Asómate al mundo exterior...Y VERÁS TODO LO BUENO QUE TIENE!

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Asómate a la ventana y mira, escucha, habla...y comparte conmigo tus impresiones.

"Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho..."

Un gran Santo, el más pobre en lo material, pero el más rico en lo espiritual dijo en su lecho de muerte: "Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho...". Ese gran Santo era Francisco, y si él dijo no haber hecho nada, ¿que hemos hecho nosotros? Empecemos a hacer algo para cambiar el mundo, ¿no os parece?

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lunes, 13 de mayo de 2013

Capitulo 9. Fin de semana de descanso: Kuélap.

El viernes cuando llegué casi no me dio tiempo a nada, pues fue parar la moto en el Fusiones, quedar con todos los amigos y despedirme rápido para asistir a la misa de siete. Una vez acabó la misa me fui a cenar al Obispado y me acosté rápido porque el sábado quería levantarme temprano para aprovechar todo el día, ya que son muchas las cosas que hay que hacer.

El sábado me levanté temprano, aunque me costó. Después de desayunar tenía tantas cosas que hacer que me bloqueé y no sabía ni por dónde empezar. Quería hablar con Diógenes porque tengo muchas cosas que “coordinar”... pero no está en la Municipalidad y tampoco tiene el teléfono operativo. Paso, pues, a seguir con mis ocupaciones. La primera será ir a recoger la pintura para el Jardín de Infancia de Pedro Castro, el que acoge a todos los pequeños de “La Invasión”. Allí está la pintura, así que abro las cajas, la compruebo y está bien. Pago los 100 soles que me quedaban de pagar a la entrega de la mercancía y le digo a José León (el dueño) que volveré con un taxi. La verdad es que hoy es domingo por la noche y no me he vuelto a acordar hasta que he escrito... mañana tendré que recoger la pintura y llevarla al Centro. Aprovecharé para comprar más galletas para los pequeños, y como desayunan (un vaso de leche) a las 10:00, tendré que hacerlo antes de esta hora.

Fui al mercado e hice acopio de todas las cosas que me faltaban: canicas, trompos (peonzas), saltarines, balones, platos y vasos infantiles y cosas por el estilo. Luego lo llevé todo al Obispado y pasé de nuevo por la Municipalidad, pero igual...

Lo que queda de mañana lo pase gestionando el precio del cemento, y lo he conseguido más barato aún, con lo que creo que la operación está cerrada. Las placas de teja andina han subido 10 soles desde el año pasado y ahora cuestan 27 soles... tendré que calcular cuántas necesitaré para la sacristía y para la torre, que será lo que cubra este año. Después llevo la moto a lavar, echo gasolina, hago las copias de las llaves del garaje, pues siempre tiene que abrirme Helder y rápido da la hora de comer.

Juanita cocina fantástico, creo que mejor todavía que el año pasado. Tiene mucho que ver el hecho de que está haciendo un curso de cocinera, y aprovecha para probar sus nuevas recetas con nosotros... algún día hemos tenido que beber más agua de la cuenta porque se pasó de sal, pero lo normal es que todo esté buenísimo.

Después de comer vamos todos al Fusiones a gestionar con Fran, el dueño, el viaje del domingo a Kuélap. Tengo ganas de ir porque el año pasado me quedé con las ganas... Cuando me fui para España lo hice con pena por no verlo, pero pensé que este año lo vería, y así fue. En el Fusiones quería conectarme a internet y escribir, pero tuvimos visita de Carmen y nos pasamos la tarde hablando. Es un buen lugar, con música relajante y una decoración muy chula, y en buena compañía, las horas se pasan volando... tanto que tuve que darme prisa para no perderme la oración carismática en la Iglesia de “El Señor de los Milagros”.

Tomé un taxi y subí, y allí estaban todos con los brazos abiertos para acoger al peregrino. Me senté en el primer banco y empezó el baile (nunca mejor dicho). Ya os hablé de los carismáticos el año pasado. No sé si en todas partes serán igual, pero aquí dan ganas de quedarse con ellos y no salir de la oración. La música a manos de Jorge y el entusiasmo por parte de los asistentes hacen que sea todavía una velada mejo que la del Fusiones. Pero lo importante no era la velada, sino el sentido de la misma. Estamos celebrando una novena de preparación para lo que está por llegar, el día de Pentecostés.

Cada día hay una meditación a cargo de algún hermano. A mí me pilló el sábado por la mañana Luisa y me encasquetó una charla para el domingo... en un principio mi reacción fue evasiva, por un lado porque me iba a Kuélap y no podía preparar la charla. Por otro lado porque no estaba seguro de estar a la altura y las cosas así hay que pensarlas, pero de pronto me vino como una inspiración del Espíritu Santo, del cual tenía que hablar, que me decía: “¿Vas a negarte a hablar de mí?... No te preocupes; yo estoy contigo...”. La última frase no fue tan inspirada, pero la primera sí... Yo sé que en las manos del Señor no hay peligro alguno que me de miedo. Todo cuanto hago lo hago por Él, por eso no me da miedo nada. Si puedo meterme en una caverna llena de murciélagos, ¿cómo no voy a poder hablar del Espíritu Santo?.

El tema era: “El Espíritu Santo es persona”. Tenía que preparármela en el tiempo que tengo después de cenar, con lo que no pude escribir. Tenía claro lo que tenía que decir, pero el problema era cómo decirlo... y guiado por el Espíritu Santo pensé que mejor sería acostarme y confiar en Él. Preparé lo justo, a modo de esquema, y pensé que en el camino a Kuélap tendría tiempo de reflexionar sobre ello.

En la oración del sábado, Jorge nos habló muy bien. Yo pienso que esa experiencia y ese dejarse llevar por Dios es lo que yo necesito, más que preocuparme por la charla en sí. Pensaba que ojalá lo pueda hacer la mitad de bien que él. Me gusta cómo se mete a la gente en el bolsillo desde el primer momento, y tomo nota para el domingo. Me gustaría que me hubiese visto mi madre, pues son muchas las veces que le he dicho que no entiendo muy bien cómo se ponen los carismáticos a bailar y a mover las manos... le gustará saber que levanté mis manos de lo lindo. Y pensé que por el Señor habría levantado también los pies si no corriese grave riesgo de romperme la pelvis. Cuando lea esto sé que sus primeras palabras serán un: ¡Gloria al Señor!...

