Asómate al mundo exterior...Y VERÁS TODO LO BUENO QUE TIENE!

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Asómate a la ventana y mira, escucha, habla...y comparte conmigo tus impresiones.

"Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho..."

Un gran Santo, el más pobre en lo material, pero el más rico en lo espiritual dijo en su lecho de muerte: "Hermanos, comencemos, ya que hasta ahora poco o nada hemos hecho...". Ese gran Santo era Francisco, y si él dijo no haber hecho nada, ¿que hemos hecho nosotros? Empecemos a hacer algo para cambiar el mundo, ¿no os parece?

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sábado, 4 de mayo de 2013

Capítulo 5. Visita a Granada.


Me desperté temprano y empecé a hacer el equipaje. No quiero que se me olvide nada porque el lunes iré a Granada para quedarme definitivamente y tendré que ir en moto, así que todo lo que lleve estará ya allí para cuando vaya.

A las 8:30, bien puntual, está Aníbal el taxista en la puerta del Obispado. Acabo de desayunar y saco las maletas, las bolsas y la caja con los “parlantes”, que metemos en el maletero rápido porque no se puede aparcar y la policía está justo al lado.

Salimos disparados por la multa y porque nos esperan en Granada, y ya estoy pensando en el recibimiento. Cuando Horacio me dijo que le confirmara la hora, ya supuse que algo había preparado con los niños del pueblo... ahora te lo cuento.

Salimos de camino y para mi sorpresa, es ver que el camino está asfaltado. Yo esperaba el camino de tierra del año pasado. Me dice Aníbal que está así hasta Molinopampa, con lo que esto supone un gran avance. A partir de ahora las curvas con la moto serán más seguras porque las ruedas agarrarán mejor. El año pasado había que tener cuidado porque la tierrilla hacía deslizar la rueda de atrás. Lo malo es que la capa de alquitrán que le han echado es de menos de dos centímetros, con lo que por algunos sitios, ya está rota la carretera. Tiene gracia que no lleve ni un año asfaltada y ya la estén bacheando. La política hace que se estiren los presupuestos a más no poder, de modo que con el mismo dinero haya para hacer más cosas que sean visibles para que los incautos votantes estén contentos. En lugar de hacer 10 Km bien, prefieren hacer 50 mal con el mismo material, y eso, al final, hace que el dinero esté tirado a la basura. Ya os anticipo que para el próximo año, si Dios me da salud, fuerzas y amigos como vosotros, cuando esté aquí de nuevo, la carretera volverá a ser de tierrilla. Luego hay otra cosa, y es que al asfaltar la carretera la han quedado algo mejor, pero han reducido su anchura, bastante en algunos puntos. Ahora tienen una carretera más firme pero menos ancha... yo no sé qué es mejor. Quizás se me dieran a elegir me quedaría con la anterior. De momento me aprovecharé de la situación actual, que es la que toca, y procuraré disfrutar de los viajes en moto por este nuevo camino.

Pronto llegamos a Molinopampa y veo la casa de Juan de Dios, pero como voy en taxi, y además Juan de Dios no está, no le digo nada a Aníbal. Empezamos la subida por el camino que el año pasado bauticé como “camino de cabras”, ¿te acuerdas?.

Este camino sigue igual, así que empiezo a colocarme bien para sortear todos los movimientos corporales... echaba de menos esta situación, que parece más un viaje en una lavadora centrifugando que en el Toyota de Aníbal.

Vuelvo a ver estos paisajes increíbles... por un lado una montaña enorme, por otro un río repleto de truchas... luego ¿una mujer en moto?... después un prado gigantesco con sus vaquitas, una cascada, un río que atraviesa el camino... ¡¡un hombre orinando!!... Adelantamos unas vacas, luego unas ovejas, luego unas llamas, y finalmente llegamos a la entrada de Granada. No sé por qué, pero estoy algo nervioso...

Aquí me despido de Aníbal, que regresa a Chacha.
Subimos la cuesta que llega hasta la plaza y al fin diviso a Horacio con unos pocos críos con algún cartelito... Ha habido algo de descoordinación y Horacio llama apresurado al director del colegio para decirle: “¡que ya está aquí, que ya está aquí!”.

Y en cuestión de dos minutos empieza a subir una marea de niños por la cuesta del colegio, como cien o así... todos portando pancartas y cantando, y diciendo: “¡¡Bienvenido don Martincito!!”. En ese momento casi me pongo a llorar (mejor no digo la verdad para hacerme el duro).

Mejor te dejo las fotos para que lo veas, porque vale más una imagen que mil palabras...























Descorchando
¿Qué me dices de esto? ... No hay palabras qeu puedan describir lo que sentí, así que ni siquiera me voy a molestar en intentarlo... Bueno, ya en Granada y recibido por tal cortejo de infantes, llegan las esperadas y normales normas protocolarias. Discurso del teniente alcalde, discurso de un representante del colegio y discurso del mangurrino, para pasar a tomar una copita de vino y, después, un café y un panecito con queso en casa de Horacio, ya sin niños.


Ahí es donde empezamos a hablar de lo que importa ahora, aunque los niños importan mucho también. Empezamos a preparar un plan de actuación que consistirá en buscar voluntarios para los trabajos. Este año pagaré algo más, como os dije, y espero que los voluntarios estén a la altura de las circunstancias. Como vengo por menos tiempo que el año pasado, necesitamos darnos prisa, si bien este año jugamos con la ventaja de que ya nos conocemos, sabemos a qué nos atenemos y empezaremos rápido. La previsión es empezar el mismo lunes, para lo que ellos tendrán que reunirse este fin de semana para organizar al personal. No obstante, quiero que el lunes venga una empresa para que nos de precio de algunas cosas.
 
El discurso de Horacio
Valorados los trabajos, decido que la empresa hará los trabajos externos, como son la reconstrucción de los contrafuertes que quedaron por terminar, el levantamiento de la torre y la terminación de la acequia que evitará que el agua se meta dentro de la Iglesia.

