablo a los Corintios...

       ... porque sólo existe una manera de llegar a Dios... y ¿cuál es?... ¡¡Jesucristo!!... porque ya lo dice el evangelio bien clarito: ... yo soy el camino, la verdad y la vida...

    Así que, hermanos, hoy que nos reunimos aquí y muchos de vosotros lo hacéis aprovechando que tenéis una intención por un ser querido, y sin embargo no venís a misa desde hace mucho tiempo, tened en cuenta estas palabras... ¡¡Sólo Jesús es el camino...!! No lo olvidéis... y como los amigos del pobre inválido, cuya fe hizo que hasta le descolgaran del techo para escuchar a Jesús, obrad como pensáis y no terminaréis pensando como obráis. Para ello, tened como referencia al que es el camino, la verdad y la vida...

       ¿... os imagináis que ahora mismo, aquí en la catedral alguien descolgara a un enfermo del techo ante todos nosotros porque la catedral estuviera llena.? Pues imaginaos qué fe sería aquella para conseguir que esta persona pudiera llegar a escuchar las palabras de Jesús...”

El padre Antonio
         Y con estas palabras nos vamos a la casa de la Iglesia a que abra las puertas a unas personas que van a hacer oración... nos topamos con una señora que tiene una niña de unos 15 años y a la cual quiere bautizar... aquí la dejadez es en extremo. Abrimos la puerta y salimos rumbo a la pensión Juanita, que nos espera para servirnos tan gentilmente como siempre nuestra cena... y terminada la cena y una grata conversación con Antonio acerca de temas varios entre los que se encuentran los carismáticos, los kikos, el Opus, el Papa, Jesucristo, los Obispos y Cardenales, y Vaticano 2035... ¡¡menuda charla...!!.

         Pero todavía queda tiempo para otra sorpresa: terminada la cena, a eso de las 21:00 horas, me dice Antonio que se va a cortar el pelo... No me puedo creer que a esas horas haya peluquerías abiertas... y en efecto, la peluquería no sólo está abierta, sino que cierra a las 22:00... ¡esto es increíble! Como a la peluquera le gusta un niño Jesús pequeñito que llevo, me pide uno cuando vuelva otra vez, a lo que le digo que queda prometido, siempre y cuando me corte el pelo a cambio... como acepta, cuando me voy, le doy la mano, sin que ella supiera que en el saludo le dejo en su mano el pequeño obsequio... su mirada lo dice todo... no da las gracias, pero sé que es porque se ha quedado un poco atragantada.

        Y como hace tiempo que no comparo países, para variar, diré que en España, si vas al peluquero a esa hora a que te corte el pelo, lo único que puedes esperar de él es que te corte las dos orejas y, llegado el caso, hasta el rabo...

A las 21:30 todavía se puede uno cortar el pelo en Chachapoyas....

         Hasta mañana!!

BAJADA A CHACHAPOYAS...PRIMER FIN DE SEMANA DE DESCANSO


         Hoy me he levantado con la impresión de que no iba a ser un buen día de trabajo... es de esas cosas que uno piensa y que no sabe porqué, luego se cumplen.

         He ido a desayunar después de lavarme la cara en la ducha, una experiencia nueva, algo que nunca había hecho. Pensaba en tomar un café de verdad, porque ayer la señora de la pensión estaba moliendo unos granos que olían de maravilla... ya me estaba relamiendo, cuando me pone un vaso de agua caliente y el Eko.

         “¿... y el café?” ... le pregunto enseguida.

         “No lo he hecho...; mañana...” me responde.

         Mañana voy a tomar café de verdad, eso sí que es cierto, pero en la pensión del Obispado...