Será un placer hablarle a mis compañeros del Centro Juvenil en el grupo de los domingos acerca de esta experiencia, y compartir la charla con ellos. A mis queridas hermanas clarisas les encantará... y el Señor se merece que se le predique allá y acá del Atlántico. Son muchas las veces que me quedo asombrado de cómo el Espíritu de Dios ha propagado el Evangelio por todo el mundo. En Madagascar, en Perú y en España pienso en lo bonito que es que los ritos, las oraciones, los actos y las personas actúen igual, conforme a los mismos patrones y de acuerdo a la misma estructura. Es increíble ver cómo las personas cambian de color, de idioma, de costumbres, de horarios... de todo, según los países, sin embargo, la Iglesia Católica es la misma en todas partes. Eso no quiere decir más que una cosa: que el Espíritu Santo se ha propagado de tal manera que no hay quien lo pare, y mira que lo intentan, y que la Iglesia Católica es Una... La unión entre hermanos en torno a la figura del Papa hace que esta religión sea verdaderamente una común unión entre hermanos. Ya quisiera yo ver esta unión entre clubes, políticos, asociaciones o ideologías... eso sólo quiere decir una cosa... pero seguro que ya la sabes. Seguiré respetando por un tiempo prudencial el “momento comparación”, por eso de no meter el dedo en la llaga... lo que no sé es cuánto tiempo más lo haré, pues siempre veo cosas que me recuerdan lo deshumanizado y lo desestructurado de algunos países considerados como civilizados.

El domingo me levanto bien temprano, pues la misa hoy es a las siete de la mañana. Tiene que ser así si quiero asistir, pues nos iremos a Kuélap y vendré con el tiempo justo de ir a la oración franciscana para dar mi charla. Y si no me pierdo una misa diaria, imagina cómo me la voy a perder en domingo... antes prefiero decirle al chófer del autobús que arranque sin mí.

Precisamente hoy es el día de la Ascensión, momento clave a partir del cual se pondría manos a la obra para enviarnos el Espíritu de Dios. Así los apóstoles tendrían nuevas fuerzas y de ser unos miedosos pasarían a ser los más valientes propagadores del Evangelio, incluso mártires... y el que le negó dos veces dio la vida por Él. Así actúa el Espíritu Santo, y así lo hemos comprobado los que nos fiamos de Él. Tomo nota para la charla de la noche.

Una materia no puede tener cualidades humanas, ni una fuerza tampoco, ni una energía... solo una persona puede tener intelecto, emociones o voluntad. El Espíritu de Dios nos muestra en muchas ocasiones esto, y Jesús habla de Él como de alguien con personalidad, no como de algo impersonal. Y es que el Espíritu Santo es persona. Jesús nos dice en Jn, 16 que “...pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré”... y ese Paráclito, ¿qué será?.

Parakletos, del griego, quiere decir "aquel que es invocado", es por tanto el abogado, el mediador, el defensor... y claro que nos conviene que Jesús se vaya con el Padre, pues no nos va a dejar solos y nos dejará la fuerza de su Espíritu para que, a partir de la fundación de la Iglesia, no caminemos solos. Y desde entonces, el Espíritu de Dios hace maravillas en tu vida y en la mía, lo que pasa es que la gran mayoría de las veces no nos damos ni cuenta... Si supieras todo lo bueno que ha hecho en nosotros, dejaríamos de achacarle todos los males. Dice Job: “si acepto los bienes de Dios, ¿no voy a aceptar los males?”... pero qué difícil es aceptar los males, qué fácil es echarle a Dios la culpa de todas las catástrofes del mundo y no acordarse de Él cada vez que la vida nos sonríe. ¿Será cuestión de egoísmo?... ¿o será que solo contamos con Él para lo bueno?... yo creo que ni lo uno ni lo otro, sino que más bien será que nos gusta apuntamos a nosotros mismos los méritos y a otros los fracasos... es la condición del hombre. Te contaría la historia de la rana y el escorpión, pero seguro que la conoces... ¡Es nuestra condición!. Al menos el escorpión lo reconoció...

Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas... y bien cierto debió ser, a mí me gusta imaginarlo, el recibimiento que hicieron al héroe que dio su vida por amor, al que nos dejó el mejor legado jamás dado al hombre (aunque muchos  pasemos de él), al que se abajó y nos mostró el concepto de la humildad suprema... a Dios. ¡¡Qué fiesta no harían en el cielo!!... y entonces me imagino a Jesús diciendo: “Nada, nada... eso lo habría hecho cualquiera... ¿no iba a hacer yo esto por mis critaturas?. ¡Venga, todo el mundo a casa que hay mucho trabajo!”.

Me gusta imaginar que Jesús haría esto una y mil veces más si fuese necesario, aunque no tengo que imaginarlo, sino que lo sé a ciencia cierta. Lo que pasa es que la segunda venida será distinta a la primera... espero que el hombre recapacite y actúe, pues nunca puede ser malo practicar el amor incondicional. Todos los mandamientos se resumen en uno solo, el amor, mi asignatura pendiente... ¿y la tuya?...

Si seguir el consejo de alguien que nos dice que hay que ayudar al hermano, ser buena persona, no tener malos pensamientos para con el prójimo, compartir, ser solidario, pensar menos en nosotros y más en los demás, es malo... apaga y vámonos... así que no acabo de entender porqué el mundo sigue otros consejos más bélicos, egoístas e irracionales, simplemente por el hecho de que acarrean poder, placer o dinero... ¿En eso se basa la vida del hombre?.

Vete al cielo, Jesús... y envíanos tu Espíritu para seguir trabajando duro en este peregrinar, que la mies es mucha y pocos los trabajadores... Al menos los que creemos en ti y queremos seguir tu ejemplo no nos cansaremos de seguir intentándolo, aunque nos salgamos tantas veces del camino... lo más importante es querer llegar, el hecho de llegar o no es solo Gracia tuya.

En el Evangelio de Lucas de la liturgia de este domingo (Lc. 24, 46-53), nos revela Jesús que la promesa del padre se cumpliría, y pronto los apóstoles se revestirían de la fuerza de lo alto. Y como la promesa está cumplida, solo me resta decir una cosa: Este Dios es realmente verdadero, ni tengo dudas ni tengo por qué tenerlas.

Salimos a Kuélap a las 8:30, pero como hoy es el día de la madre no puedo irme sin entregarle a las dos madres religiosas, Katy y Clara, el regalo que tengo para ellas. Como mañana lunes es el día de Nuestra Señora de Fátima, tengo encargadas dos tartitas para que celebren el día de la madre y el día de la Virgen de Fátima con un toque dulce. Pero como no puedo recogerlas porque será a las diez, le dejo a Clara el encargo de recoger las dos y darle la suya a Katy. Luego me llegaría un mensaje de Katy agradeciendo el gesto... aunque espero que me de un pedacito, jeje...

La subida a kuélap ya promete...
Nos montamos en el bus y nos vamos a Kuélap, y en un par de horas estamos allí. La subida es algo dura, pero es corta en comparación con las subidas a todos los sitios turísticos aquí. En quince minutos estamos en la muralla exterior de este pedazo de fortaleza, cuya construcción se demoró por más de 500 años, según entendí. Lo cierto es que aquí hay más piedras que en las pirámides de Egipto juntas. No sé cómo se las apañarían los Incas para hacer este tipo de construcciones, pero desde luego, tenían mérito los tíos... Hay veces que a uno se le escapan cosas y no acaba de entenderlas bien... parece más un hecho milagroso que un hecho humano.
De caminata son poco más de 15 minutos
Llegando a la muralla
Una foto todos juntos
Y cuando llegamos arriba del todo, curiosamente, el tiempo mejora...
Aunque fuera de la cima el tiempo es otra cosa
Bueno, luego se puso mal arriba también... pero en manga corta.