Ya dentro, valoro los trabajos hechos por el carpintero, y aunque la mayoría están hechos, y bien, hay cosas que están mal y otras que no ha hecho. Al parecer, le han retenido una cantidad hasta que termine, ya que les dije claramente que se la debían dar a la terminación de los trabajos. Pero como aquí las cosas andan mal económicamente, el carpintero dijo que quería cobrar antes de acabar, cosa a la que se negaron, y bien que hicieron. De haber pagado el total, ahora tendríamos una carpintería inacabada. La próxima semana quiero reunirme con el carpintero para solucionar esto. Si no acaba, él perderá más, puesto que hay que hacer lo mismo en los otros tres pueblos que, junto con Granada, componen el Alto Imaza.
 
Por dentro sigue igual, si bien al fondo se ve el nuevo retablo
Horacio me muestra el campanario provisional
Vista desde el nuevo coro
La fachada está al 50%
A la derecha, el baptisterio terminado y la torre por donde se dejó el año pasado
La entrada a la Iglesia con su nueva puerta
El nuevo y precioso retablo típico peruano... esto sí que es una maravilla.
Ya visto el asunto y determinados los trabajos, les digo que tengo que irme porque tengo una reunión con Diógenes, el alcalde de Chacha, al cual tengo previsto pedirle apoyo con la maquinaria para acarrear el material. Si desde el principio hacemos esto, quizás avancemos más que el año pasado, porque gran parte del tiempo se fue en cargar a mano las piedras y la arena.

Tendremos que hacer voladuras controladas en una pared de roca, y miedo me da a mí dejar solos a estos locuelos... lo mismo vuelan el camión por error. Habrá que estar atentos y andar con precaución. Esto habrá que hacerlo antes de mandar la máquina, así que el mismo lunes veremos cómo lo hacemos. Preguntados por dónde conseguirán la dinamita, me responden entre sonrisas que “eso déjalo de nuestra mano”... no, si lo que yo digo, miedo me da... En cualquier caso será una experiencia digna de contárosla.

Vamos a comer. Tiemblo ante la posibilidad de que mi primer día, igual que el año pasado, tenga en mi plato al pequeño cuadrúpedo roedor... pero no, menos mal. En su lugar han puesto una buena trucha frita, cosa que me encanta. Eso sí, de primero la habitual sopa de no sé qué.
 
Comiendo con Horacio y con Lenin
Después de comer nos vamos a por la moto de Horacio, que será la que me lleve a Chacha. Es una 250, como os dije, pero una vez que me despido de ellos y me voy rumbo a casa, me doy cuenta de que estas motos chinas distan mucho de ser siquiera regulares. El embrague está durísimo, las marchas se atascan, el freno de atrás no frena y el acelerador casi tengo que retorcerlo a dos manos... sin embargo él me dice: “Tranquilo Martincito, va perfecta”.
La "perfecta"
Y así me encamino hacia Chacha, bajando la subida y recordando viejos tiempos y disfrutando del paisaje. La verdad es que Horacio es muy detallista y me ha dejado un poncho. Yo ni siquiera había caído en la posibilidad de que lloviera. También me deja un casco y gafas para los mosquitos. Me despido y me voy...

La moto es dura de oído, y hasta que me acostumbro a ella voy tranquilo. Luego de una hora, estoy en Molinopampa, donde paro a llenar la moto de gasolina, pues no tenía casi. Me quedé de piedra cuando el “gasolinero” me reconoció sin siquiera bajarme de la moto. Con una moto distinta, blanca en lugar de roja y con un casco distinto, rojo en lugar de negro, antes de bajarme de la moto me espeta: “¡Qué alegría, ingeniero... como por acá!”. Esta gente tiene buena memoria, aunque luego pienso que, seguramente, seré el único extranjero en pasar por ahí desde el año pasado.

Lleno la moto, dos galones, y me dirijo a encaminar la pista alquitranada. Ahora vamos a probar qué tal la pista y la moto. Y más que bien, oye... La moto ya la tengo dominada y la pista se deja rodar. No hay tráfico, y en todo el trayecto me habré cruzado con un par de coches a lo sumo. No obstante hay que tener cuidado con las curvas cerradas, porque vienen cuando menos te lo esperas.

Llegando a Pipus pienso en si parar o no a ver a Luda, la alcaldesa, pero como no voy bien de tiempo y la puerta de la municipalidad está cerrada, paso de largo. Y justo después, en el puente del pueblo, la veo camino hacia el Ayuntamiento. Me paro a su lado, pero ella no está tan avispada como el de antes, y no sabe quien soy. Me tengo que quitar el casco para que me reconozca y nos saludamos. No podemos hablar mucho, pero ya sabe que estoy aquí y quedamos para la semana próxima.

Sigo mi camino y, finalmente, llego a Chacha. No he controlado el tiempo, pero creo que he tardado menos gracias al firme de la pista. Allí, lo primero es pasar por el Café Fusiones para comprobar el correo, pero sobre todo para tomarme un café calentito. Después guardo la ATC 250 en el garaje del Obispado y me preparo para ir a misa, pero como tengo cita con Diógenes, tengo que ir a hablar con Jorge, el secretario, que me acompaña en una espera que dice será larga. Al final me quedo sin misa y nos tomamos un café con un sándwich de queso mientras esperamos. El profesor se hace esperar bastante, tanto que ya son las 20:30 y aún no ha venido. Finalmente llega y Jorge se va con su familia. Le agradezco el acompañamiento, pues él había acabado su jornada hace tiempo y solo estaba ahí para no dejarme solo.

Llega el alcalde a eso de las 21:00, y nos metemos en el Ayuntamiento. Viene en compañía de tres representantes de la alcaldía. Los cuatro son la cúpula de la municipalidad y me sorprendo de que vengan todos a hablar conmigo, así que me ponen algo nervioso. Mi cita tenía como objetivo salir de ahí con el compromiso de Diógenes de prestarme la máquina retroexcavadora, después hablar sobre el contenedor, su recogida y su reparto, y finalmente quería hablar de los franceses y de cómo aprovechar su tiempo aquí, ya que el proyecto está tardando bastante y ellos están inquietos por no hacer nada.