              Como me suponía, al llegar al trabajo a las 8:15 no había nadie..., después de 45 minutos sigue sin llegar nadie. Esto no me huele bien, porque lo normal es que se retrasen media hora o tres cuartos, pero ha pasado ya una hora y todavía no hay voluntarios. No puedo ocultar mi decepción a Horacio, el único que anda por ahí, y le digo que me voy a Chachapoyas. Me dice que al menos, para no perder el día, vamos a hablar con el carpintero de Molinopampa, que hoy tenía que subir a ver el trabajo pero no ha podido porque el “combi” venía lleno. El conductor nos dijo que le haba dado el recado de decírnoslo. Entonces me dice Horacio que bajemos a verle. Le digo que necesito alquilar una moto para poder moverme a mis anchas, bajar a Chachapoyas y poder subir el lunes sin necesidad de depender de nadie (y sin tener que levantarme a las 4:00 para coger el “combi”, aunque esto omito decirlo...).

Vamos a ver al dueño de una moto que se alquila, y vemos la moto, pero ni rastro del dueño... Entonces me dice que me baja a Molinopampa él con su moto y allí tomo un carro (coche) que me lleve a Chacha. Así lo hacemos, porque nos dicen que el de la moto tiene para todo el día.

         Me subo con él en la moto y empezamos la bajada. Al principio hay algo de subida, muy poco comparado con la bajada que viene después. Como voy “de paquete” la subida es cómoda, pero la bajada de 45º que dura hora y media después es terrorífica... Como te escurres hacia delante, tienes que hacer fuerza con los pies para que no crea el piloto que estoy rozándome con su espalda adrede, y cuando se me cansan las piernas, agarro con las manos los hierros del portamaletas de atrás para dar un descanso a las piernas.... y así, cada cinco minutos... eso sí, ni le rocé en todo el camino.


         El problema es que cuando llegamos a Molinopampa y me bajo de la moto, no podía ni ponerme en pie ni agarrar la mochila, porque brazos y piernas los tenía destrozados.

         Hablamos con el carpintero y nos citamos para el lunes. Cuando suba de nuevo, pasaré y le recogeré... mejor dicho, no yo, sino quien me lleve.

         En Molinopampa aprovecho para hacer una visita a Juan de Dios, que está en la casa parroquial haciendo sus labores de jardinero, preparando el jardín para que los colibríes puedan seguir libando a sus anchas. Me comenta que está observando un nuevo colibrí color chocolate, y que otro, que venía habitualmente, ha dejado de hacerlo.

         En esto, llega un “combi” y me subo rápido... va a Chachapoyas y con poca gente, así que viajo cómodo, sin nadie a mi lado, lo cual me viene bien como descanso...

         Voy tan cansado que no presto mucha atención al loco que va al volante, que se piensa que por pitar antes de entrar en una curva a 100 km/h el golpe va a ser menor... eso sin contar como gestiona las curvas mientras dejamos el precipicio a la derecha... y como voy justo en la ventana de la derecha, a veces no veo carretera, sino abismo... pero no quiero pensar en nada más que en contemplar las maravillas de la naturaleza... aprovecho para encomendarme a la Virgen y disfrutar del paisaje.

         Y así llegamos a Chacha. Por suerte, la parada está justo a lado del Obispado, con lo que tengo que andar poco. Y a la entrada de Chachapoyas había avisado por teléfono a Juanita para decirle que llegaba a comer, ya que no me esperaba, eso sí, quince minutos antes de la hora de comer, porque en todo el camino no hay cobertura, y el Granada hay problemas de red y se pueden recibir llamadas pero no se puede llamar. Menos mal que Juanita sabe de estas cosas y ya estaba preparada.

         Después de comer aprovecho para ver todos los correos electrónicos y ponerme al día con facebook... las muestras de apoyo me vuelven a dar ánimos... los necesito.

         Por la tarde, después de comer, voy a ver a Javier y Jhorby, pero antes quiero comprar unas estampitas de la Virgen, el Sagrado Corazón y San Martín de Porres para repartirlas entre los enfermos que comparten habitación con los niños, que ven siempre con ojos como platos cómo a los niños les llevo regalos y a ellos me limito a darles la mano o un ligero golpe en la espalda. Noto que también quieren algo físico... un regalo les gustará.