Esta foto me encanta













... y esta 
... bueno, todas...



  


El hombre siempre ha buscado a Dios en todas las culturas. Es solo fruto de nuestra cultura el hecho de que el hombre haya dejado de buscarlo para sustituirlo por el todopoderoso dinero, poder, confort, fama, placer... Esto sustituye a cualquier Dios posible, y es el resultado de una sociedad que ha pervertido todo sentimiento heredado acerca de la verdad de la vida. Antes los hombres se preocupaban por temas trascendentales, mientras que hoy nos preocupamos por el Real Madrid y por el índice Down Jones. Y todavía son muchos los que piensan que el hombre progresa...











Estos Incas dieron su vida por hacer un templo dedicado a Dios, vete tú a saber qué Dios... pero ofrecían sus vidas al seguimiento del camino que lleva al creador. A veces me da pena que estos pobres hombres no supieran nada de Jesús, pero como Dios es un misterio en sí mismo, Él sabrá porqué esto es así... El razonar las cosas de Dios siempre hace que nos apartemos del camino que lleva a Él. Si hubiera querido ser razonado por nosotros, habría dejado más pistas y los misterios no serían tales misterios, pero entonces Dios no sería Dios. Y nosotros pasamos nuestros días filosofando, razonando y estableciendo hipótesis lógicas acerca de Dios y sus métodos... pero ya dijo Jesús: “Te doy gracias Señor porque has revelado esto a los sencillos...”, además de dejarnos claro que quien no se haga niño no entenderá las cosas de Dios.

Allí no hay más que piedras, eso sí, muy bien colocadas. Aún no entiendo cómo podrían haber construido pirámides inversas sin que se les cayese la construcción encima, y sin tirantes de acero... Hoy día es todo un reto para la construcción moderna, y seguirá siéndolo sin el apoyo del “tirante de acero”. Y los Incas lo hacían como hoy los panaderos hacen el pan... y no solo eso, sino que sus construcciones duran más de quince siglos... y los que le quedan.










Unos guías dicen que es un templo destinado al culto, otros que es un almacén de grano para asegurar el sustento... los hay que dicen que se construyó con fines astronómicos, pero yo tengo clara una cosa: Jamás nadie, en ninguna civilización, ni antigua ni moderna, construyó una fortaleza semejante en lo más alto de la montaña más alta... con murallas de quince metros de altura por un lado y un precipicio por el otro... ¿y a nadie se le ocurrió pensar que hicieron esta construcción por seguridad, para protegerse del enemigo?. Es lo más lógico, sobre todo viendo sus pocas, largas y angostas entradas, que son túneles sin techo de menos de un meto de ancho, donde quien quisiera entrar sin permiso tendría difícil salir vivo de la trampa, ya que desde arriba le lapidarían sin piedad y sin posibilidad de escape alguno. Y además, las paredes del túnel en forma de pirámide invertida, con lo que se hace imposible ni escalar ni poner escalera alguna para subir... Vamos, que esta fortaleza debió ser inexpugnable, muy bien construida desde el punto de vista defensivo. Y como han encontrado unas piedras que señalan al norte y al sur y han visto graneros y lugares de enterramientos comunes, algún listo ha concluido que semejante construcción era un mirador astronómico... como si los habitantes de Kuélap solo pensasen en comer, reproducirse y morir, y no tuvieran vida, intereses y ocio para vivir en una fortaleza además de dedicarse a otras cosas...

Los paisajes son magníficos, por encima de las nubes. El tiempo se deja, y llueve a ratos, pero muy poco. Vemos todo el interior de la fortaleza y nos quedamos asombrados del concepto de ciudad que tenían... luego regresamos a comer por el camino. Mientras comemos, vemos en la tele cómo pierde el Madrid en la Final Four de baloncesto, y mientras nos comemos la trucha a la plancha le damos la importancia que tiene a tal evento, es decir, ninguna. Una cosa es que pierda tu equipo y otra que cambie tu estado de ánimo por ello. Karima se atrevió a pedir un Cuy, y lo hizo a medias con Remy. Pronto se arrepentirían de hacerlo y de pagar un elevado precio por un animalillo que no se deja comer por pura psicología. Verlo ahí despatarrado en el plato y con la cabecilla de roedor da poca hambre. Casi me la quita a mí, y eso que yo comía trucha. Karima dice no poder comerlo, así que se lo pasa a Remy, el cual hace lo propio y el Cuy se queda compuesto y sin novia... y los camareros debieron pensar que éstos turistas están locos, porque piden el plato más caro para dejarlo ahí, como ofrenda al dios desconocido... alguien lo aprovecharía. Mira que les advertí, pero ellos decían que había que probarlo para saberlo.... ahora ya lo saben: el Cuy es muy bueno aquí, pero para los europeos es algo superior a nuestras fuerzas... Eso sí, les advierto a todos, incluso a mí mismo, que tarde o temprano tendremos que comerlo... yo, de momento, me he librado...

Interior de una vivienda
Llegamos a Chacha a eso de las 18:30, nos vamos a duchar y a la Iglesia de “El Señor de los Milagros”, donde tengo la cita carismática... no sé si voy nervioso, pero creo que no. La confianza que tengo con ellos es tanta que es como cuando hablo con mis compañeros del Centro Juvenil Francisco y Clara... El Señor me asiste con el Espíritu de tal manera que casi no quiero dejar de hablar, y resulta que llevo un guión que no me ha servido de nada, pues todas las palabras que he dicho no eran para nada las que había preparado. Así es el Señor, una vez más... yo quiero decir una cosa, pero luego digo otra. Y por los aplausos y felicitaciones creo que ha gustado, aunque para mi lo más importante no es que haya gustado o no, sino que haya servido para evangelizar y propagar el Evangelio, la Buena Nueva que tanta falta hace en el mundo... y después de hacerlo aquí, lo hago allá, desde mi pequeña plataforma informática... Espero que a ti te sirva de algo, eso querrá decir que el Espíritu sopla, como cuenta el primer relato de la creación del libro del Génesis, por encima de las aguas... en este caso de las del Atlántico.





















Un abrazo y hasta mañana!

domingo, 12 de mayo de 2013

Capítulo 8. Semana en Granada.