Todos los puntos son tratados y sobre todos discutimos, pero Diógenes es un buen hombre y acepta todo, de hecho me ha dicho que sí a la máquina, me ha dicho que sí recogerá el contenedor en Lima, y eso que tendrá que ir él personalmente, pues va a su nombre, y además, me ha citado para el día siguiente para visitar un centro de acogida de niños procedentes de las familias de “la invasión”, es decir, los niños más pobres de Chacha. Allí iremos Remy, Karima, el alcalde y yo a presentarnos ante las maestras responsables y ofrecernos para apoyarlas con la animación de los franceses. Otro aspecto que he tocado es el ofrecimiento de OFRA para apoyar con una chica española que quería venir a cooperar. Ella es filóloga inglesa y tiene un puesto vacante en dos colegios para apoyar a niños de primaria en las tareas docentes de la lengua. Sin embargo, aún no he sido capaz de obtener respuesta por su parte y no sé si finalmente podrá ser, por lo que creo que tendré que buscar una profesora de inglés por otro lado.

Vamos, que la visita ha sido todo un éxito, pero ciertamente es cansado hablar a estas horas. Yo me he perdido la misa y la cena, pero de esta cita he sacado muchas cosas en claro. Salimos del despacho del alcalde a las 22:30 horas. Ya os lo comenté el año pasado: En España sería impensable que un Alcalde entrara a estas horas en el Ayuntamiento si no fuese para robar o quemar documentos, dependiendo de si son documentos que necesita obtener o que le interesan destruir... El alcalde de Chachapoyas ya me sorprendió el año pasado (ver la entrada “los héroes de Chontapampa”) cuando viajábamos y dejó sus quehaceres políticos para ensuciarse las manos ayudando a la gente que lo necesitaba. Sigue igual, pero lo que más me gusta es su firme decisión de trabajar duro en beneficio de los más pobres. Se nota que los pobres y los desfavorecidos son importantes para él, y por eso me cae especialmente bien. Esto sí que es un representante del pueblo, y ojalá siga siendo muchos años alcalde, aunque dentro de poco se merecerá un puesto mejor... y a buen seguro que lo alcanzará. Y ahí estará Martinsito, el mangurrino para solicitarle ayuda para seguir trabajando, aprovechando su status político... jeje... Diría que es broma lo que digo, pero lo cierto es que es verdad... una cosa no quita la otra.

Me dirijo al Obispado con los ojos rojos como si me hubiesen dado un puño en cada uno. Entre el cansancio, el sueño y la moto tengo tantas ganas de meterme en la cama que al pasar por la cocina donde Juanita ha dejado mi cena preparadita para calentar, solo atino a calentar la sopa, el resto ni siquiera investigo qué es... me voy a dormir y no tengo ni fuerzas para dar al “on” del ordenador... el capítulo 5 tendría que esperar.

Tardé poco en dormirme, así como también en despertar. El sueño es reparador y me levanto bien fresco. Por si acaso me doy una ducha, pero esta vez con cuidado de no agotar el agua caliente del termo. Salgo a la calle después de desayunar porque tengo que ir a ver a Diógenes para visitar con los franceses el centro que hablamos ayer. Nos dirigimos allá y nos presenta a la directora del centro, la cual está encantadísima de recibirnos y mucho más de que queramos cooperar con ella.

Karima y Remy hacen una demostración de lo que son capaces de hacer con los niños, pero estos niños son más pequeños de lo que esperaban y no entienden muy bien los juegos que les explican. Además, están extrañados de cómo habla Karima y también de cómo habla Remy... deben pensar que son extraterrestres. Incluso un niño no ha podido aguantar la presión y se ha echado al suelo temblando y sin parar de llorar hasta que la directora lo ha rescatado de lo que él pensaría que era su último día acá en la tierra.
Los pequeños reunidos en el pequeño patio
Los otros niños, como locos de contento, hacen todo lo que les dicen, pero los franceses se desesperan porque no tenían previsto este inconveniente. Los niños tendrán que amoldarse a los monitores, pero los monitores también a los niños. Yo me siento con Diógenes a hablar y a echar algunas fotos. Entonces viene Stefy, una niña con síndrome de down muy simpática que nos abraza y nos besa. Es muy linda y hace un juego en el que imagina que es modelo y hace una pasarela. Se nota que lo ha visto en la tele porque lo imita bien, aunque de forma más graciosa.
¡¡Saluda a la cámara, Stefy!!
Después de la presentación y de la prueba de los monitores, las chicas del centro aceptan la cooperación y Diógenes está contento. Yo  también...

Subimos a tomar una coca cola que nos invitan mientras nos cuentan cómo funciona el centro y qué necesitan. Como la invasión está creciendo muy rápido, el comedor lo han tenido que adaptar como aula, y después de esto, incluso el despacho de la directora también, con lo que dirige el centro desde la cocina... las cosas de Perú.

El aforo del centro es de 100 niños, y no cabe ni uno más siquiera. En la invasión viven los más pobres de Chacha y algunos niños van al centro sin desayunar. La profesora nos cuenta cómo se les salen los ojos de las órbitas a las 10:00, hora en la que les dan un baso de leche en polvo con agua. Por supuesto, la leche es donada por la municipalidad, ya que Diógenes está concienciado con este centro. Yo hablo con la directora y le pregunto qué desayunan en el centro, a lo que me responde que nada, solo el vaso de leche... No me lo puedo creer, así que pienso un rato y, sin decirles nada, ya sé qué voy a hacer cuando llegue a Chacha. Iré a comprar un montón de galletas para que, al menos por unos días, tengan un desayuno mejor.