         Voy a comprar más juguetes, ya que tengo que seguir repartiéndolos entre los niños de Granada, pero además, la próxima semana viajaré a Olleros y allí hay niños nuevos. Compro maquinitas de agua de esas que tienen unos botones que si los aprietas salta un anillo en el agua que tienes que meter en un palo... a mí me chiflaba de chico. También compro diarios y pulseras para niñas mayores y pistolas de ventosas y pistolas de agua para los niños. Son 60 soles, que sumados a los algo más de 40 de otro surtido de caramelos variados y chupa-chups, dan un montante de unos 100 soles. Esta vez, atribuyo el montón de regalos y golosinas al Centro Juvenil Francisco y Clara, pero fundamentalmente a las personas concretas siguientes:

         - Luis María, por su ayuda al coger las riendas de mi grupo de confirmación, sabiendo que de no ser por él, no habría podido viajar, o habría tenido que suspender temporalmente las catequesis para retomarlas después, algo que no es muy aconsejable.

         - Juan Machío, por que sé que me apoya y que también sigue el diario del peregrino con los demás en Santa Clara.

         - Juan Latín, por sustituirme en la importante labor de recoger los alimentos para Cáritas que generosamente nos cede habitualmente el centro comercial E´leclerck, gracias a Horacio y Cristina, permitiendo así que sigan aprovechándose... aparte de por darme ánimos e informarme al detalle de todo cuanto va ocurriendo en Almendralejo... Hasta sé por él que mi hermana mueve el coche de vez en cuando porque me dice que cambia de sitio.

         - Santi, por su aporte económico aparte de por sus ánimos antes de viajar, y porque sé que sus palabras son sinceras... y al que deseo que disfrute del Cola-Cao sin gluten, recientemente descubierto gracias a Juan Latín.

         - Sonia Núñez, por apoyarme también vía electrónica y porque sé que, si al peregrino mangurrino no le acompaña la peregrina bellotera, es porque esta vez no ha podido ser... pero será...

         Gracias a ellos, estos niños de Granada y Olleros que visten ropas raídas y que tienen bicis sin ruedas, tendrán una alegría, aunque sea puntual.

Otra tanda de juguetes

Detalle de diarios, pistolas de agua de ventosa y máquinas de burbujas de agua...
Y por supuesto, el producto estrella    
          Aquí una muestra del balón botella con el que se divierten muchos niños:         


       Y como iba diciendo, fui a visitar a los enfermos chachapoyanos, cuando de repente, entro en la habitación y sólo está Javier... ni los baleados, ni los abismados... ni tampoco Jhorby, el niño doblemente traumatizado...

         Sólo hay un señor mayor en la cama de Jhorby al que aprovecho para saludar y enterarme de qué le pasa... Está solo, es de la selva y ha venido a que le extirpen un bulto que le salió en el cuello... Cuando saco del bolsillo la imagen de la Virgen Milagrosa, pega un salto como si fuera una de esas cajas que tienen un muñeco dentro con un muelle y besa la imagen... intenta leer la oración de atrás, pero no tiene gafas y me dice que mañana la leerá... se la iba a leer, pero se echa en la cama para descansar, así que le dejo..., eso sí, me dice que ama muchíiiiisssssimo a la Virgen María.

         Me vuelvo con Javier, y ya está como un perro cuando sabe que le vas a dar comida... expectante... y de pronto, saco la maquinita del agua y los aros, y ya no quiere saber nada de mí... me habla mientras juega y no es capaz de sacar los ojos de la máquina.

         Le pregunto por su madre y dice que se ha tenido que ir a hacer pan, porque ya son muchos días y tienen que ganar dinero, así que está solo. Me comenta que posiblemente mañana le dan el alta, o eso ha entendido él. Me dice que Jhorby ya está en casa, así que no le puedo dar el regalo... Intenta por todos medios averiguar lo que tengo en la bolsa, pero ya había estado yo espabilado y la cerré con doble nudo antes de entrar después de sacar los regalos que iba a entregar... no quiero ni pensar en el infarto que le daría de ver los juguetes que había en la bolsa.
        