(LAS FOTOS ESPERO PUBLICARLAS CUANDO TENGA WIFI, PORQUE CON EL MÓDEM USB  EL CONSUMO SE DISPARA)


Se suponía que el lunes me iría a Granada ya para comenzar los trabajos en la Iglesia. Toni iba a estar en Chacha para recoger todas mis cosas y para llevarme con él, pues Horacio necesitó la moto y pasó a por ella por el Obispado. No fue así, así que después de esperar toda la mañana me vi sin transporte, con lo que tendría que dejarlo para el martes. Con esto, me quedo un día con los franceses y con Fernando. Los franceses tenían cita con Víctor, de la municipalidad, así que yo me fui con Fernando a enseñarle un poco las cosas de Chacha. Después, a las 10:00, habíamos quedado en ir todos juntos al centro de infancia de Pedro Castro, donde repartiría las galletas entre los niños, y así lo hicimos. Era una alegría ver a estos pequeños comiendo galletas. La profe les animaba a que me dieran las gracias, aunque ellos son muy pequeños y no se les podía decir que no tenían que darlas. Se ponen contentos y se las comen con el vaso de leche.

Regresamos a Chacha y vamos a comer, ellos al hostal y yo al obispado. Después vamos al fusiones a conectarnos hasta las seis, que es cuando vamos a hacer el traslado del equipaje de Fernando a su nuevo cuarto. Mientras tanto, Karima y yo nos quedamos en la tienda de juguetes, donde haremos aprovisionamiento de mercancía para varios días. El chico de la tienda ya me conoce del año pasado por su madre, que era la que llevaba el negocio. Ya le advirtió de que había un español que compraba juguetes ¡a manta”, y que lo tratara bien... Me vio un día al salir de misa y le faltó tiempo para llamar a su hijo y presentármelo. La verdad es que es quien mejor precio nos hace.

Cuando terminamos nos vamos a misa mientras Fernando se queda preparando su habitación. Después nos despedimos y cada mochuelo a su olivo...

El martes era el día en que me tenía que ir definitivamente, sin embargo pasaría algo parecido al lunes. Me iba a subir con Toni, pero luego me dijeron que a la municipalidad le han regalado una moto requisada del ministerio de agricultura, y están preparándola en el taller. Ya que subo para Granada, me dicen que si yo quiero será la moto oficial del peregrino... voy a verla y me gusta, al menos es Yamaha. Es antigua y poco nerviosa, pero por contrapartida es de marca y una igual de segunda mano vale cuatro veces más que la más cara de las chinas que todos llevan aquí, con lo que soy un privilegiado por llevarla. Lo malo es que para cuando me quieren dar la moto es tan tarde que no puedo salir, ya que se me haría de noche en la subida a Granada, cosa poco apetecible... Solo de pensar en que se me pare la moto en lo alto de la montaña se me ponen los pelillos de punta.

Guardo la moto en el garaje del Obispado y me quedo de nuevo en Chacha otro día más... Siempre hay alguna excusa para no subir a Granada, y cualquiera que me vea se pensará que no quiero ir. Aprovecho para darme una ducha y para darle a Toni todas las cajas que tengo para que las suba. Yo solo subiré con la mochila, que tendré que deshacerla para quedarme una noche más.

Y el miércoles, finalmente, salgo con la moto a Granada... ya era hora. Allí estaban todos esperando mi llegada, especialmente los niños. El miércoles no es posible ponerles la primera película porque tenemos que organizar todo. Hacen falta muchas cosas, la primera será arreglar el volquete, que está averiado. Luego vamos a ver las piedras, que habrá que sacar para la construcción de la torre y los contrafuertes.

El miércoles se pasa entre preparativos. El jueves ya tenemos las primeras conversaciones con los que serán los trabajadores. Se han apuntado a la “obligación” varias personas, entre ellos el equipo de fútbol (el que será el Almendralejo F. C.) y la policía. Los demás empezarán con un pequeño sueldo de 30 soles diarios para comenzar cuanto antes. Se dejan claros los trabajos y se marca todo el trabajo para el próximo lunes, pues aunque hay personal, no hay material porque Diógenes se tuvo que ir a Lima de urgencia y no tenemos máquina. Estoy esperando todo lo posible para no tener que alquilar una, ya que cuesta en torno a los 1.000 soles diarios, pero si para el martes o miércoles próximo no contamos con la de la municipalidad de Chacha, habrá que alquilarla.

Mi trabajo se podía decir que ha terminado en Granada hasta la próxima semana, pero antes quiero que el personal que hay comience a hacer las demoliciones de los contrafuertes laterales, para adelantar trabajo. Así se hace el jueves, y queda listo para comenzar cuando haya material.

El jueves aprovecho para conocer la chacra de Horacio, que tantas ganas tenía de enseñarme, especialmente por que vea la cueva que tiene en una pared de la montaña. Me dice que no se atreve a entrar porque “el peruano es muy cobarde”. Y es que existe una entrada donde, al parecer, hay huesos humanos metidos en vasijas de barro. Los peruanos son muy supersticiosos, y resulta que tiene esa chacra desde hace mucho tiempo y jamás se atrevió a entrar. Quiere que yo la inspeccione para saber qué hay y si, por casualidad, puede haber algo de interés turístico o parecido. Es muy supersticioso, al igual que todos en Granada. Nadie se atreve a entrar porque los espíritus de los antepasados podrían rendirles cuentas. Así que ahí estoy yo, pasando de peregrino a espeleólogo por momentos.

Vamos a la chacra y me la enseña. Es muy bonita, y tiene unas piscinas con truchas, vamos, una piscifactoría. Me cuenta que hace poco un huayco taponó la entrada de agua que toma del río y las truchas se quedaron sin agua renovada, así que murieron todas, unas 20.000, y con ellas todas sus expectativas de futuro y su inversión. Yo creo que por eso se ha animado a que alguien se atreva a entrar en la gruta para ver si ahí puede tener algún futuro en materia turística.

Después de enseñarme las gallinas, las pocas truchas que le quedan y los kuyes, nos dirigimos hacia la entrada de la caverna. Yo pensaba que sería una cavernita sin más, ya que no le di demasiada importancia, sin embargo, cuando llegamos entre matorrales y malezas, a través de la selva y, cual Indiana Jones, abriéndonos paso machete en mano, vemos la entrada... parece normalita. Lo anormal comienza a aparecer a mi vista cuando traspaso la entrada... Es impresionante.

No veníamos preparados, ni botas para agua, ni linternas... nada. Yo solo tenia mi pequeña linterna de dinamo, que alumbra poco más de un metro, así que solo acerté a adentrarme hasta que ya no veía ni delante ni detrás.... perdí la entrada, pero la encontré rápido por la luz del sol que se colaba. Había huesos repartidos por el suelo, pero no huesos de animales, sino humanos. Acerté a ver un homóplato y un fémur... No soy médico ni conozco mucho de anatomía ni huesos, pero cuando vi un cráneo supe que mis sospechas eran ciertas. Había, efectivamente, vasijas de barro donde parece que habían sido metidos los huesos, pero ya estaban desechas. Los huesos también.

Horacio no hacía más que preguntar desde fuera si había visto algo, y yo desde dentro le decía a voces que sí, pero que tuviera paciencia... y de tantas voces que dí, de pronto, se soltó una bandada de pájaros colgados del techo... ya te imaginas que no eran pájaros, ¿verdad?... por un momento pasé miedo, aunque los murciélagos iban a su bola y no parecía que atacaran. De todos modos salí, “por si los murciélagos...”