También les traeré unos caramelos y juguetes, como si fueran los niños de Granada, y Remy y Karima también han traído algo de dinero para invertirlo en los niños, así que espero que estos niños estén algo mejor atendidos mientras estemos aquí.

Nos comenta la directora que necesita botes de pintura para pintar los columpios, que están todos deteriorados. Yo pienso que estos niños son tan pobres que deben tener unos columpios en buen estado, así que compraré las pinturas para donárselas al centro, ya que para estas cosas es para lo que traigo el dinero. El “monto” (como dicen aquí) será de 500 soles, pues ya he visto los precios. Esto equivale a poco más de 150 €. Todo esto, galletas y pintura, es posible gracias a la cooperación de varios amigos de Almendralejo que son los verdaderos artífices de este proyecto. Por todos ellos tengo una oración fija, ya que, si una cosa es cierta, es que sin dinero no podría venir y comprar tantas cosas. Es cierto que yo soy el que viaja, pero más cierto es que lo hago gracias a vosotros.

Por la tarde tengo tareas pendientes, pero como he quedado con Amado para presentarle a los franceses y que vean su trabajo con los chicos del colegio, ya tengo la tarde hecha. Quedo con ellos a las cinco menos diez en el Fusiones, pero luego pasan cosas extrañas... no es posible la visita y los niños se quedan sin animación. Amado se queda plantado y yo me quedo con cara de tonto mientras soy el responsable y el que da la cara del plantón. Así son las cosas...

Me quedo en el Fusiones tomando un café y subiendo las fotos, además de contestando a mi amigo Maurice, de Madagascar, que tiene un severo problema y que, gracias a OFRA y a la intervención de Dios, se ha podido solucionar. Al menos es la cara alegre de la tarde... La gente tiene problemas en todo el mundo, y gracias a internet, algunos de estos problemas tienen solución. Hoy, cuando querían hablar conmigo y decía que no podía porque estaba pensando en inglés para hablar con Maurice, me han echado en cara que doy más importancia a internet que a las personas, sin darse cuenta de que a través de internet estaba solucionando un problema con una persona, y grave. Al final, internet es una buena herramienta, pues quien me iba a decir a mí que desde Perú iba a estar arreglando cosas en Madagascar...

Vamos a misa y allí trato de poner en claro mi día, o mejor dicho, mis días. Ayer estuve en Granada y por la tarde en la reunión con Diógenes para que los franceses dejen de estar desesperados por no hacer nada. Hoy lo mismo, por la mañana con ellos buscándoles tarea en Pedro Castro y por la tarde con el colegio de Amado... y una vez más, mis cosas las dejo sin hacer... El lunes me voy a Granada y tengo que preparar tantas cosas que dudo que me de tiempo. Mañana sábado será el último día que tengo para comprar los materiales y las herramientas, así como algunos balones, caramelos y juguetes más, pues con lo que me llevé no tengo para la semana. También tengo que ir a por el material escolar que tengo encargado... Ya veremos si tengo tiempo.

Cuando salgo de misa, hasta Márllury me nota que no estoy bien. Yo no sé, pero tengo que aprender a disimular mejor mis estados de ánimo porque alguna amiga en España me nota cuando estoy bien o mal incluso por la escritura. Márllury tenía razón, aunque yo le decía que no... estoy un poco agobiado por la situación. Mi misión requiere una dedicación al 100% y no tengo tiempo, además de venir por muy pocos meses esta vez. Y además de esto tengo que estar solucionando los problemas de los demás. Cuando uno hace estos esfuerzos, con un poco de comprensión se sentiría mejor, sin embargo, no me comprenden y me exigen más de lo que puedo dar... y si esto sigue así, no sé en qué puede acabar la cosa.

Me voy a cenar y a dormir, que mañana es otro día... Mañana tengo “pollada” benéfica, que es una comida a base de pollo frito para recaudar fondos para un fin social. Compré tres tickets, pero creo que voy a usar solo uno. Será un momento de descanso en una mañana bien agitada... ya te contaré qué tal.

Y así se acaba el 5, esperando al 6. Espero que te haya gustado... Hasta mañana!!

jueves, 2 de mayo de 2013

Capitulo 4. Preparativos, Franciscanas y crítica a mis hermanos en la fe.


A petición de una amiga que sigue mis aventuras y a la que tengo un gran aprecio por su compañía, su cooperación y por los ánimos que me da, he cambiado el título del capítulo 3. Ya que pedía opinión porque no se me ocurría, pasa a llamarse “Comienzo del gran baile...”. Me gusta... Gracias!!

Bien... esta mañana me levanté de nuevo más temprano de la cuenta, así que aproveché para pegarme una buena ducha y despejarme, sin tener muy claro cual es el plan de hoy. Tengo tantas cosas que hacer que casi estoy bloqueado... no sé muy bien por dónde empezar, así que necesito esa ducha para despejarme.

Y bien que me despejé, porque no me acordaba del año pasado que el agua de la ducha proviene de un termo, el cual tiene una capacidad... y cuando se acaba el agua caliente, sale de pronto un chorrazo de agua helada que hace que abra los ojos como una lechuza, no atinando a buscar el grifo para cerrarlo porque me pilló con los ojos enjabonados... y entonces, cuando localizo el grifo, empiezo a bailar y a tiritar de frío mientras busco la toalla y salgo a trompicones... Bien podría haber puesto el título de antes a esta entrada, pues salí de la ducha dando brincos... solo me faltaba la música. ¡¡Qué mal rato!!... La verdad es que después de esto uno sale totalmente despejado, sin sueño y sin sensación de cansancio... Recomendaría este método para las mañanas de bajón, pero no sé si es del todo bueno... prueba y me dices...

Tras esta desagradable experiencia matutina, me pongo la ropa y bajo a desayunar. Ahí está mi amiga Juanita, a la cual da gusto saludarla por las mañanas por la forma de hablar que tiene, como la de las telenovelas...