         Después de hablar un rato con él, le digo que le diga a su madre que cuando le den el alta que vayan a visitarnos al Obispado, ya que a Amado y a mí nos gustará verle... y para asegurarme de que va, le digo que allí tengo otro regalo para él... será cuestión de tiempo el que vaya.

         Entonces me voy, pero como prácticamente no ha comido y la enfermera se lleva la bandeja de comida casi entera, le digo:

         “Tienes que comer, que si no, no te pones bueno...”

         “Vale, vale...” me dice.

         “Oye, hazte caso, que lo primero es la salud...”

         Y me queda otra vez muerto cuando dice:

         “No, no... acuérdate... lo primero es Jesús, lo segundo la familia y lo tercero los estudios... ¡¡me lo dijiste tú...!!”

         ¡¡El jodido crío...!!
        


         Pongo rumbo al Obispado porque hace casi una semana que no puedo ir a misa, y eso, para quien sabe de la importancia que tiene, es algo que no se puede permitir un solo día más...

         La gente de Granada tiene carencias de muchas cosas, aunque son personas acostumbradas a ello... Pero sin duda, la mayor carencia que tienen y por lo que son más desafortunados, es por no poder asistir a la celebración eucarística a diario... ¡¡Eso sí que es una gran carencia!!

         Pero Dios, en su gran misericordia, no se lo tiene en cuenta, porque sabe que estas gentes no tienen posibilidad de asistir... Si supiéramos la importancia que tiene una sola misa, removeríamos Roma con Santiago para acudir aunque fuera lo último que hiciéramos... y sin embargo nosotros, en nuestro primer mundo, tenemos misa de seis, de siete, de ocho y de mil... y pasamos delante de las puertas del templo sin siquiera dedicar un minuto al que tan generosamente nos dio la vida y la libertad para disfrutar de ella mientras le seguimos ignorando... Más les valdría a muchos escuchar las sabias palabras del s.j. Jorge Loring, que en su libro “Para Salvarte”, nos explica cómo una sola misa vale más que todo el dinero del mundo...

Granada tiene Iglesia, pero no tiene cura... y pronto tendrá una Iglesia renovada, pero seguirá sin cura... Eso sí que es una desgracia, no la económica...

Dice el Evangelio de hoy:

En aquel tiempo, Jesús llamó a la multitud y a sus discípulos y les dijo:

“El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla? Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras ante esta gete, idólatra y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre entre los santos ángeles”.

Y añadió:

“Yo les aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán sin haber visto primero que el Reino de Dios ha llegado ya con todo su poder”

         Y el padre Amado, bien ha recalcado hoy en la homilía que perder la vida no es precisamente pegarse un tiro, sino que más bien es entregarla por Él al servicio de los demás... por eso tiene mucho que ver este Evangelio con la primera lectura de la carta de Santiago que dice que “... la fe sin obras está muerta.”

         Hay una frase de un chico de Granada muy comprometido con la obra de la Iglesia y que viajó conmigo en el taxi que nos llevó a Granada.... dijo lo siguiente:

         “Aquí en Perú hay tanta pobreza que algunas familias nos dan pena hasta a nosotros...”

         Como estará la cosa para que ellos mismos, que no tienen más que los recursos mínimos para vivir, piensen así de algunos de sus compatriotas.
        
         Pues bien, como nota final, diré que espero que esta reflexión haga a muchos considerar que no sólo importa ser buen cristiano de pensamiento o de conciencia, sino que se puede hacer mucho por los demás con obras concretas... Unos ponen su trabajo y, mientras tanto, otros pueden ofrecer la eucaristía por los que ponen su trabajo y por las necesidades del mundo entero... y a buen seguro, vale más una eucaristía ofrecida que mil personas trabajando por los demás...

         ¿Vas a seguir pasando de largo?

         ¡¡Hasta mañana!!