Era una pena estar ahí y no poder entrar, pero sin protección y sin una linterna aparente no había más opciones. Eso sí, ya empezaríamos a preparar un plan de actuación para volver más preparados. Cuando salí, Horacio me pidió algo insólito. El sabe que yo tengo tabaco de liar, y me dijo que no podíamos salir sin fumarnos un cigarro para que el aroma del tabaco quemado quedase en la boca de la cueva. Como no quería tener una conversación con él que no iba a llevar a ningún lugar, y no habría forma de convencerlo, acepté. Nos liamos (o mejor dicho, lié) dos cigarros y allí nos lo fumamos ofreciéndole a los dioses la fragancia de mi tabaco marca “Pueblo”.

Acabada la “ofrenda” salimos por donde vinimos, no sin dificultad. Ha habido un derrumbe y el camino de ida ya no es el mismo que el de vuelta, así que tenemos que echar mano de nuevo del machete para abrirnos paso entre lo que es selva pura. Y finalmente llegamos a la cabaña, donde nos sentamos a que pase la lluvia que no nos dejaba casi ni andar. Como la lluvia no parecía que fuera a terminar, decidimos salir para Granada sin esperar a que pase, y así lo hicimos. Esto me costó una calada buena, pero lo malo no era eso, sino subir la cuesta de barro de 45º que había que negociar para llegar a la pista preinca que une Granada con Jumbilla. Al final lo logramos, aunque eran dos pasos adelante por uno atrás. “Aquí se echan de menos las bestias”, me dice. Lo que no sabía era que yo pensaba que el bestia era él por llevarme por ese camino que más que de cabras parecía de carneros.

Llegamos y nos cambiamos, al menos yo, porque él dijo que lo haría luego y al final no lo hizo. Yo me habría cogido una pulmonía, pero él tiene tanta costumbre que creo que se pondría si estuviera seco.

Nos vamos a preparar las cosas para poner la película a los niños, que ya están pululando por los alrededores, como dándose a ver para que hoy no me olvide de su película. Les pongo “Kiriku y la bruja”, una película que mi hermana me recomendó porque dice que es un furor entre los niños... sin embargo hacía mucho tiempo que no veía película más absurda. El año pasado me perdí todas las que me gustaban entre hablar, repartir caramelos y salir a echar el cigarrito. Este año pongo la primera y me quedo a verla, y me pareció un tostón, aunque a los niños pareció gustarles... Al menos me sorprendió que no hablasen nada. El año pasado, el termómetro que tenía para saber si una película gustaba o no, era ver el comportamiento de los niños. En las películas buenas callan, en las malas saltan unos por encima de otros.

Terminada la película vienen los regalos. Ya se saben la estrategia, aprendida del año pasado. Para lo que quieren, buena memoria que tienen... Recogen todas las sillas y se ponen en fila india ante mí. Y entonces comienza la fiesta... Algunos no pueden soportar la alegría y casi se ponen histéricos, como las señoras a las puertas de “El Corte Inglés” en las rebajas...

Repartidos los caramelos me voy a acostar porque el viernes tenemos que negociar el precio de piedras, arena, arreglo del volquete y demás... además, los niños tienen una celebración muy bonita en el colegio, que consiste en que a los más responsables se les nombra policía escolar, brigadier o fiscal del colegio. Es como una fiesta en la que participan todos, alcalde, catequista, gobernador, madres y padres, policía, profesores, el fiscal de Molinopampa y, cómo no, el mangurrino. Cada niño elige a un padrino, de modo que solo puede haber un padrino por niño porque las insignias que se les coloca se hace de una vez, todos al mismo tiempo. El problema que yo tengo es que son muchos los niños que me han pedido que sea su padrino, y como yo no sabía este detalle de que tiene que haber un padrino por niño, le dije que sí a todos... Llegado el momento de la condecoración, me dicen que no es posible, así que tengo que adecuar mi apadrinamiento y ceder mi puesto a algún padrino improvisado. Aún así, hay cuatro niños que se quedan sin padrino, así que me dicen que yo puedo hacer de padrino de cuatro.

Cuando llega el momento de las condecoraciones, como yo tengo cuatro y los demás uno, tienen que esperar a que yo condecore a tres para hacerlo al unísono con el cuarto... ¡¡vaya tela!!. Los niños contentos porque soy su padrino y los demás muertos de risa del espectáculo.

En esto que se pone a llover y vienen los discursos. Aquí no escatiman en tiempo, porque entre otras cosas, hay mucho tiempo y pocas cosas que hacer. Dilatan la celebración porque hoy será lo único de diferente que se hará en el pueblo. Y con esto, resulta que tenía una cita para comer con Juan de Dios a las 13:00 y a esa hora todavía estoy escuchando los discursos de juramento. Los niños bajo la lluvia todos empapados sin mover una pestaña...

Estos actos tan patrióticos, con el izado de bandera, el canto del himno nacional y luego el regional, los discursos y la participación de los niños en tareas de responsabilidad en el colegio me llegaron al alma... Ahora vendría el momento de las comparaciones con mi país, pero esta vez no lo voy a hacer porque hay personas que se están empezando a sentir molestas con mi falta de patriotismo, sin darse cuenta de que, precisamente, hago estas comparaciones para denunciar que mi querida España está en otras labores menos humanas y más político-económicas que están frenando el crecimiento social y humano para formar chicos consumistas e impregnados de ideología... pero bueno, había dicho que no compararía, así que no seguiré.

Terminados los discursos se reparten los materiales escolares tan esperados, que consisten en una maleta con cuadernos, bolígrafos, gomas, sacapuntas, rotuladores, reglas, tijeras, etc. Todos contentos a casa y yo, una hora más tarde de mi cita en Molinopampa, sigo en Granada y sin poder salir por la tormenta. Como tengo que esperar, me dice Toni que me vaya a comer a su casa, y así lo hago hasta que se puede salir. Me subo a la moto y les digo adiós... el lunes nos veremos. Y así se pasan los primeros días en Granada... sin trabajar apenas, pero organizando todo. Ahora solo falta hablar con Diógenes para ver cuándo envía la maquinaria y rezar para que los dinamiteros no provoquen un huayco que corte el paso a Granada... cosas peores he visto, como por ejemplo, un hombre bajo un burro ayudándole a subir la cuesta... en fin, que yo pensaba que los españoles éramos los brutos, pero hay que ver lo que se ve por ahí...

El fin de semana ya os lo contaré el domingo o el lunes... está previsto un viaje a Kuélap, así visitaremos los monumentos Incas históricos... voy protegido con mi tabaco “Pueblo”, aunque los dioses estarán contentos de recibir a cuatro fumadores en sus ruinas.

Hasta el domingo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Capítulo 7. Acabar como el Rosario de la Aurora...


(ES TARDE PARA LAS FOTOS... MAÑANA, SI ESO...)