A las 9:00 he quedado con Karima y Remy para ir a ver a un señor en compañía de Luisa, la carismática que trabaja en el Obispado. Ella es el contacto de enlace que nos presentará. El motivo de la visita es establecer contacto con el gerente del orfanato, para ver cómo podemos organizar visitas a los niños para acompañarles, ponerles películas y darles regalos y material escolar. Llegamos a lo que se llama “Centro Promotores”, pero el director nos cuenta la historia del Centro y que el orfanato es un proyecto de futuro, no actual. Vamos, que no hay niños a los que visitar. Aprovecha para presentarme los proyectos que tiene en mente, pues aquí todos te presentan sus proyectos para ver qué puedes hacer... como siempre, lo más necesario es: te dejo que lo averigües...

Resulta que el Centro es una creación de la Iglesia Católica fundado en 1976, y que se creó para apoyar a la gente pobre, de modo que hacen un servicio integral de asistencia a las personas necesitadas, desde albergar a personas sin techo hasta acoger a niños huérfanos, pasando por comedor social, asistencia social y psicológica, asesoramiento en materia jurídica, del campo y de prevención de enfermedades, atención a adolescentes embarazadas, formación en materia de técnicas laborales, agrícolas y ganaderas y, como no, acompañamiento a las personas que sufren de soledad, abandono o rechazo. Vamos, casi nada... para que luego digan que la Iglesia Católica no está con el que sufre... Aquí querría ver yo a esos críticos que hablan y hablan sin saber, aquí querría yo verlos como voluntarios ayudando y dando algo de su tiempo por los demás, pero claro, es más fácil criticar desde la butaca acolchada a través de facebook o twitter. Yo mandaría para acá a más de uno de esos, para que sepan lo que es doblar el espinazo haciendo algo más productivo que teclear. Pero este comportamiento no es por culpa de estos pobres catetos, sino que su analfabetismo ideológico se debe al lavado selectivo de cerebros al que nos han tenido sometidos por muchos años en España. Ese lavado que consiste en hacer creer que el progresismo está relacionado con la auto-satisfacción personal, con el narcisismo y el hedonismo... Esta ideología, mal denominada “de izquierdas”, ha hecho mucho daño en las personas que tienen la personalidad a ras del suelo y que no son capaces de pensar por sí mismos, comparar las noticias, experimentar la veracidad de las afirmaciones gratuitas, creer en algo más de lo que le inyecta el cuarto poder... ¡Qué pena!.

Y pensar que todavía creen que la libertad pasa por tener lo que uno quiere, cuando quiere y como quiere... Pero lo peor no es eso, sino creer que algún político con pelo en la barba y sin pelo en la cabeza se lo puede ofrecer... Claro que a los otros barbudos les diría eso de: “Cuando veas las barbas de tu vecino cortar...”.

         Entre rubalcadas, gordilladas y zapatadas tenemos un buen escaparate desde el que en otros países, menos ricos pero más estables ideológicamente, ven el ejemplo de lo que ellos no quieren ser... No, si al final va a ser cierto eso de que nuestros errores van a venir bien a otros para saber qué no hacer... Pero claro está, ¡¡viva España y algunos españoles!!.

         Bueno, antes de seguir me refería más a la política social que a la económica. Para mí es mucho más importante, aunque hoy en mi querido país todo se basa en el dios dinero: si hay dinero, subvenciones y derechos por doquier, todos contentos... Si, por el contrario escribimos “habemos bisto un vurro” en lugar de “hemos visto un burro”, no pasa nada... es algo que no parece importar. Incluso algunos dirían que es progresista y todo...

         Bien, estaba contando la verdad de lo que la Iglesia Católica hace por los pobres, resumido en un pequeño foco representativo de lo que hay en todos los países del mundo, y financiado por la Iglesia Vaticana, y sin tener que echar mano del recurso de Cáritas, que tanto daño hace a los “infieles” porque piensan que siempre tiramos del mismo recurso para defendernos.

         Pues eso, que el director del Centro Promotores necesita mi ayuda y yo, como no puede ser de otra forma por la labor que hacen, se la voy a prestar. Entre sus objetivos está conseguir construir lo que será el primer orfanato de Chachapoyas y de la comarca, y habrá también un espacio para un centro de acogida de niños de poblaciones alejadas que, por dificultades económicas, no pueden estudiar. Allí se les dará todo lo necesario, comida y alojamiento, para que puedan ir a Chachapoyas a estudiar y tener así un futuro.

         Terminada la conversación nos enseña sus instalaciones, algo precarias pero efectivas. Cuando nos enseña los dormitorios, separados por sexos, vemos que hay gente que disfruta de esta garantía social ofrecida por la Iglesia en nombre de Jesucristo, quien es el motor de este y de los demás proyectos. Con este motor dudo que la máquina falle.

         Luego nos despedimos de Luisa y vamos a visitar a los niños del hospital. Para ello quiero primero ir a ver a mi amiga Janet, responsable de las relaciones públicas del hospital. Pero hoy es el día del trabajador, ese espécimen raro que antes todos conocíamos y que ahora todos envidiamos, y Janet no trabaja. En su lugar hay otra señora que dice ser la jefa de enfermeras. Aprovecha nuestra visita para informarse acerca de nuestras intenciones y, una vez informada, nos hace pasar a una habitación para pedirnos cooperación en otro proyecto que están desarrollando: un hospital cuna para guardería de los hijos de las enfermeras. Su petición está en la misma línea que la anterior que os comenté y que os dejé que averiguaseis...
El Perú avanza. Es una buena noticia saber que los pueblos lejanos tendrán su hospital sobre ruedas.
De compras por el mercado
         Nos despedimos con el compromiso de vernos mañana, aunque después recuerdo que viajo a Granada a establecer mi primer contacto con la tierra conquistada el año pasado. Ya me han avisado de que los niños están preparando “algo” para recibirme.