Seguro que esta frase la hemos utilizado muchas veces, o al menos la hemos oído en alguna circunstancia en la que se prevé que determinadas cosas acaben mal, bien por trifulcas dialécticas, bien por conflictos violentos... Bien, pues yo nunca había reparado en el sentido de esta frase hecha hasta que hoy he asistido al tal Rosario de la Aurora.

Al parecer, antiguamente (y ahora también según qué lugares), salían las procesiones de madrugada para el rezo del Rosario por las calles. Se llama de la aurora porque así se llama el momento anterior al comienzo del amanecer, y se solía (y se suele) hacer a las 5:00 de la mañana, hora bastante intempestiva. Lo que ocurrió un día en determinado lugar de España (cómo no) fue que los fieles que rezaban el rosario se encontraron con un grupo de maleantes, porque a esas horas y en aquellos tiempos, quien anduviera por las calles nada bueno tramaba. Del cruce de ambos grupos de personas, religiosos y camorristas, surgió un enfrentamiento. Ni los unos querían dejar de celebrar el matutino rezo ni los otros pretendían permitirles hacerlo a esas horas por el escándalo que originaban. Y como no puede ser de otro modo, lo que comenzó siendo una discusión acabó siendo una batalla. ¡Esta es mi España!.. Resulta que la cosa no viene de ahora, sino que ya hace muchos años se dejaban ver retazos de tontuna en mi país.

Hoy he comprobado cómo en Perú el rezo del Rosario de la Aurora es realmente escandaloso, pues comienza con los rezos, megáfono en mano, pasando por la banda municipal con trompetas, bombos y platillos y acabando por un señor que no se cansa de lanzar cohetes al cielo, de esos que explotan de lo lindo... y todo esto a las cinco de la mañana.

Yo pensaba antes de ir que sería algo más tranquilo; que sería un rezo suave por las calles mientras se saca a la Virgen, pero aquí, como en otros lugares, el Rosario se ha convertido en una fiesta a la que asisten muchos, pero que muchos fieles. Es increíble ver qué cantidad de gente se suma a este evento tan bonito de rezar el Rosario en honor a Nuestra Señora, con el sacrificio que cuesta tener que levantarse a las 4:30 de la madrugada.

Es cierto que nos hemos topado por el camino con más de uno que iba bien pitón, pues es la madrugada del sábado al domingo, pero para mi asombro, en lugar de proferir insultos o armar cualquier escándalo, su actitud ha sido bien distinta: santiguarse y dejar paso con reverencia a la Madre de Dios. Esto no podía producir en mí más que admiración por el pueblo, por los borrachines y por la cantidad de personas que, asomándose al balcón, en lugar de quejarse por el ruido, se suman al número de feligreses.

Ahora viene el momento de las odiosas comparaciones: Si en España saliese el pueblo en procesión a esta hora y en estos términos, volarían por las cabezas de los fieles las piedras, los palos, las tapas de alcantarilla y, según regiones, como la mía, hasta los coches... Claro, que eso nunca pasará, porque para que volasen tantos artefactos, antes tendría que haber procesión, y de momento, la única posibilidad de que se la Virgen camine por las calles españolas a las cinco de la madrugada pasaría por ponerle unas andas a control remoto y un radio-cassette con la grabación del Rosario.

Es una pena lo uno, si bien lo otro es una pena mayor... Yo votaría por incluir el rezo de este Rosario en mi pueblo, pero no quisiera ser partícipe de lo que acabaría siendo una “guerra santa”.

La realidad en mi tierra es que los borrachines empezarían a ladrar a la Virgen, las personas que salieran por la ventana lo harían para echar cubos de agua sobre los fieles, y lo que es peor, otras tantas personas, hambrientas de saciar sus voraces fauces anticlericales, tendrían el caldo de cultivo perfecto para hacer su “contraprocesión” con carteles de “No a la Iglesia”... Para esto (y solo para esto, que quede claro) serían capaces de madrugar tanto estos infieles que aguantan las motos sin tubo de escape que pasan de madrugada, las peleas de fin de semana, la música de la verbena en las fiestas del barrio, las conversaciones subidas de tono de los que regresan a casa después de la gran fiesta, los camiones de la basura diarios, las rondas de la tuna (bueno, esto según los casos), las despedidas de novios, las fiestas de cumpleaños y un sinfín de actividades molestas más. Eso sí, si la actividad molesta tiene que ver con la Iglesia, con la Virgen o los Santos, la cosa cambia y hay que ponerse el traje de camuflaje, pintarse unas bandas negras bajo los ojos y agarrar el cuchillo con los dientes...

Esta es mi querida España, tan progresista, tan liberal, tan pro-derechos, tan permisiva, tan tolerante... Si Pérez Rubalcabra y Cayo Ladra se convirtiesen al catolicismo y liderasen el Rosario, a buen seguro que los “progresistas” de España pasarían a formar filas detrás de ellos, Rosario en mano. Ay que ver cómo se mofan de nosotros los católicos porque decimos que somos ovejitas cuyo pastor es Jesucristo, y esto lo dicen los “ovejones” cuyos pastores son o pseudo-progresistas o sindicalistas.

Al final el mundo está lleno de ovejas, solo que unos somos eso, ovejas, y los otros no pasan de borregos. ¡¡Bendita LOGSE!!

Pues en Perú la cosa es algo distinta, por suerte. La gente sale a las calles a expresar alto y claro su condición católica, realizando un gran sacrificio para madrugar y caminando durante dos horas seguidas sin descanso para, acto seguido, celebrar la Eucaristía y culminar así el inicio del domingo VI de Pascua.

La primera lectura nos habla de cómo los apóstoles nos enseñan que la salvación no pasa por el cumplimento de las costumbres y las obligaciones impuestas. Tanta norma llega a ser una carga pesada para el hombre.

La segunda nos muestra, de forma simbólica, la verdad de la Iglesia, es decir, una Iglesia Santa, enviada, que nos muestra la Gloria de Dios, una Iglesia que brilla, una Iglesia para los hombres, simbolizados en las tribus, y representada por los sacerdotes, simbolizados por los apóstoles. Una Iglesia que no necesita ni sol ni luna que la alumbre, pues la Gloria de Dios la ilumina con reces, pues su lámpara es Jesús, el Cordero.

El Evangelio, de San Juan, nos recuerda por enésima vez que Dios solo nos pide una cosa: guardar su Palabra. Eso sí, no se refiere a guardarla en un cajón, sino más bien formar parte de esa Iglesia evangelizadora y contribuir a la construcción del Reino de Dios aquí, en la Tierra.

Los fieles que hoy he visto rezando el Rosario de la Aurora, como en la primera lectura, cumplen un rito tradicional, pero no impuesto ni obligado. Es más bien una muestra gratuito de su amor por la Virgen y por su Hijo, y tanto es que se sienten orgullosos de sumarse al número de los procesionantes, sea la hora que sea.

Estos mismos fieles, en referencia a la segunda lectura, se sienten orgullosos de pertenecer a esa Iglesia santa, enviada, brillante, esa Iglesia en la que todos, hombres y mujeres, tienen cabida, esa Iglesia cuya cabeza es Jesucristo.

Y, por último, estas personas tienen como guía y meta a Jesucristo, y para ello caminan por el peregrinar de la vida intentando practicar lo que el Señor nos aconseja, guardar su Palabra, y evangelizar los ambientes con su presencia por las calles del pueblo para que todos vean que no se avergüenzan de ser cristianos y caminar con la cabeza alta sin miedo al “qué dirán”... eso sí que es construir el Reino.

Bien, pues todo este espectáculo concluía en la misa de las 7:00, completamente abarrotada de gente, entre la que procesionaba y la que esperaba a que llegase la imagen de la Virgen. Ahí, como su mismo nombre indica (del latín, missa = enviada “la ofrenda”) se enviaba a Dios en ofrenda el sacrificio del Cuerpo y la Sangre de Cristo y acababa el Rosario de la Aurora. Una bonita experiencia que te recomiendo.

Después del Rosario salgo en taxi hacia la estación de Movil Tous, pues llega hoy Fernando, el nuevo amigo de OFRA que vendrá a hacer uno estudio botánico para ver qué plantas existen por acá y qué utilidades pueden tener. Será una forma de apoyar a las poblaciones rurales en el conocimiento de su medio ambiente, a la vez que instruirlas en los usos medicinales que pudieran tener plantas con las que conviven sin saber que pueden ser buenos remedios para múltiples dolencias o enfermedades.

El proyecto es bastante bonito, pues es desarrollar la otra rama de OFRA, es decir, la ecológica, pero siempre al servicio de los hombres. Ya sabes que la ONG tiene como fines últimos la ecología y el trabajo social, ambos relacionados entre sí en nuestros proyectos. Nosotros (al menos yo) no somos unos simples ecologistas ideológicos, de esos que se preocupan por salvar una ballena por aquí y un felino por allá, pero que luego se cruzan con personas que pasan hambre y pasan de largo.

Nosotros somos servidores de Dios en su obra, en la Naturaleza, y trabajamos por un mundo mejor, más sostenible, limpio y duradero, pero eso sí, sin olvidar que está al servicio del hombre, pues para él creó Dios el mundo. Si bien está conservar la naturaleza, hacerlo por el simple hecho de sentirnos mejor o por proteger a las pobres criaturitas, es una tarea incompleta. Nosotros nos ocupamos de completarla uniendo las dos puntas del lazo para formar el círculo, y así podemos decir que trabajamos por un mundo mejor creado para un hombre también mejor.

Me llevo a Fernando y a los dos franceses a Huancas, para que tengan lo que será su primera visita turística. Una visita cercana y bonita de lo que es el valle del Sonche, del cual pude disfrutar el año pasado, si bien no pude ver como hoy un huayco en directo. Como he venido al final del periodo de lluvias, pensaba que no vería ninguno, sin embargo, lo he visto en plena acción. Eso sí, era pequeñito.

Regresamos a casa, no sin antes pasar por una callejuela y ser reconocido de nuevo por el pequeño Javier, que juega cerca de la Iglesia. Le pregunto por su madre, a la que aún no he visto, y me dice que está en casa, así que bajamos. Llegamos y no está, pero aprovechamos para que Fernando conozca el “agua y  manto”, aquél fruto tan raro, bonito y dulce que el año pasado probé en su patio.

Nos vamos a Chacha, pero el señor que quedó en recogernos tan amablemente, igual de amablemente no se presentó, así que llamamos a Aníbal, que siempre está dispuesto a recogernos.

Vamos a comer a “La Romana”, y después de que el camarero traiga todas las salsas picantes para Karima, porque de todas le dice que no son lo suficientemente picantes, se presenta el dueño en actitud amenazante diciendo: “tú quieres una salsa que pique de verdad, ¿no?... pues espera un momento que te voy a traer una que no vas a poder ni oler”... y se presenta con un cuenquecito con un líquido viscoso. La gente del restaurante está expectante por ver a Karima llorar de picor... lo prueba... luego un poquito más... y luego otro poquito. Y para el asombro del personal, se la clava de un golpe y dice que si esto es lo más picante que tiene, mejor que cambien de marca... Nosotros no salimos de nuestro asombro, especialmente Fernando, que no la conocía en esta faceta. Él solo mojó la punta del cuchillo y fue suficiente para que le picaran hasta las muelas.

Después de comer nos vamos a conectar a internet para hablar por teléfono, pues hoy es el día de la madre y hay cita obligada, si bien cuando me puse a hablar, se me olvidó que era tal día... en fin, menos mal que mi madre sabe que me acuerdo todos los días de ella, pues para mí todos los días son de la madre.

Charlamos un rato después y resolvemos unos asuntos pendientes, luego vienen vientos de sorpresa que me dejan atónito... mejor dicho, más que atónito con lo que el hombre es capaz de hacer. Claro está que casi mejor que no hubiera dicho esto, pues, como no puedo contar de qué se trata, hubiera sido mejor no mencionarlo para evitar la impaciencia y esa rabia que da cuando te cuentan una cosa hasta cierto punto, pero no entera. Bueno, menos mal que tú tienes paciencia. Yo sé de alguna que mañana me va a enviar un whatsupp para preguntarme en cuanto lo lea...

Y después de esto solo quedan las despedidas, la cena y el capítulo... mañana tenemos un día completo todos, los franceses comienzan a trabajar, yo tengo que ocuparme de dejar a Fernando completamente instalado y presentado a las personalidades municipales, y luego, ocuparme de mí... veremos a ver si todo esto no acaba como empezó, es decir, como el Rosario de la Aurora...

Hasta mañana!!

domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo 6. Fin de semana anterior a la partida.


En este fin de semana tengo que tener todo listo para empezar la próxima semana la misión granadina. Tengo que ir el lunes, pero esta vez para quedarme toda la semana. Ya en mi visita anterior pude comprobar que la cobertura en Granada sigue siendo la misma, es decir, ninguna. Por lo tanto no podré disfrutar de la conexión a internet del móvil, que era mi única esperanza de poder estar conectado con mis familiares y amigos. En cualquier caso, lo que por un lado es malo, por otro lo es bueno, y es que me vendrá bien la desconexión total. Gracias a Dios puedo disponer de internet el fin de semana, así que no puedo ni debo quejarme. Aprovecharé para disfrutar de la soledad y la desconexión.

Luego, estando allí, no solo no echo en falta nada, sino que agradezco no tenerlo. Es curioso, pero es así. Sin televisión, sin radio, sin teléfono, sin internet, sin electricidad y sin ducha uno puede ser feliz, muy feliz... os lo aseguro. Quizás sería bueno probar un día allá en mi tierra. Sería un gesto de solidaridad con los que no tienen nada de esto el hecho de hacerlo nosotros allí un día, por ejemplo. Aquí todavía no se han descrito casos de ansiedad por no tener nada de esto... ¿y allí?. ¿Serías capaz de intentarlo?. Me da a mí que hacer esto en España sería todo un reto que más de uno no podría superar.