         Vamos a hacer algunas gestiones. La primera será comprar caramelos y piruletas para los niños, tanto los míos como los de los franceses. La segunda es comprar sacos de dormir para los franceses y unos altavoces más grandes que los que tengo aquí del año pasado, ya que se quedaban escasos y las películas no se escuchaban del todo bien. Después vamos a ver el precio de los materiales que necesitaré y a ver al alcalde y a Jorge, pero como hoy es el día que es, no están.



Juguetes varios, caramelos, piruletas y los altavoces para el audio del cine

         De ahí paso a la cita que tenía pendiente, una comida con mis hermanitas franciscanas. Estoy deseando volver a compartir con ellas mis experiencias y escuchar las suyas. Las mías parecen más interesantes por eso de volver de África, mientras que ellas tienen una línea muy regular... vamos, que siguen igual que las dejé.

Con la hermana Márllury
Y con la hermana Clementina
          La comida está muy buena, porque está cocinada con cariño, ese ingrediente que ellas tienen en abundancia. La compañía con Clementina siempre es intrigante, pues nunca sabes con qué te va a saltar... Hemos hablado de muchas cosas, hemos comido patatas con salsa verde y pollo con arroz. Luego un chupito de licor y una foto después, me voy al café fusiones, donde tengo un skipe con mi familia.

La comunidad al completo
         Después de un rato en el café, me vienen a visitar los franceses. Vemos qué rutas podemos tomar para salir un fin de semana y tener con ellos así un clima de distensión, pues los días pasan y aún no han empezado, aunque cuando empiecen no pararán. Ella se va a ensayar con la hermana Márllury las canciones de hoy para la misa, pues se trajo el djembé que compró en Antananarivo y acompaña con la percusión las canciones de misa. Remy y yo nos quedamos un rato más, hasta que da la hora de la celebración.

         Antes paso por “Los Diplomáticos”, que es como se llama la empresa de combis que me llevarán a Granada, pero no hay combis para mañana. Tendré que ir en taxi, aunque de todos modos no habría otra opción, pues entre los caramelos, los juguetes, los altavoces y mi equipaje, no podría ir de otro modo. Esta mañana me saludó Aníbal, el taxista que me llevó a Granada cuando fui con el equipaje el año pasado. Cuando le vi le saludé, pero no caí en la cuenta de pedirle que me llevara. Después de salir de la estación me acordé, y miré en el viejo móvil que me prestó Amado el año pasado para ver si estaba su número... y ahí estaba. Ahora solo faltaba que no hubiese cambiado de número... y no cambió. Cuando supo que era yo se puso muy contento, y le dije que tenía que llevarme a Granada, así que quedamos para después del desayuno. Mejor así, pues solo de pensar en levantarme a las 4:00 para ir con la combi se me ponían los pelos de punta.

         Voy a misa. Hoy es San José Obrero, pero para mí pasó desapercibido en la mañana, no sé si como consecuencia de la ducha fría o por el cúmulo de cosas que tenía en la cabeza para hacer. Si no es porque me felicita mi hermana seguiría sin saberlo, aunque en misa lo habría recordado.

         Amado ha tenido contratiempos y la misa ha empezado quince minutos tarde, así que la gente estaba empezando a impacientarse al ver que el cura no llegaba. Finalmente llegó Helder y celebró. La misa estaba casi llena, como suele ser costumbre aquí. Allá se vislumbran puntos repartidos entre los bancos, y no es raro ver aforos de tres, cuato, cinco personas en la celebración de la Eucaristía.

         Hoy, la primera lectura nos muestra cómo algunos pensaban que hay que cumplir una serie de normas escritas e impuestas para conseguir la salvación. Algunos siguen pensaban que la salvación se alcanzaba por las obras y por el cumplimiento de las normas sin haber descubierto la gratuidad de Dios que Pablo, en nombre de Jesucristo, les brindó. Pues bien, todavía hoy, muchos siglos después, se sigue pensando de manera generalizada que las obras nos llevarán al cielo. A estos les digo yo que es más fácil que nos lleve al cielo un ascensor de poleas que las obras que podamos hacer con nuestras manos. Como ya he hablado de esto varias veces, no quiero repetirme, pero sí dejar claro que Dios es Amor... Esto querrá decir algo, ¿no?.

         El salmo de hoy nos dice: “Vamos alegres a la casa del Señor”. Y yo me pregunto si no sería más correcto que dijese: “¿Vamos alegres a la casa del Señor?”, porque es más fácil preguntarse a uno mismo cómo va a la casa del Señor que afirmarlo tan “alegremente”. Algunos creemos que vamos a la casa del Señor, otros queremos ir a la casa del Señor... muchos no sabemos si vamos a la casa del Señor y otros vamos, pero no precisamente alegres... Por eso, ¿no sería mejor preguntarnos a nosotros mismos como vamos antes de responder como papagayos lo que dice el salmista?.

Primero de todo deberíamos reflexionar qué entendemos por “casa del Señor”, pues unos pensarán que Dios viven en un adosado, otros pensarán que la casa debe ser la Iglesia... otros pensarán que la casa del Señor debe ser el paraíso, e incluso alguno puede pensar que la casa del Señor es la muerte, con lo que eso de ir alegres ya no hace tanta gracia... ¿Qué es para ti la casa del Señor?. Primero definamos este concepto, y mientras no lo hagamos no podremos saber si vamos alegres, tristes, forzados o libres...

         En cualquier caso, lo que debemos tener en cuenta es que ese “vamos” es un plural que nos engloba a todos, con lo que no hablamos en nombre propio, sino en el de toda la Iglesia. Y si la cabeza de la Iglesia es Jesús, entonces vamos con Él, así que por ahí el camino empieza bien. Ya lo dice el evangelista: “Yo soy la Vid y vosotros los sarmientos. El que permanece en mi, ese da fruto en abundancia”. (Jn, 15)

         Y es verdad, pues igual que el sarmiento no produce si es arrancado de la cepa, nosotros, si nos apartamos de Jesús, perdemos el camino rápido... Es lo que tiene ser ovejita que, de no tener pastor, nos desorientamos. Sin embargo, bien sabemos que Él sale en búsqueda de las ovejas extraviadas. Solo hace falta no esconderse, sino más bien dejarse encontrar.