El sábado lo tengo que enfocar bien, porque son muchas las cosas que tengo que hacer: comprar juguetes, caramelos, pintura para el centro de Pedro Castro, comida para las cenas de Granada, material escolar, la mochila para la moto... y alguna cosa más que surja, seguro. Además de esto tengo que ir a visitar a la hermana Katy, que ya me da hasta vergüenza verla en misa todos los días y sin ir a hablar con ella un ratito.

Tenía una pollada, la de Gabi la carismática, pero me ha sido totalmente imposible ir. Al final, para no desperdiciar los tickets que compré, le he regalado uno a Juanita, la cocinera del Obispado, y otro a la señora de la limpieza. El otro me lo he quedado por si acaso sacaba un hueco, pero finalmente no pude, así que aquí lo tengo, como recuerdo. También me dijo Luisa que pasara por el centro carismático para ayudarles en la limpieza, pero yo sentía que era yo quien necesitaba ayuda.

He hecho todo, o casi todo, y finalmente visité a Katy, con la que conversé un buen ratito, hasta la hora de comer. No saludamos, comentamos las cosas que han pasado este año y le expliqué que en el contenedor viene mercancía para ella, para sus repartos. También me acordé de la hermana Emilia, pero está en Santo Tomás y no vendrá hasta el viernes, así que, si Dios quiere, nos veremos entonces. Solo me falta por ver a Diego Isidoro y a Juan de Dios.

Esta mañana aproveché para empezar a gestionar lo que quiero que sea el Almendralejo Fútbol Club, compuesto por miembros de la municipalidad de Granada. Para ello he empezado a mover hilos, y claro está, a pedir subvenciones... He ido a una tiendecita donde venden equipación deportiva. Son 14 juegos completos de la equipación del Real Madrid, pero en el pecho, en lugar de poner “bwin” pondrá “Almendralejo”. Será una bonita forma de que se acuerden de mí, de mi pueblo y de mi gente, gracias a la cual es posible todo esto. En realidad será una especie de unión entre dos culturas, a escala minúscula, pero unión al fin y al cabo. En Almendralejo ya son muchos los que conocen Granada, pero en Granada nadie conoce Almendralejo.

Con esta iniciativa no solo lo conocerán ellos, sino todos los rivales de la provincia, que recordarán con recelo a aquél equipo de Almendralejo que les ganó por goleada... bueno, esto último es un sueño mío, pero también es verdad que ganen o pierdan estarán representando a Almendralejo, esa ciudad extremeña desde la cual partió un mangurrino para formar parte de su comunidad para siempre.

Hoy comemos sopa, y al lado hay un plato con un montón de lo que a mí me parece que son garbanzos por la forma y el color. Me echo un buen puñado en la sopa y a la primera cucharada veo que he metido la pata. No son garbanzos, sino maíz... y no me gusta nada en la sopa, pero para no parecer tonto, me los como sin rechistar. Los demás me miraban sorprendidos, como pensando qué narices haré... El maiz es para acompañar un poquito, pero no para llenarse un plato, y menos con la sopa.

Después de comer me pongo manos a la obra con lo que ya va siendo un compromiso más que difícil: contestar a todos los correos. Yo me lo tomo con paciencia, pero es que la montaña sigue creciendo y ya no sé qué voy a hacer. Aún así agradezco todas las muestras de apoyo... no quiero ni pensar en los mensajes que se acumularán durante mi semana de desconexión.
 
En diez minutos contesto a todos... 
Por la tarde quedo con los franceses para enseñarles dónde están las tiendas de juguetes, de material escolar y también para buscar una camiseta de Perú para Karima. Después vamos a misa de siete, en la catedral. Hoy es el cuarto aniversario del Grupo Universitario Católico. Se juntan un montón de jóvenes, guitarra en mano, y con otros muchos instrumentos, para cantar la misa. Celebra Amado y la Iglesia está abarrotada.

Con la Iglesia abarrotada confirmo, como venía diciendo, que con el aforo lleno la audición es mucho mejor porque el sonido es apagado por las personas en lugar de rebotar por las paredes. Cuando la Iglesia está con poca gente casi no se entiende al cura ni las lecturas. La solución ideal sería poner unos lienzos de terciopelo o algo similar en las paredes, pero es una solución que no está en mis manos y que, además, debe ser cara. Quizás para el año próximo pueda hacer algo, con permiso de los responsables, porque creo sinceramente que es más importante invertir dinero en que los asistentes a misa entiendan lo que se dice que en cualquier otra cosa.  En fin...

Acaba la misa y nos despedimos todos. Yo me voy temprano porque mañana se celebra lo que aquí (y allí) llaman “Rosario de la Aurora”, que no es otra cosa que el rezo del rosario en procesión desde Virgen Asunta hasta la catedral, eso sí, a las 5:00 de la mañana. Vamos, que me tendré que levantar a las 4:30, pero es una cosa que me apetece hacer. Hoy en misa he leído una frase del cura de Ars que me ha hecho pensar mucho, dice así:

“Todos los santos comenzaron su conversión por la oración y por ella perseveraron; y todos los condenados se perdieron por su negligencia en la oración. Digo, pues, que la oración nos es absolutamente necesaria para perseverar”.

Esto, que yo ya sabía, es necesario recordarlo, pues igual que la fe sin obras no es válida, las obras solas tampoco... es necesario encontrar un equilibrio, que pasa por orar más que obrar, pero hacer ambas cosas. Gran sabio este humilde curita de Ars, por algo es santo, por sabio y humilde, pero también por tener un alma orante. Desde aquí le rindo este pequeño homenaje, ya que desde Francia y muchos años después de dejar este mundo, aún sigue haciendo pensar a este peregrino desde la otra punta del mundo... y yo se lo agradezco, porque gracias a personas como él la Iglesia es cada vez más rica y espiritual.
 
Su nombre es Juan Bautista María Vianney, pero todos lo conocemos por "El cura de Ars". Franciscano, para más señas, miembro de la Tercera Orden. 
Como hoy es sábado, aunque se celebra la Eucaristía del domingo, dejaré para mañana (si eso) los comentarios a las lecturas... hoy quiero acostarme pronto porque el madrugón será bueno. Aprovecharé para ir a recoger a Fernando, un español que viene a Chacha de paso para ir más al norte. No conoce a nadie aquí y llega a las 6:00 de la mañana, con lo que podré ir a recogerle a la estación para que no esté solo a estas horas tan tempranas en un lugar desconocido... luego nos iremos a desayunar o algo por el estilo, porque mañana me ha invitado Amado a ir a Huancas, y yo a los franceses, así nos despejaremos un rato viendo el increíble paisaje que se ve desde su mirador... no sé si lo recuerdas. El tiene misa a las 11:00, así que saldremos a las 10:00, iremos a misa y después a disfrutar de un domingo distinto...

Pero eso te lo cuento mañana... Adios!!