         Si caminamos con Él no hay peligros en el camino, si bien hay mucha tentación por parte de quien quiere vernos siempre perdidos. Entonces seremos nosotros los que decidamos seguir o parar, ir hacia delante o salir a investigar por nuestra cuenta otros atajos. Lo valiente es seguir, lo demás es picar el anzuelo.

         Hoy día son varias las personas que me dicen que soy un valiente por hacer lo que hago, sin darse cuenta de que lo que yo hago no es nada del otro mundo. A veces se ven las cosas más grandes desde la distancia, sin embargo, no hay nadie que no fuese capaz de hacer esto mismo o más incluso... solo hace falta, como me decía mi amiguita María, tener confianza: CONFÍA.

         Lo valiente hoy, en la sociedad occidental actual, no es conocer otras tierras, otras gentes, viajar en avión o dejar atrás muchas cosas. Lo valiente hoy en la sociedad europea es otra cosa... Yo diría que es más valiente el que reconoce abiertamente su fe católica, sin miedos, sin tapujos... sin importarle quien mire cuando estamos a las puertas de la Iglesia para ir a misa, que aquél que se va a Perú o a Madagascar. Siempre critico a quienes atacan a nuestra fe católica, pues no tienen fundamento al que aferrarse, además de que a veces les llamo abrazafarolas, analfabetos ideológicos o cosas similares... si bien es verdad que lo son. Hoy voy a criticar, aunque de una manera algo laxa, a mis hermanos en la fe, pero no para hacerles sentir mal, sino más bien para animarles a hacer lo que deben hacer: sentirse orgullosos de seguir al que es único camino, auténtica verdad y real vida.

         Ya sabes cual es el significado de la palabra “crítica”, así que no te sientas ofendido porque la crítica no siempre es destructiva. A veces a mí me ha servido mucho para darme cuenta de los muchos errores que tenía, y ahora solo me falta corregir los muchísimos que aún me quedan. Digo esto para que luego nadie pueda decirme aquello de “consejos vendo que para mí no tengo”. No voy a decir nada que no me haya tenido que aplicar a mí mismo, y que todavía tengo que seguir haciendo.

         Bien, pues allá voy... Ya sabemos que es difícil encajar las burlas, los insultos, el desprecio y el maltrato de tanto “progresista” suelto y sin bozal como hay por ahí que quisiera acabar con la Iglesia Católica y erradicarla por completo del panorama social actual. Estos ignorantes creen que son pioneros en esta empresa, si bien no saben que la Iglesia no está siendo atacada hoy ni la milésima parte de lo que lo fue antaño. Vamos, que no ha habido época ni generación en la que la Iglesia no haya sufrido ataques por los cuatro costados. Y la verdad es que, después de todos los ataques, los atacantes fueron desapareciendo y la Iglesia sigue en pie, y no solo eso, sino que más viva que nunca. Ahora, estas marionetas del anticlericalismo imperante actual, ubicado en gran parte de la sociedad de la información y en la totalidad de los falsos partidos políticos que dicen representar al pueblo y al trabajador, creen que ellos lo van a conseguir. Lo que no consiguieron unos con las lanzas creen que lo van a conseguir ellos con el facebook.... y luego se molestan cuando les llamo ignorantes o analfabetos ideológicos...

         Bueno, pues resulta que nosotros, los atacados, los que vemos cómo van pisando nuestro derecho constitucional a la libertad religiosa, en lugar de salir a la palestra y decir “aquí estoy yo”, nos quedamos en casa y preferimos mirar para otro lado, porque es mejor no meterse en líos. Al final, quien calla por no meterse en líos, tiene una excusa, no válida, pero excusa al fin y al cabo. Sin embargo, lo malo no es esto (que lo es) sino que es mucho peor callar por temor a que sepan que somos católicos porque puedan pensar que estamos chapados a la antigua, que somos unos carrocillas o unos blandengues, que somos unos raros... ¿Cuántos reconocemos sin miedo que vamos a misa ante cualquiera?. ¿Cuántos entramos por la puerta de delante en lugar de la lateral para no ser vistos?. ¿Cuántos de nosotros preferimos callar cuando vemos que alguien habla mal de la Iglesia, o del Papa, o de Jesús?. ¿Cuántos estamos dispuestos a no permitir que se blasfeme contra un Crucifijo en público o en privado?. ¿Cuántos preferimos decir, si somos preguntados, que no creemos en Dios o que no sabemos en qué creemos cuando en realidad sí que creemos?. ¿Cuántos prefieren no hablar de Dios en público por temor al qué dirán?. ¿A cuántos nos preocupa que se conozcan nuestras creencias para no destapar nuestra ideología política?. ¿Somos de los que nos arrodillamos ante el Señor en privado pero nos avergonzamos de hacerlo en público?. ¿O somos de los que por las noches le pedimos perdón al Señor o le rezamos y no vamos a la misa, a un rosario o a una oración a hacer lo mismo por vergüenza?... Así tantas preguntas...

         Ya te dije que no quiero hacerte sentir mal, por eso en la formulación de las preguntas yo también me incluyo... No “os” pregunto, sino que “nos” pregunto.

         Hoy una persona me dijo que me despidiese de ella con una reflexión espiritual, y, después de hacerlo, pensé que no había hecho ninguna hasta hoy en mi segundo viaje a Perú, por eso la hago... Ya dije otras veces que ni soy cura ni teólogo, por eso no me siento con el derecho de escribir esto, sin embargo, como soy cristiano y estoy orgulloso de serlo, sé que tengo derecho a escribirlo, aunque no me sienta con él.

         Si nosotros no nos defendemos, ¿quién lo va a hacer?. Pero la pregunta importante no es esta, porque nosotros no somos los importantes en este asunto. Por eso prefiero decir: Si nosotros no defendemos al Señor, ¿quién lo va a hacer?. Los importantes no somos nosotros, sin Él. Puede que pienses que el Señor no necesite defensa, y ciertamente no la necesita, pero sí que necesita sentirse correspondido con amor, ya que Él nos dio su Amor y nos lo sigue dando. Oremos por los que nos atacan, porque eso agrada al Señor, pero demostrémosle también que no nos avergonzamos de Él, ya que Él no lo hizo cuando dio la vida por nosotros... y además, ¿tu ves que los que nos atacan se avergüencen?... entonces, ¿por qué lo vamos a hacer nosotros?.

         Hoy tenemos que tener mucha personalidad simplemente para poder salir a la calle y ser libres. En la sociedad actual en la que vemos que la educación está convirtiéndose en adoctrinamiento anticlerical, antisocial y antihumano, tenemos que estar firmes y decir que ahí estamos nosotros para impedirlo, o al menos para intentarlo. Los que basan su vida en el odio piensan que son mayoría, pero no porque lo sean, sino porque ellos se ponen todos a la vanguardia del ataque. Nosotros preferimos estar en retaguardia, bien camuflados. Preferimos pinchar en el botón “me gusta” de facebook en un comentario bonito acerca de Jesucristo que hacer el comentario nosotros en nuestro muro.

         Yo animaría a la gente a poner en su muro y en letras mayúsculas: YO CREO EN DIOS, SOY CRISTIANO PORQUE CREO QUE JESUCRISTO ES MI GUÍA Y MI META. SOY CATÓLICO PORQUE CREO QUE JESÚS SE DIO A LA HUMANIDAD ENTERA Y POR LO TANTO ES UNIVERSAL. Y ESTOY TAN ORGULLOSO DE SERLO QUE PONGO ESTO EN MI MURO PARA QUE TODOS SEPAN QUE SOY CRISTIANO, QUE VOY A MISA CUANDO PUEDO A CELEBRAR LA PASIÓN, MUERTE Y RESURRECCIÓN DE JESÚS.

         Y después apostillaría lo siguiente: Y SI ERES DE LOS QUE DICES SER LIBERAL, PACÍFICO Y PROGRESISTA, DALE A “ME GUSTA” AUNQUE NO ESTÉS DE ACUERDO, PORQUE DIGO LO QUE PIENSO HACIENDO USO DE MI LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y RESPETO LO QUE LOS DEMÁS OPINAN... Aunque este texto lo dejaría a tu elección.

         Y para que veas que no hay que tener miedo, y veas qué efecto produce, antes de que tú leas esto ya estará publicado en mi muro de facebook, por eso de que quiero ser el primero en hacer lo que aconsejo. Eso sí, le he dado un toquecito franciscano, claro... Puedes compartirlo si quieres.

         Hoy en las aulas se enseña matemáticas, pero para aprender a contar el dinero que un día podrás tener. En las aulas se aprende a sumar posesiones, restar a Dios, multiplicar el dinero y dividir nuestra persona entre múltiples placeres del mundo. La Historia de España se ha resumido a la historia entre el 36 y el 39, pasando a llamar “memoria histórica” a lo que interesa que se llame así, resaltando lo que pasó con unos y ocultando cosas peores que ocurrieron a otros. Hoy la Geografía ha dejado de hablar de países y continentes para hablar de España y sus distintos sub-paises. El Lenguaje ha pasado a ser algo innecesario, pues para insultar, blasfemar y atacar no es necesario ser un experto en ortografía. La Literatura ha cedido su escaño por impotencia, ya que es más productivo hacer un comentario de texto del artículo anticlerical del periódico “Público” en lugar de hacerlo de Pedro Muñoz Seca. La Religión ya no forma parte de la enseñanza, no porque los alumnos no quieran, sino porque un gobierno que se dice socialista ha decidido erradicar a Dios, pues es un enemigo que le resta votos. Las Ciencias de la Naturaleza ya no interesan porque la naturaleza está en contra del consumismo y las personas tienen que vivir en ciudades, conducir coches, manejar portátiles, escuchar Ipods y jugar con las Play Stations.

         Y este es el resumen de la educación actual en España, que espero que el gobierno actual cambie pronto si quiere tener mi aprecio, cosa que dudo que le importe. ¿Y has visto a alguien avergonzado por esto?... Yo no, todavía.


    
      Hoy leí una frase que creo que resume bien lo que digo. Alguien escribió en su muro lo siguiente: La felicidad consiste en dormir sin tener que madrugar, comer sin engordar y aprobar sin estudiar.

         Esta es la conclusión del concepto de felicidad que hemos inculcado a nuestros niños, pero no ahora, sino a los de décadas atrás. Hoy no son tan niños, pero este pensamiento ya está grabado en sus corazones de tal modo que piensan que Dios no les hace falta... eso sí, hasta que la vida aprieta. 

         Bueno, capítulo largo... pero hoy tenía tiempo. Mañana voy a Granada y espero contaros algo menos filosófico y más centrado en la misión que me trajo aquí. Espero que de verdad haya podido dar algo de luz a quien se vea representado en mis palabras. Yo confieso que lo estaba y aún hoy, a veces, lo estoy. Por eso te pido que seas valiente y confieses tu fe sin miedos, que digas en qué no estás de acuerdo si es que discrepas, que escribas o compartas en tu muro las palabras que yo he escrito en el mío. No porque te lo diga yo, sino para demostrarle al Señor que nuestro “yo” no es más importante para nosotros que Él.

        Alguien que me ayudó mucho a comprender todas estas cosas y que, cuanto menos, es muy edificante leer para conocer más acerca de nosotros, de Dios, de la Iglesia Católica y de otras muchas cosas es el Padre Angel Peña, O. A. R., que actualmente vive en Lima. Te aconsejo que leas estos libros, según tus gustos, pero empezando por el que se titula "Católico, defiende tu fe". Aquí te dejo el enlace:


         Un saludo y hasta mañana!